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ABC pág. 22 TRIBUNA ABIERTA -LUNES 24- 8- 87 U NA simple mirada al entorno político español permite percibir un amplio universo en constante expansión de su- jetos Ínsitos, real o aparentemente, en quehaceres políticos. Si de la simple mirada se pasa a atenta observación se aprecia en ese mismo universo una notable diversidad de actitudes personales tan dispar, distinta y distante cual la que media entre el íntimo latir de entrega y de servicio desinteresado a los demás, y la que se cimenta en terco empeño de servirse y vivir a costa de los demás, pasando por una variada gama de actitudes intermedias, bien que con sospechoso atractivo hacia este último polo. Coherentes con las respectivas actitudes, se modelan las correspondientes conductas, que, en definitiva, se concretan en comportamientos asaz diversificados. Tratan, eso sí, de suplir su ignorancia y su perverso objetivo con formas y modos más o Por Magín PONT MESTRES menos ensayados, con cierta listeza natural, que hay es inautenticidad de actitudes tras la teatralmente atrevidos o estudiadamente inbúsqueda de objetivos egoístas, la ambición geniosos, propensos a la sonrisa, al saludo constituye en el seno de la vida de conviven- premioso, a fingida amistad, siempre con artificiosa compostura. cia, un componente negativo a añadir. Obviamente este análisis resulta relativamenEn este ambiente enrarecido han de convite fácil hacerlo y trasladarlo a letra impresa. vir los políticos propiamente dichos, esto es, Lo que presenta bastantes más quienes con sentido de responcomplicaciones es desbrozar la sabilidad, capacidad probada y realidad hasta conseguir ubicar entrega desinteresada, asumen cada personaje en el lugar que el noble quehacer de servicio a le corresponde. Y es que esa los demás. realidad se muestra esquiva Ha de admitirse que no puede unas veces y confusa otras, deser fácil la convivencia entre bido a la enorme melange pounos y otros, y, por supuesto imlítica, interesadamente complicaposible el entendimiento. Los vada a modo de laberinto en el que lores humanos de unos, encuenel pacífico ciudadano de la calle tran el obstáculo del egoísmo, Acontece, no obstante, que, si bien los suse pierde a menudo. Estoy condel artificio y de la falsedad de jetos inspirados en móviles de participación vencido que, ese ciudadano en quienes utilizan la política con activa y servicio desinteresado se muestran y general, anhela fervientemente exclusivos fines de medro persose comportan con naturalidad sin máscara alaclararse a sí mismo a cuyo nal, cual parásitos sociales. Para guna, no ocurre otro tanto con la pléyade de efecto, quizá incluso preferiría los primeros es meta anhelada elementos. q. ue persiguen objetivos egoístas por encima de ideologías de coadyuvar a configurar un modede mero, provecho personal, situados siempre Magín Pont preferencias partidistas, tener lo de sociedad acorde con su en trance de camuflaje que disimule su verCatedrático de Derecho ideas suficientemente claras y concepción de la vida, con la fordadero e inconfesable propósito. Es así como Tributario debidamente fundadas de los ma de entender ia convivencia y se configuran conductas auténticas que políticos auténticos y por ello responsables, y con la manera de organizaría, en suma, con emergen del consciente sentido de responsade aquellos que interpretan papeles ajenos. la ideología con que se haiian identificados. bilidad, y es así, también, como afloran otras Pero conseguirlo no es nada fácil, ya que las Para los segundos, no hay más objetivo y conductas inauténticas, ficticias, engañosas y máscaras suelen estar muy bien imitadas. meta, que incrustarse en ei engranaje polítide mera conveniencia. Los primeros manifiesco, según lo concibe la democracia a través tan su respectiva personalidad tal cual es, a En el actual espectro político español, se- de partidos, por la vía más asequible y mediferencia de los segundos que la esconden y parar el grano de la paja es labor ardua y di- nos compleja, sea cual fuere la ideología del la sustituyen por otra ad hoc considerada fícil; tanto que casi resulta imposible. Frente a partido por el que optan, pues, carentes de aceptable por el entorno; diríase que están auténticos políticos y figuras de prestigio, reparos, y huérfanos de principios y de valoen permanente representación teatral. existen; acá y acullá, batallones de insatisfe- res humanos, no dudan en ejercer prácticas chos, tan ávidos de grandeza como incapa- de reiterado camaleónismo siempre que lo Pues bien, aunque unos y otros pertenecen ces e indocumentados, a menudo fracasados consideren conveniente. El cambio de chagenéricamente a la llamada clase política, en su profesión si alguna vez la tuvieron, ex- queta no los conturba, perturba, ni altera y, sólo resulta gramaticalmente correcto y jurídipertos en el manejo de los codos, adulado- tan propensos son a practicarlo, que hasta se camente lícito incluir en la clase política a los res, intrigantes, falsos, propensos a la menti- permiten tomar a chacota la firmeza ideológiprimeros, con rotunda exclusión de los sera, delatores y sobre todo envidiosos, que, ca y el comportamiento responsable de los gundos. Y ello porque sea cual fuere la idea conscientes de su propia incapacidad, tratan políticos auténticos. y la noción de política que se tenga o por la día y noche, de enmarañar, enrarecer el amque se opte, siempre deberá conectarse con biente, generar recelo, aflorar desconfianza, la vida de convivencia, -con su participación, Decía que la convivencia. entre unos y llegando algunos por esa detestable senda otros es sumamente difícil, tanto, que no dedicación, colaboración etcétera, nunca lo de gratuitas descalificaciones a extremos de constituye sólo teórica abstracción, sino aucontrario. la más ruin especie; impropios incluso de un téntica realidad el hecho de que algunos políEs así como se deslinda el campo del queser humano. ticos propiamente dichos, terminen por ashacer- político, en lo que concierne a los personajes, que intervienen. Unos con aportación Es ésta la vertiente sucia y putrefacta de la quearse y abandonar, cansados de tanta intridé sus conocimientos, su valía y su prestigio política, que, al propio tiempo, constituye ne- ga, tanta falsedad, tanta insidia y tanta en manifestación auténtica de su propia pergación de la misma. Es la vertiente dirigida maldad, optando por volverse a su quehacer sonalidad. Otros con interpretación de papepor individuos intrínsecamente perversos profesional con un ¡ahí queda eso! les ajenos, tras la: búsqueda del provecho, asistidos de corifeos, ávidos de saciar ambiEs así como los políticos intrusos, mercepersonal máximo; en definitiva con aportación ciones a costa de los demás, inútiles por sí narios de la política, expulsan a los auténtinegativa. mismos, que buscan en la vorágine política la cos políticos de su quehacer, de forma similar posibilidad de olvido de su rosario personal a como la moneda, mala expulsa a la buena Obviamente, el auténtico político irradia de fracasos profesionales, de su incapacidad según la conocida ley de Gresham. prestigio y hasta es digno de admiración. Por En tanto esa tendencia no quiebre; miencontra, el politiquero, el aprovechado de la y de su inutilidad. política, es detestable por nefasto. NormalSon los intrusos de la política, los que la tras la sociedad en general y los partidos pomente la modestia y humildad engrandecen desprestigian, la deforman y hasta la des- líticos en particular no logren eliminar los disal político auténtico, mientras la soberbia y la truyen. Y son intrusos, no en el sentido de fraces y prescindir de tanto aventurero infiltravanidad que acompaña al politiquero lo emque se dediquen poco a ella o de que no la do, es d e c i r m i e n t r a s los i n t r u s o s pequeñecen y descalifican. asuman como profesión. Nada de esto, su permanezcan en política, la convivencia lo dedicación es total, absoluta. He escrito antes acusará negativamente y la democracia lo suCierto que la ambición ha de estar presenque se consagran día y noche! Son intrusos frirá. En definitiva seremos los propios espate en el latir del político, al igual que la vocaporque, en rigor, no conocen ni las letras del ñoles los perjudicados. ción, pero con sólo ambición no se logra ser abecedario político, son ignorantes políticos político; a lo sumo se consigue un sucedáneo Por supuesto que la reacción individual y incapaces de pensar y de ser útiles a los de- aislada es inútil. Pero no puede predicarse cuando no un híbrido. La ambición actúa a modo de motor impulsor de quehaceres y de más, y sin embargo, están allí, en pleno ejer- otro tanto de la reacción colectiva. En definiticicio. constante superación en el marco de cualva, es la propia sociedad la que debe asumir quier vocación, pero si no hay vocación, si lo el compromiso. ¿No es esto acaso intrusismo?