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ABC póg. 22 Papini le gustaba llamar el continente estúpido a la América Latina. Si hoy viviera probablemente pensaría de otra forma. Porque el espectáculo de Lima fue como una gloriosa consagración del sentido común. El señor Vargas LLosa, prior de la intelligentsia latinoamericana, encabezó una enorme manifestación contra la nacionalización de la Banca privada peruana. Y no porque el novelista represente un oscuro cartel económico, sino porque está convencido de que esa medida atenta contra los intereses de la mayoría, y a medio plazo pone en peligro la libertad de todos sus conciudadanos. Bravo. Bravo y valiente, porque Vargas LLosa, en lo personal, tiene muy poco que ganar acaudillando en sur país un movimiento cívico de corte liberal que le eche encima a la desacreditada pero escandalosa jauría de la zquierda festiva. Y ni siquiera es válido- explicar su súbito liderazgo suponiéndole vocación de presidente, porque, francamente, es mucho más importante ser el novelista Vargas Llosa que el atribulado heredero del sillón de Pizarro. Como cualquier tonto sabe, tiene más prestigio ser Vargas Llosa que Alan García. El novelista Vargas Llosa es una figura internacional a la que reciben con la misma deferencia en la Casa Blanca que en Managua, y a la que Fidel Castro no cesa de enviarle mensajes apaciguadores, porque sabe del enorme peso especifico. de sus opiniones políticas. El presidente del Perú, en cambio, cualquiera que sea, es una patética figura atrapada entre las grietas insalvables de un país partido por la ideología, la geografía, las razas, las culturas, las lenguas y la violencia, y a la que el destino le ha asignado una tarea absolutamente imposible. En todo caso, el enfrentamiento entre Vargas Llosa y Alan García es mucho más que una anécdota peruana. Es todo un si nbolo. N Zimbabwe (antigua Rhodesia) la Cámara de la Asamblea ha comenzado a elaborar una nueva Constitución, donde se va a contemplar la supresión de los escaños de los miembros blancos en el Parlamento. Un ministro del Gabinete, doctor Eddison Zvogbo, ha manifestado ia intención de su Gobierno de enterrar la cuestión de la raza Esto representa un contraste alarmante con los trabajados proyectos de hace solamente unos años atrás, para preservar los derechos de los blancos. Incluso, en la primera Constitución independiente, se albergó un sistema para garantizar los asientos de los parlamentarios de raza blanca, basados únicamente en el color de su piel. Estos proyectos, que fueron en su día muy discutidos, eran vitalmente necesarios si se quería mantener la confianza de los blancos. En los escasos cinco o seis años pasados, todo esto parece vagamente ridículo. Todavía hay blancos en Zimbabwe. Son todos aquéllos que prosperan y lo consiguen porque están cualificadospara ello y no por el mero he- TRIBUNA ABIERTA MIÉRCOLES 26- 8- 87 A Se creía a pie juntillas que la riqueza norteamericana, o la inglesa, eran e! producto del saqueo dei tercer munPor Carlos Alberto MONTANER do. Se suponía que haDurante décadas, pero especialmente duranbía una especie de Qran conspiración para te los últimos veinticinco años, los intelectuamantener a los latinoamericanos en la miseria les latinoamericanos, de una forma casi masio en la opresión. Se pensaba que los villanos va, militaron en las filas de lo que en aquellos eran los empresarios, los nativos y los foráparajes suele llamarse la revolución Si se neos, porque la clase dominante formaba era intelectual, simultáneamente había que una compacta falange internacional que no suscribir el antiamericanismo, el tenía otro Dios ni otro objetivo repudio a la economía de mercaque preservar sus privilegios. do y una especie de rencoroso Por la otea punta, predecibleresentimiento contra las demomente, se daba por sentado que cracias burguesas del mundo deel fin de esas perversidades pasarrollado, a las que se culpaba saba por una revolución violenta, de todas las desdichas planetade corte marxista, que pusiera rias. Había que mostrar, en en fuga a los canallas y establesuma, con gesto rabioso, todos ciera un paraíso colectivista solos síntomas de esa enfermedad bre la tierra. del sentido común que brillanteSólo que durante las casi tres mente Carlos Rangel ha bautizadécadas que los intelectuales lado como el síndrome del tercertinoamericanos, como los mémundismo. Había que ser tercerdiums en las sesiones de espirimundista. tistas se dedicaron a invocar inúPero ya no. Poco a poco la ratilmente al fantasma zón y el análisis sereno han acarevolucionario, otros pueblos del bado por abrirse paso en las fiCarlos A. Montaner mundo, más racionales, se puPeriodista las de la intelligentsia latinoamesieron a laborar seriamente: Alericana. Si en los años sesenta mania, Malasia, Taiwan, Singaeran el castrismo y la convocatoria a la balapur, Japón, Corea, la propia España, y pronto cera lo que imantaban las simpatías de los se hizo evidente que las grandes transformaintelectuales al sur del Río Grande, en los ciones sociales y económicas no se hacen a ochenta el proceso político que se imita y entiros, sino mediante la virtuosa coincidencia vidia es el español, especialmente por todo lo de buenos hábitos de trabajo, larga paz soque tiene de tránsito sosegado en la direccial y un marco jurídico razonable. Exactación de la democracia formal, la tolerancia y mente lo opuesto a la delirante atmósfera re- los esquemas de la economía de mercado. volucionaria preconizada por ¡a equivocadísima ¡ntelligentsia latinoamericana de antaño. En realidad no fue fácil educar a ia iñtelligenisia latinoamericana en el respeto al moPero en fin, ya eso es agua pasada. (O delo de, sociedad liberal. Existía una especie sangre pasada) Vargas Llosa ha demostrado de extendida ignorancia en materia económique hoy Papini no tendría razón. El continenca que había plagado de supersticiones las te (o por lo menos su más significativa intellimejores cabezas de este atormentado conti- gentsia) ha dejado de ser estúpido. Y eso es nente. de agradecer. 1 TE QUE DEJO DE SEi ESTÚPIDO E LIBERACIÓN ÁFRICA Por Gregorio cho de ser blancos. Algunos son los que, en su día, prestaron todo su apoyo al movimiento Zanu de Robert Mugabe. Y sin embargo, un ministro de su Gabinete es capaz de atreverse a decir que la cuestión de la raza puede ser enterrada, sin, con ello, provocar una estampida por. las puertas de la emigración. Mientras el coniinente africano se encuentra mortalmente herido y sangrante por las heridas infligidas por la precipitada sentencia del antiguo presidente de Ghana. Kwarne Krumah, que decía: Asegurar primero e! poder político que el resto vendrá después signos alentadores están indicando que la lección de África está siendo, al fin, aprendida Por ejemplo, el Rey de la nación zulú, Goodwill Zwelithini, observa el hecho de que la población negra de Suráfrica será la última del continente africano que consiga su liberación. Una bendición oculta, ya que esto les permitirá aprender mucho mejor la lección de África. Realmente uno, de hecho, no tiene necesiVILLACASTIN dad de mirar más allá de Mozambique para darse cuenta que la llamada liberación política no basta para dar de comer a los millones de seres que pasan hambre, o para ser testigos de las desastrosas consecuencias del coqueteo con el comunismo. Otra muestra es la de Zimbabwe, donde la liberación es el resultado de más o menos la sustitución de un régimen bianco por una dictadura negra y el subsiguiente inhumano- mermamiento de la. tribu Maíabele. En efecto, hay esperanza para Suráfrica. Cuando los auténticos ¡íderes negros, por sí mismos, lleguen a la concíusión de que demasiada gente considera la liberación como un milagro que satisfará las necesidades de todos. Pero en realidad, sin duda alguna, no existe ningún atajo en el camino para la consecución de una nueva Suráfrica, con todos sus derechos políticos, suficientes alimentos y un civilizado standard de vida para todas sus gentes.