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y lo haría encantado. Mcmprc que fuese aí o uc yo i u p i c w bailar, un paSüdohíc, por r emplo. porque yo esas co 3 S rara óc ahora no las entiendo. Yo no entiendo esos bailes Jondc no ve si en le la p r o i i m i i i i i i l de la m o j c r q u é quiere que le di a, -Y además de actos socialeii que no son de su eMilo, tstaiá usted obligado a ctintinucK contacXa ct n i entes de la dLTCclia. -P o i supueMu. Tengo innumerables contactfw y ¿sube lo qoc le digo? Oue para m i tJO liiiy ciudadatios de derecha nt de izquierda, Y esio no necesita leMigos para ser mobado- Para mí la derecha es aleo muy respetable y respeto ÑUS ¡ocas ác Ja misma manera que espero que se rcspcíen las mías. Otra cosa muy distinta es la e x trema derecha. Esa si que no... -Y la extrema izquierda, ÍUpongo. -S es que me ha mierrumpido uítcd L. I Cíiríma izquierda es Igualmente iii dnu ibJe. H a tenido usied que decir que no muchas veces? -Y a lo creo. Casi consiantC mente, y- i se puede usted imaginar la caniidaü de pcticíotics y que dase ile peticiones. Algunas inmerjas en la tentativa de ctíhechü? -Pues mire usted no... ¿Sabe ppr qué porque aquí la gente me conoce lo sufidciíte para sabei que yo no admito ni siquiera esa posibihdad. Propongo al alcalde citarle una íeiie de notas negativas para saber su reacción a cada una de ellas: -T r á f i c o delincuencia, d r o gas, -L o d e l t r á f i c o es un grave prt hlema. Estoy de acuerdo. Tenemos una vía ele acceso saturada y el circular por Marbella es penoso. Pero mire iisied, todo hay que afrontarlo con una cierta filo- y acojo estos probTemas con tranq u i l i d a d ¿D r o g a delincuenc i a M i r e todo lo relativo a Marbella se ha dcMubitwdo dentro y fuera de España. Tenemos un p r o b l e m a que existe en el mundo entero. Naluralmenle que me preocupa y que tratamos de atajarlo, pero piense que este es el caro precio que hay que pagar al progreso. No solo aquí sino en tooas partes... -D e j a r é los lemas jiraves y le hablaré, digamos, de molestias enojosas, Por ejemplo, hay bares y cafeterías con letreros en idioma extranjero, donde apenas si te entienden, donde casi molesta que hables en español... -B u e n o yo en cuanto -co un letrero de A Ü S es que ni eniro. Por sistema, es que no entro pore me irrita, pero esc e un he 0 inevitable. Les ampara nuestra Constitución y ellos gozan íle esa libertad- A m i me fastidia, desde l u e g o y no me l o m o ni una cana en eso sitios... -Y los inquilinos famosos ¿le incordian? Y a sabe, las personalidades sociales, políticas, etcétera, -S i yo fui alcalde del T) al fCÍ, Luego me reiiri a mis cuarteles d i invierno v contemple. cJcsde mi atalijva paHiculai, ln vida de esta ciudad. Le voy a ser franco, En ese retiro cnTiqUíi muchas de diado por la Guardia Civil. V a una alcaldesa le quemaron SOO conejos... j Out le parece? -í f a b r i a n h e c h o algo m a l pero yo le aseguro que jamas salJifa huyendo de un pueblo anlc. Ni Boyer ni la señora Preysler me dan giierra La jet está ahí. Eso es todo las cosa que veia y precisamente por esa critica pense que quien habla criticado dcbiu trabajar por m e j o r a r las cosas. Más franco aún. esto es como una enfermedad virulenta- Comienzas y quieras continuar. ¿C o m o trampolín a mayores parcelas de poder de i n t e n t a r c o r r e g i r el posible error- Y o no huyo. -E s ijuc tienen ustedes problemas gordos. Usted más, supongo, -Figúrese. Llevo luchando con el presupuesto desde bace años. Porque esta es una ciudad joven, dinámica, de especiales características. Una ciudad con más habitantes que la mavoria de las capitales. Con untjs ciudadanos cosmopohlas, ¡Pero si a mi se me va casi el presupuesto en pagar nóminas! U n presupuesto que sería grandioso para cualquier a u d a d aquí r A u l t a i n s u f i c i e n t e Q a r o que tengo problemas. Por eso me duele que ahora la informaciún se centre en si me he metido o no con la jet- sci- Mire usted. Saniamarina. la ida no es lo que sale en las revistas y rcvistülas. Hay que conocer a la gente, hay que saber sus problemas, su preocupación diaria, Ua vida de Marbella es algo más que esa que sale en fotografías de colores. -Vamos, que se encuentra usted más tranquilo en invierno que en verano. -H o m b r e eso puede usted j u rarlo. Además que no aguanto el calor. El calor me aploma- Por eso pongo el aire acondicionado a toda marcha, que esto parece d Polo. -P o r ultimo, señor alcalde, e molestará ver miblicado un nuevo comentario sobre su eonieadoso con los famosos o aspirante a serlo? -De verdad que no. Me limité a coniestar a una pregunta que se me bízo v respondí con un tono coloquial, muy andaluz, y nada mtencionadü. I a set esiá ahíNada tengo que ver con ella ni contra lía. A h í está. -Eso es todo. La verdad es que dieron ganas de invitarle a una tostada con aceite de oliva. Ni eran horas ni siquiera, a lo peor, era bien interpretado. Esta es Marbella y este su alcalde. S -Pues n n me d a n g u e r r a M i r e si a q u í v i e n e el s e ñ o r Bover, o la icñOín Prcysler, o el mmistio Solchaga. o quien sea. pues bien, que vx- ngan. Merecen todos mis respetos, pero no me q u i t a n et s u e ñ o L e a d v i e r t o que yo soy poco protocolario... Y o soy de los que creen que l o dos los hombres- m i n i s t r o s i n cluidos- -comen V descomen, va me entiende usted, que son seres humanos como olro cualquiera... M i r e en e- so tengo también las ideas muv claras. Otra cosa seria visitantes conflictivos, como el cojo Manteca, por ejemplo, que sí podrían preocuparme, poro estos famosos no me ponen nervioso, ¿Ve usted con frecuencia al presidente del Gobierno? -Hace unos cuatro años t ue r -N o no en mi caso, V o no y un hombre ambicioso. Ni en oder ni en bienes materiales, lay quien puede creer que los se montan en el drilar y iguizás uso se haya dado alguna vez, porque hubo, hay y habrá corrupción, ya que et ser humano es un ser débil. Pero le repito iiuc vo no soy ambicioso. Mire usted, yo prefiero una tostada con aceite de oliva a un yate, A n i no me gustan los yates... -Parece bastante positivo para un cargo c o m o el s u v o Por cierto, cuando ustedes pierdan las elecciones en el 9I X. ¿Quién le ha dicho que las vamos a perder? -Hslnv haciendo una precunta en hipótesis. Si usted lo prefiere, digo ftsi las piert! en Bien, si las pierden... C ó m o se sentirá en la oposición? -Y o ya estuve en la o p o s i ción... ¿Y cómo se sentía? -Pues le d i r f la verdad- Me di cuenta de que no existen los amigos. Eso lúe lo que más me donó. -O sea. que las palmadas en la espalda van unidas al sillón del Ayuntamiento, -S í señor, así es. Pero, i o j o! que para mí no fue nmguna sorpresa. Eso lo sabía antes de acceder al cargo y antes de dejarlo. Oe manera que, en la oposición, seré como f m consCnictivo, porque la oposición no debe consistir en la obstrucción sistemática, de tipo vicioso. -R e c i e n t e m e n t e- un alcalde tuvo Cfue valir de i u pueblo cuslo- uBailaria coa Gmiilla. pero u n pasodoble Marbella no respira socialismo precisameate... sofía. Cuando yo era ioven me ponía nervioso y soltaba tacos... A h o r a con mi edad, tomo las co. sas con mis calma. Por la mañana V por la tarde lomo una pOdoiás para fortalecer el corazón... no le veo. Ahora voy a entrevislarme con eL pero, ya le digo, hace años que no nos encontramos... -U s t e d ya vivió la experiencia que hoy vive... ¿Por quú voh ló?