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20 A B C INTERNACIONAL MIÉRCOLES 26- 8- 87 La URSS vuelve la espalda a los veteranos de Afganistán Moscú. Alberto Sotillo La indiferencia, las dificultades materiales para reiniciar la vida, el vacío a su alrededor e, incluso, el soterrado malestar provocado por su presencia es el recibimiento que les aguarda a los soldados que regresan a casa desde Afganistán, una guerra a la que partieron seguros de que iban a cumplir con un deber intemacionalista y a cuyos veteranos la sociedad soviética parece recibirles ahora dándoles la espalda. A Leónidas Platonov, de Sebastopol, herido y condecorado, se le asignó el número 4.648 en la cola de personas que esperan recibir piso. Entre tanto, vive en un cobertizo (sarai) con la desesperanza de que quienes son plenamente útiles, para el trabajo suelen recibir un apartamento con más facilidad. Su caso no es el único. Bajo el titular Yo no le mandé a Afganistán el diario Pravda cuenta cómo Vladimir Yakovlev, inválido de guerra, vive en un cobertizo del mismo tipo y experimenta lo difícil que resulta encontrar trabajo en su estado. En Pavlogrado, Piotr Baronovski fue también alojado en un cobertizo de nueve metros cuadrados junto a su mujer y a su hijo de corta edad. Cuando su esposa acudió a reclamar ante los funcionarios, la respuesta que recibió fue: Aún debe dar gracias a Dios de que tiene vivo al marido y que no volvió inválido. Sin renunciar a la tradicional retórica que acompaña a la guerra de Afganistán en los medios oficiales, éstos ya no ocultan el gran cansancio que produce el conflicto y el evidente paralelismo entre el recibimiento reservado a sus veteranos y el dado años atrás en Estados Unidos a quienes volvían de Vietnam. ¿De qué nos avergonzamos? se pregunta Pravda ¿No será, que en alguna parte se han cometido errores de los que nosotros no somos culpables? Un interrogante que parece hacer referencia al líder soviético, MijailGorbachov, quien aún no era miembro del Politburó cuando Breznev mandó las tropas soviéticas a ocupar aquel país asiático. El hecho es que Yuri Shevchenko, de Kobel, padre de un muchacho muerto en Afganistán, no salió de su sorpresa cuando se enteró de que sobre la lápida de su hijo no se podía grabar ninguna referencia a la guerra en la que había muerto. Su deseo era escribir: Murió en cumplimiento de su deber internacional pero sólo se le permitió señalar la fecha en la que nació y en la que falleció, como si hubiera muerto en una reyerta de borrachos Shevchenko no oculta la decepción que se llevó con la forma, entre anómina y estrechamente vigilada, en que tuvo que enterrar a su hijo, cuyo cuerpo se lo entregaron en una ambulancia rodeada de coches policiales y acompañado de una notificación en la que se le comunicaba que el entierro del muchacho debía hacerse en las dieciocho horas siguientes. Shevchenko también hubiera querido poner una esquela en el diario local, pero tampoco esto se le permitió. Su hijo no es el primero que cae en Afganistán. Imagínese si tuviéramos que poner una esquela por todos los que mueren allí le contestaron las autoridades soviéticas. El reto europeo LAS NUEVAS BASURAS Pudorosamente, los documentos hablan de residuos. En verdad, son las nuevas basuras del mundo industrializado. Y tampoco la CEE sabe bien qué hacer con ellas. No está sola en la duda: recordemos la gabarra norteamericana viajando a la busca de un refugio para los detritus. Eran los suburbios de Baroja a la escala de la inmensa metrópolis electrónica que sigue produciendo porquería. Como la Europa de la posguerra tenía otras, preocupaciones, sobre todo las de reconstruirse y crecer, olvidó mencionar el medio ambiente en los Tratados fundacionales. No se ocupó por tanto, de regular aquellas actividades que pueden ensuciarlo. El Acta Única Europea acaba de subsanar la deficiencia doctrinal insertar tres artículos medioambientales en el Tratrado de la CEE. Pero ya antes, el clamor de buena parte de la opinión pública llevó a la Comisión a preocuparse, en 1975, de redactar una directiva sobre recogida, eliminación, aprovechamiento y transformación de residuos; y la amplió, en 1978, con otra dedicada a los tóxicos y peligrosos. Luego, otras normas se han ocupado del dióxido de titano, los aceites usados, el vertido de residuos al mar, los desechos radiactivos ó la protección del Rin, que otro grave accidente posterior tanto ha contaminado. Se aplica el principio de que quien contamina paga; pero se subraya más el de que en materia de euroresiduos, más vale prevenir que curar. La historia del Parlamento Europeo en torno a esta preocupación de los ciudadanos no parece haberse caracterizado por la celeridad en la reacción. Al margen de iniciativas individuales, tomó su primera postura colegiada en 1982 al emitir dictamen sobre el tercer programa aprobado por el Consejo Europeo para la protección del medio ambiente. Y respecto a los residuos, entró en conmoción sólo cuando salió a la luz el escándalo del transporte clandestino de los barriles que contenían los desechos de la dioxina de la fábrica italiana de Seveso. Incluso, nombró entonces de su seno una comisión investigadora que emitió informe en abril de 1984. Ya en junio del 83, el PE había sido muy exigente al pedir sanciones para los culpables e incluso para las autoridades que hubieran sido negligentes, propugnando también un plan de formación y una clasificación de las empresas que a esto se dedican según su grado de solvencia y seriedad. Espoleado sobre todo por sus ecologistas, el Parlamento nunca dejará ya de meditar sobre el alegre y oloroso tema de las eurobásuras. Guste o no, son parte de la Comunidad. Carlos ROBLES PIQUER Envían un vídeo del rehén alemán secuestrado en Líbano Beirut. Afp, Ap, Dpa, Efe, Reuter Alfred un alemán secuestrado en Beirut, pidió ayer a través de una cinta de vídeo al Gobierno de Bonn que ponga en libertad a un preso libanes para que él y otro compañero sean liberados. La cinta fue remi- tida por los secuestradores de un ingeniero de cuarenta y siete años, y del hombre de negocios Rudolf Cordes a una agencia de noticias. aparece barbudo, con la cabeza rapada, hablando con serenidad, afirmando que el trato que recibe de sus captores es bueno. En voz baja lee un texto en alemán, de tres páginas, en el qué pide que las autoridades germano- occidentales dejen en libertad al militante chií Mohamad AH Hamadei, detenido en una cárcel alemana, para que nosotros podamos estar con nuestros familiares Hamadei, secuestrador de un avión de la compañía estadounidense TWA, fue detenido en Francfort y está acusado de asesinato, piratería aérea y posesión de explosivos. En la película entregada ayer, afirma que ios secuestradores permitieron dar estas señales de vida en contrapartida a la decisión del Gobierno de Bonn de no extraditar a Hamadei a Estados Unidos. En Bonn se informó que un emisario del Ministerio alemán de Exteriores, Heinz Fiedler, deberá trasladarse en esta semana a Damasco. Aunque no se facilitó ninguna precisión del viaje, se piensa que el objetivo de Fiedler será la liberación de los dos rehenes alemanes en Líbano. liberación en Irán Por otra parte, Estele Torri, esposa del primer secretario de la Embajada de Francia en Teherán, llegó ayer a Francia procedente de Irán, donde su marido, junto con otros funcionarios franceses, permanece en la sede diplomática sin poder abandonarla. Estele Torri y su hijo Charles, de nueve semanas, llegaron alrededor de las once de la mañana al aeropuerto parisiense de Orly, a bordo de un avión de la compañía Irán Air, en el que embarcaron en Teherán. La esposa del diplomático y su bebé pasaron por los salones privados del aeropuerto con el fin de evitar a los periodistas. Desde el pasado mes de julio, en que comenzó la llamada guerra de las Embajadas entre París y Teherán, las autoridades iraníes afirrnaron en repetidas ocasiones que la joven esposa del primer secretario francés y su hijo podrían abandonar Irán cuando quisieran Unos 15 franceses- entre ellos nueve diplomáticos- siguen en la Embajada de Francia en Teherán, mientras unas 45 personas, cinco provistas de pasaporte diplomático, se hallan en la sede iraní de París. La decisión del Gobierno de Teherán de permitir finalmente la salida de la esposa de Paul Torri y de su hijo, anunciada el pasado domingo por el ministro francés de Exteriores, Jean Bernard Raimond, es el primer elemento nuevo en la crisis franco- iraní que desembocó, el pasado 17 de julio, en la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.