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PAGINAS SEMANALES ABC Además del sol, la playa y las copas, la temporada veraniega supone una creciente oferta de nuevos puestos de trabajo que, para la mayor parte de los demandantes, no es más que un parche. La temporada veraniega, que abarca empresarialmente los meses de julio, agosto y septiembre, constituye para tres millones de parados una fórmula de integrarse socialmente en los márgenes del bienestar, aunque sólo sea momentáneamente. mas y los Ayuntamientos generaron, durante el verano de 1986, 288.470 nuevos empleos, todos ellos temporales. Estos convenios afectaron en buena parte a trabajadores jóvenes sin empleo, y que todavía desconocían el sentido de la regularidad laboral. Otros convenios suscritos entre el INEM y distintos departamentos ministeriales supusieron la creación de 20.837 nuevos puestos de trabajo. El total de trabajadores beneficiados por estos acuerdos ascendió el último año a 309.307, según datos facilitados por el Ministerio de Trabajo a Otr. Las labores a las que fueron destinados se repartieron cualitativamente entre las distintas ocupaciones del verano. Una buena parte de los jóvenes recién emleados se integraron en el cuerpo de profesionales de ICONA. Otros desempleados se ocuparon de las labores que desarrollan los cuerpos de protección y seguridad ciudadana. puestos de salvamento de nuestras costas fueron durante la temporada estival del último año, y previsiblemente en éste, un importante foco de empleo entre los de las nuevas profesiones de la temporada. Número 133 23 de agosto Cérea de 400.000 parados encuentran trabajos temporales durante las vacaciones N el mes de septiembre, 40.000 trabajadores españoles, según datos del Ministerio de Trabajo, se irán a Francia, a trabajar en las labores de recolección de la uva. A pesar de este elevado número de trabajadores que al menos tienen ya la oportunidad de emplearse, la vendimia francesa ha reducido en algo más de treinta mil los puestos de trabajo que hace apenas siete años demandaba para estas tareas. La mecanización del campo y el elevado índice de desempleo entre los franceses constituyen los dos motivos básicos de esta reducción en la necesidad de mano de obra. E del INEM, el fuerte incremeneto del turismo, tanto exterior como doméstico. El riesgo empresarial de! gasto que impone la contratación laboral es para esta actividad de nuestra industria mucho menor que para otras industrias en manifiesta crisis. Las zonas costeras son, lógicamente, las más beneficiadas por el gasto del turismo, y la creación de empleo es más fuerte. Sin embargo, pese a la euforia inicial de miles de trabajadores es- pañoles que en estas fechas encuentran su primer empleo o se sienten psicológicamente activos. finalizada la temporada se reincorporan a la creciente oferta de mano de obra. Después del cuarto trimestre de 1986, el sector de la hostelería disminuyó sus demandas en 15.000 trabajadores que oe nuevo volvieron a las listas de! INEM. En cualquier caso, tampoco los nuevos empleados en actividades veraniegas adscritos al trabajo por los convenios entre el INEM y las diversas instituciones gubernamentales de nuestro país, podrán mayoritariamente continuar en sus empleos. De cualquier manera, el veranea emprende una labor empresarial de contratación inexistente durante el resto de año. Hostelería No existe un desglose capaz de especificar los polos de empleo cuantitativamente, sin embargo, si algún sector destaca por encima del resto es de la hostelería. Durante el: tercer trimestre de 1986, la rama de la hostelería generó un total de 79.000 nuevos empleados. De ellos, 34.000 fueron integrados empresarialmente como trabajadores asalariados. El de la hostelería es uno de los sectores más estables y prolijos en cuanto a generación de empleo, aunque también es uno de los más proclives a sumergir a sus trabajadores. Uno de los factores que determinan el auge y crecimiento de este sector es, según convienen en señalar diversas fuentes de Trabajo y Estado- Autonomías Durante estas fechas también diversos convenios entre Gobiernos y Ministerios favorecen las perspectivas de empleo. En 1986, el Instituto Nacional de Empleo, firmó diversos acuerdos ocn varias Comunidades autónomas y con el Ministerio de Obras Públicas, para disponer de mano de obra temporal que desarrolló diversas actividades relacionadas con la limpieza y el mantenimiento de las numerosas playas y montes de que dispone nuestro país. Los acuerdos firmados entre el s La limpieza de playas y los desINEM, las Comunidades autóno- tacamentos socorristas en los El mercado laboral no absorbe el incremento femenino de la población activa L AS mujeres tienen más problemas para encontrar trabajo que los hombres, ya que, aunque en 1986 la tasa de mujeres activas creció un 3 por 100 más que ía masculina, este aumento no se tradujo en puestos de trabajo para ellas. Por el contrario, y según datos del Instituto de la Mujer, que se refiere al primer trimestre de 1986, se señala que hay, aproximadamente, cuatro millones de mujeres en edad de trabajar en España, -que suponen el 30 por 100 de la población- activa- de las cuales el 74 por 100 tiene trabajo y el 25 por 100, está en paro. En cuanto al tipo de ocupación, y DOMINGO 23- 8- 87 según una encuesta realizada por el INE, las mujeres qué trabajan en España se distribuyen, preferentemente, en las ramas de comercio, agricultura, servicios personales y domésticos, educación y sanidad. La población femenina ocupada en agricultura es importante en Galicia, Asturias, Cantabria y CastillaLeón, mientras que las mujeres que trabajan en la industria destacan en La Rioja, Castilla- La Mancha y Cataluña. En el sector servicios es donde trabajan, aproximadamente, el 77 por 100 de las mujeres de las Comunidades autónomas de Madrid, Andalucía, Canarias, País Vasco y Navarra, lo que supone una aplas- tante mayoría sobre otros sectores. En cuanto al nivel educativo, las mujeres con estudios universitarios y las solteras son las que tienen más facilidad para encontrar trabajo, más incluso que los hombres en la misma situación, mientras que las solteras analfabetas más jóvenes sufren la mayor tendencia a la inactividad. Las circunstacias familiares también influyen en la participación laboral de la mujer, ya que, según afirma el estudio del Instituto, cuanto mayor es el número de hijos, menos trabaja fuera de casa la mujer, aunque también se subraya que esta situación no la sufren con un nivel educativo elevado. La participación de la mujer activa en el trabajo irá aumentando- según el informe- si se mantie- nen las actuales tendencias de au- j, mentó en el nivel educativo tietá mujer y en el número de hijos. El informe del Instituto de la Mujer recoge, también una encuesta de 1984 que señala que las separadas y divorciadas son las que tienen un índice de ocupación más elevado, seguidas de las solteras y las casadas. Por último, sobre la consideración que la mujer otorga al trabajo, la encuesta afirma que, para la mayoría, un empleo es una ocupación opcional, aunque puede llegar a ser una obligación circunstancial. A B C 81