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AL LORO CURRIN CURRILIM ZAPATIN ZAPATILLAS E L día de San E u r i p i d c i me c n c i i n l i é en el ascensor con una ñ o r a de unos d n c u c n i a años muy bien conservada en una b r a do sardinas- E l l a me m i r ó a as conas de las piemai y me dijo: -j C u n í n currillas zapaün zapaüllas! Y o aquello lo accpiíí como w aceptan las co as d d amor v no tuve máK remedio que oi sequiarle con un par de a oies en l i u parles correspondientes dedicadas a estos menesícres- Y en esto que sc levanta el minisTio. úhC uc no k gusia que maten a los guardias, pero que se aguama y dice: -l E s t o no íiC puede lolerar. Hace u n c a l o r i n s o p o r t a b l e! Hay que acabar con las moscasV sin encomendarse a Dios ni a Airouso Guerra agarrcS un tspray anlí parásita rio y ¡fus. fus! se cju go todas liís moscas que no lenian culpa de nada. Años más tarde (preasamenic ayer) me enleré de que en ía caite del Turco minaron a Prím s e n t a d o en su c o c h e c o n la Guardia CíviL A y- señor m i n i s l r o f D e j e tranquilas a las pobres moscas porque ellas no tienen la culpa de que mataran al turco en la calle de P r i m A s í que ya le digo: ¡Cuirín currillas zapatin zapatillas! Luis SÁNCHEZ POLACK T 1 P- COSAS QUE NO ENTIENDO m i lo de lü r d i o no me cntrii en lo cabeza, V todavía no me lo creo. No es posible que yo esté en casa de mi mujer. Iianquilamente (es un decir) leyendo el periódico, y al mismo tiempo pueda escuchar lo que está diciendo otro señor desde Alicante, o desde aún m j s lejos, o escutiar, asimismo, una orquesta sinfónica qitc lanza sus trinos desde O h i o o aún más lefos. si ello es posible. Como tampoco me creo lo del teléfono. De manera que yo puedo copef un aparafito negro que apenas pesa d ó m e n los Kr: imo meló d índice en una r u e d a d e n ú m e r o s (d e l cero A nueve) marco delcnmnada afra y va v me coniusta un señor desde Calcula, o aún mnís lejos, si ello es posible. De igual manera que ya lo de la teievisiún wbropasíi todo cálculo de absurdidad, O sea, que yo esto en casa de m i mur- a ú n sigo a l H- leyendo... o. Esta ve no Ico nada porauc eslov pencando. Pero Le ov media vueltü a un bo ón o A simple mente lo aprieto y puedo ver en una paiiíalla a un señor que eslá cantando en Biirmngham. o aún más lejos, si ello es p o s i b l e Y además, q u i e r e n hacerme creer que l o e s t o y viendo al mismo tiempo, cjcacEamente a la misma hora que estú cantando. Ni que uno fuera más tonto de lo que es. Son cosas que chocan con la mcnie menos lúcida, que van contra a ra ún y la lógica, ¿Como -oy a ver a nadte que esté i- n Nueva Dclhi. o aún más lejos, si ello es posible, si yo me encuentro en Cuenca que es mi tierra? j ü Y al mismo Irempoü! Lo que pasa es lo que pasa. Y asi va todo. Abusan de la inocencia de las gentes y se aprovechan. Pero ya va siendo hora de ptmei las cosas en su s i t i o Porque a mí no me la dan. Por eso. cuando veo en ca Hi que ilguicn coge el telefono, escucha ja radio o enciende el televisor, lengo que hacer verdaderos esfuerzos para contener la nsa. J o s é Luis COLL e 19