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22 A B C IBEROAMÉRICA w DOMINGO 23- 8- 87 Vargas Mario Vargas Llosa pronunció ayer un importante discurso en defensa de la libertad, amenazada en su país por la ley de estataiización de los Bancos por el Gobierno de Alan García. El novelista peruano hizo un lúcido alegato contra la estataiización como forma de socavar las libertades- particularmente lá de expresión- que consagra la Constitución peruana. Ofrecemos en estas páginas un amplio extracto de sus palabras, pronunciadas en un acto cívico ante varios miles de peruanos en la plaza San Martín, de Lima. Gracias, queridos compatriotas, por haber acudido tan numerosos y con tanto fervor a este encuentro cívico por la libertad. La propaganda oficial dijo que esta noche sólo vendrían a la plaza San Martín cuatro banqueros y algunos pitucos, y yo, que desde esta tribuna veo un mar de cabezas y banderas que se pierden en la noche, le respondo: ojalá hubiera tantos banqueros en el Perú, porque entonces nuestro país sería un país próspero, con trabajo, con riqueza, y no el país pobre y atrasado que es. La propaganda oficial dijo también con insigne guasa que esta noche la plaza San Martín se llenaría de perfume francés; el perfume que yo aspiro esta noche en esta plazafes mas bien el perfume de la libertad. Aquí hemos venido ciudadanos independientes, de partidos democráticos, jóvenes y viejos, hombres y mujeres, a protestar contra una amenaza totalitaria que se cierne sobre nuestro país. No somos banqueros ni dueños de aseguradoras ni de financieras; la gran mayoría de nosotros sabe por experiencia propia lo duro, lo difícil que es la lucha por la existencia en el Perú. No nos guían pequeños sentimientos egoístas, sino un profundo amor por nuestra patria, por este sistema democrático- todavía imperfecto- que tenemos y por el bien más precioso del hombre, y que es el sustento de la democracia: la libertad. no sólo son diferentes en las democracias avanzadas; en un país de democracia principiante como es el Perú el Estado y el Gobierno son la misma. cosa, y quien tiene ei Gobierno usa y usufructa del Estado como si fuera su propiedad. Cuando él Gobierno tenga en sus manos el sistema financiero tendrá prácticamente el control de la vida económica de todo el Perú. Podrá ejercer una presión solapada, invisible, sobre innumerables empresas peruanas; es decir, sobre innumerables hogares peruanos. La libertad de expresión será su primera víctima. Sin siquiera instalar un sistema de censura, un Gobierno tan todopoderoso tendrá un control absoluto, de la: expresión y, por lo. tanto, del pensamiento- en el país. ¿Qué clase de elecciones libres tendríamos los peruanos sin una auténtica libertad de expresión? Por eso, cuando hablamos de totalitarismo, no empleamos una palabra hueca y alarmista; hablamos de un peligro real. Medidas como la estataiización de la Banca, los seguros y las financieras es el principio del totalitarismo; es una bolita de nieve que echa bre nuestro país. Todo indica que esta ley no ha sido elaborada en el seno del partido aprista, sino en un círculo íntimo de la Presidencia, donde hay doctrinarios de velazquistas. Y yo pregunto: ¿qué hacen ios doctrinarios velazquistas en palacio del Gobierno decidiendo el futuro de la libertad en el Perú? ¿Esa enorme masa de independientes que votó por Alan García votó por el velazquismo? Claro que no; esa inmensa masa de independientes que llevó al Gobierno a Alan García votó por un joven entusiasta que prometía reformas profundas dentro y no contra la Constitución. Votó por un joven dirigente que prometía consolidar la democracia y no destrozarla. La voraz burocracia Nosotros no estamos contra la democratización de la Economía; nosotros sabemos muy bien la terrible pobreza que existe en el Perú. La razón de esta ley de estatalizaeión del sistema financiero no es democratizar el crédito. En estos días, en esas instructivas polémicas que hemos visto gracias a la libertad de expresión, técnicos competentes, los mejores economistas que tiene Perú, han demostrado de manera fehaciente y palpable que no hay ninguna necesidad de estatizar, de entregar todavía más empresas a ese ogro voraz que es nuestro Estado, para poner el crédito en manos de las empresas de los ambulantes. No se necesita estatizar para desconcentrar la propiedad bancaria; bastan simplemente medidas dentro de la democracia que reduzcan el numero de acciones que puede tener un propietario. Es suficiente impedir que los Bancos hagan préstamos excesivos a empresas que pertenecen a los mismos dueños. Se pueden imponer limitaciones y controles muy estrictos. No es esa razón económica la que inspira esta ley. La razón que la inspira es la pura demagogia. No son los pobres los que se van a beneficiar si nuestro Estado creee y sigue creciendo. Y si ustedes a mí no me lo creen, pregúntenselo a los pobres del Perú; pregúntenselo a los trabajadores informales del Perú. A la burocracia política no le interesa el desarrollo del Perú. Le interesa su propio desarrollo. A la burocracia no le interesa la prosperidad de nuestras industrias. Le interesa la prosperidad de la propia burocracia. Por eso oponerse a la estataiización no es, como dicen los demagogos del Gobierno, servir a los banqueros. Es defender ios intereses de los más pobres del Perú. ¿Cuál es el ejemplo que está tomando nuestro Gobierno para proponer esta ley? Basta con mirar a nuestro alrededor, más allá de nuestras fronteras, para ver que en todas partes el viejo mito socialista de la estalización se cae a pedazos. Y se cae a pedazos no sólo entre tos conservadores y los liberales, sino entre los propios socialistas. ¿Por qué no seguir el ejemplo del socialismo español de Felipe González, que, en lugar de estataiizar las empresas, las privatiza para que haya prosperidad y creación de riqueza en Peligra la libertad Porque son la libertad y la democracia las que están en peligro, es decir, todos los peruanos. Y el Gobierno, con el pretexto de democratizar el crédito, estataiizar todo el sistema financiero del país, está ofreciendo un monopolio que viola la Constitución. La Constitución que tenemos tal vez no es perfecta, pero es una Constitución profundamente democrática y pluralista; pluralismo quiere decir no permitir que ningún poder crezca tanto que pueda aplastar a los otros. Porque el poder, queridos compatriotas, es el poder sin el cual no habría civilización, no habría naciones, es también la cosa más peligrosa que existe. La democracia es el sistema que encontró la manera de impedir que el poder destruya y destroce a los individuos. Gon ella esa cosa pequeña, desamparada, minúscula, que es el individuo podría crecer sin ser pisoteado, sin ser abusado, y podía desarrollarse y vivir en libertad. Nuestra Constitución es pluralista, porque quiere que los peruanos vivamos y nos desarrollemos en libertad. El viejo mito de la estatalización se cae a pedazos entre los mismos socialistas La sombra de la dictadura de Velasco ha comenzado a planear estos días sobre nuestro país a correr y que puede crecer y crecer hasta estrellarse contra la democracia peruana y destrozarla. La sombra dé Velasco Recuerden ustedes, compatriotas- porque nosotros tenemos una memoria fresca, reciente, viva- lo que ocurrió en el Perú en la época de la dictadura de Velasco. También entonces nos dijeron que para democratizarnos, como nos dicen ahora de los Bancos y aseguradoras y financieras tos medios de comunicación, fueron expropiados, para transferirlos del pequeño grupo de poderosos al pueblo del Perú. ¿Recuerdan ustedes lo que ocurrió? ¿Recuerdan en qué se convirtieron esos medios de expresión estatizados? ¿Alguna vez se mintió y sé aduló tanto en el Perú como en esa Prensa servil? ¿Queremos volver a tener una Prensa de esa índole los peruanos? La sombra ominosa de la dictadura de Velasco ha comenzado a planear estos días so- Salvar la libre expresión La estataiización del sistema financiero va a poner en manos del Gobierno un poder económico tal que todos los otros poderes podrán ser arrollados. El Estado y el- Gobier-