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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 23 DE AGOSTO DE 1987 FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA ABC La odisea de los festivales de verano es más para vivirla que para contarla: tablados para representar entremeses, camerinos indeseables, como chamizos improvisados, promiscuos y sin agua corriente para desmaquillarse; infernales petardeos de motocicletas, coches de la basura y acompañamiento de música proveniente de bares y chiringuitos. Cuando no hemos actuado a cachet en algún especio cerrado, fuera de la matizable protección oficial, hemos comprobado el desprestigio de la empresa privada, obligada a aceptar comediones de brocha gorda y marcados por la falta de público o por un público muy específico de esos espectáculos. Actuábamos en un medio degradado y degradante. REDACCIÓN ADMINISTRACIÓN TALLERES- SERRANO, 61 28006- MADRID modo autobús dotado de aire acondicionado y pantalla de vídeo, pero la vida del comediante no ha dejado de ser penosa y humillante cuando el Estado no le prodiga sus prestigiosas atenciones, interesado en elaborar espectáculos de lujo y de exportación. Hemos llegado al mismo punto en la desigualdad de las clases. La política cultural referente al teatro ha discriminado el mensaje directo del artista al consumidor, convirtiendo a la entera profesión en una compañía privada al servicio de Catalina la Grande. Oscuros y dogmáticos consejeros- espontáneos comisarios de la cultura- le han sugerido que el teatro de prestigio lo haga él y nadie más. El resto lo formaría, pues, un grisáceo montón de pedigüeños, cuyos proyectos son desdeñados con la seguridad de que jamás harán nada que merezca la pena en cuanto adecentamiento y mejora de la escena española. Por ejemplo, ha hecho posible que el teatro nacional María Guerrero sea una jurisdicción en donde prime el nuevo look de la estética catalana- precisamente en el momento en que no se puede hacer en Cataluña ningún espectáculo castellano de perfil un poco ambicioso- Cataluña, como un punto más de nuestra gira, nos está vedada. Cuando sugerí el María Guerrero para la dirección de mi comedia Salvator Rosa nombres de directores conocedores de mi teatro, incluso a mí mismo en tanto que escenógrafo y coordinador de mi espectáculo, sufrí una tajante negativa y el proyecto se desbarató. Cuando se trató de hacerla en el teatro Bellas Artes, con carácter semiprivado, el ínclito Tamayo, inducido por un mentor oficialista de aquellos que lo son por oficio en cualquiera de los regímenes habidos y por haber, me puso en la puerta. Así que mi primer estreno tras la victoria electoral del PSOE se ha tenido que producir, como quien dice, en medio del campo, acogido al baratillo de los festivales de verano y sólo gracias a la influencia local de un bondadoso y generoso colega como Martínez Mediero. Durante dos años había estado proponiendo una compañía dé repertorio, asociado al joven director y profesor de la Real Escuela de Arte Dramático Juan José Granda, con minuciosos y ajustadísimos presupuestos, que no mereció ni la más mínima confianza. Aun en las circunstancias en que se ha hecho Tirante el Blanco hemos también sufrido discriminación en cuanto a la plaza porticada de Santander o al festival de Otoño de Madrid, sometidos al criterio de un cura mundano y de una elegante y guapa señorita con más guardarropa que intuiciones. No culpamos a nadie en particular, sino al ambiente de autosuficiencia y desdén fomentado por la política cultural del socialismo, trufada en ocasiones del amiguismo más desaforado y del snobismo más irresponsable. En el teatro de Itálica no hemos podido actuar porque no se ha H oy el carro de los comediantes es un có- EL TINGLADO DE LA NUEVA FARSA programado ni un solo espectáculo español. La avalancha de espectáculos extranjeros aleccionantes para la profesión española- o castellana- se ha producido con tácito pero a la postre significativo desdén hacia ella, con ese ánimo masoquista y autodestructivo que es substrato de la inseguridad del español sobre sí mismo y de sus laberínticos rencores y política de campanario. Las remisas entregas de la subvención nos han obligado a trabajar como en los más gloriosos tiempos del teatro vocacional e independiente, pintando o estampando nosotros mismos el vestuario, para completar el que nos ha cedido la sastrería Cornejo, con un tibio y desinteresado presupuesto muy de agradecer. fienden o cómo caen err picado: Trar haber recibido la caricia del favor popular, debemos sin embargo disolver nuesta compañía a la llegada del otoño porque ningún teatro en Madrid, con suficiente capacidad para albergar el espectáculo, nos da cobijo ni por quince días. Naturalmente, no hemos ganado un duro; más bien hemos pagado por el placer de hacer e teatro que nos gusta. Los placeres pagados a tan alto precio se terminan detestando a muy corto plazo. Para salir adelante, uno tiene que seguir aceptando escenografías de encargo o colaboraciones de art director en alguna película. Sería más elegante el silencio, pero no se halla uno demasiado dispuesto a pagar también por la elegancia ni por ser un ciudadano más, achantado por el fatalismo o el miedo. Los primitivamente eufóricos Veranos de la Villa se han desmoronado y han entregado a las compañías el patio del cuartel del Conde Duque sin promover ninguna publicidad que informe al público de nuestra presencia allí. En la reorganización del Ayuntamiento tras las elecciones municipales, lo primero que ha caído ha sido la protección al teatro. Era de esperar, porque lo primero que se descuida es lo más postizo y lo menos asumido por un determiando tipo de política. Se ha estado alardeando de lo que menos importaba. Tan sólo como simple anzuelo electoralista. La comprobación más tajante ha sido la de esta ambigüedad, la de este improvisado decorado. El tinglado de la nueva farsa se asienta en este árido terreno y ante ese horizonte tormentoso y amenazante. Discriminación, elitismo, publicidad, capricho, populismo, comercialidad, nepotismo y otras Sólo el favor de la gente y la fervorosa berzas. colaboración de todos los componentes de la compañía ha sido el lenitivo a tantísima La verdad es que no se ha mejorado el contrariedad y a tan agotador trabajo. Al fin teatro, sino que ha sido dejarlo en su estado primigéneo de aventura e inseguridad, y al cabo no nos consideramos unos mártide vocacionalidad irredenta. El teatro no es res, pero la experiencia nos ha venido a un oficio sino una locura. Pero quizá exista demostrar en qué consiste el desmañado y una locura mayor, que es la de dirigir el petulante reformismo teatral de la política teatro nacional- e n una supuesta demosocialista, convertida en todopoderoso emcracia- desde unos cuantos despachos y presario, que rodea de atenciones y comosin la menor intuición de lo que es el espírididades a los productos de su iniciativa y tu y la afirmación cultural de un pueblo, con relega al resto a la inclemencia de una so- un criterio estrecho de partido y con la pata ciedad en desbarajuste, a ver cómo se de- de elefante- ¡e n política! -de la subjetividad y los aprecios personales, sin el menor espíritu unificador y conciliador, tal como pudiera ocurrir en una manifiesta dictadura. Si esto es producto de una bisoñez política, se debieran hacer votos para que se reconociese el error. Esto puede ser nuestra esperanza. Pocas tenemos en ese terreno. No hay sino tener in mente lo que la misma oposición ha manifestado en tal aspecto; es decir, nada. La cultura siempre EDICION INTERNACIONAL ha sido huérfana en este país. Confiemos tan sólo en el juicio popular, puesto que Un medio publicitario único como ya dijo Ortega una vez, en España para transmisión de mensajes aquello que el pueblo no ha llevado a cabo siempre se ha quedado por hacer. comerciales a ciento sesenta naciones Francisco NIEVA