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VI ABC ABC 22 agosto- 1987 Conozco a Gerardo Diego en 1938, pero mi admiración por él viene de más lejos. La gente de mi generación, mi grupo, mi edad, conocemos al poeta en un doble aspecto, aproximadamente hacia ios años 33 y 34, porque Gerardo Diego acababa de publicar una antología que sería ejemplar: una antología de poesía española contemporánea. Así que, de pronto, los chicos, los adolescentes de entonces, los muchachitos que estudiábamos un poquito, nos enteramos de que existía, por un lado, un señor que ha reunido poemas de gentes que no aparecen en nuestros libros, y por otro, que ese señor, además de ser un antologo y saber muy bien lo que se trae entre manos, es un excelente poeta. antiguo maestro, don Narciso Alonso Cortés, un poema que, como es curioso, lo recordamos aquí: Oh, el tormento mortal del poeta condenado a vivir en la mofa, y mirar siempre lejos la meta y amasar con su sangre la estrofa. Y obligado a morar en su mundo y alquimiar del veneno un tesoro, y a sufrir con el parto fecundo y en la escoria ver plata y ver oro, y ser Tántalo eterno, insaciable, de la esquiva y difícil belleza, y enfermar de ese morbo incurable que se llama la sed de tristeza, Jósé Hierro, además de poeta de hondo aliento, es un profundo y amoroso conocedor de la poesía universal. Juez y parte, sus juicios junto al incisivo calado del investigador, emanan e calor entrañable de quien se considera inmerso en la mágica aventura de la palabra. y tener que decir lo indecible, y embutirlo en el guante del verso, Por lo tanto, lo. que hace que en y tener que poder lo imposible el año 1938. y. no voy a contar mi y abarcar el divino y total universo. guerrilla particular, conozca yo a Gerardo Diego, es sencillamente el Y tener que medir lo infinito hecho de que es ya entonces un y cuajarlo en su claro diamante poeta admirado. No me voy a referir y saber del dolor y del grito a recuerdos personales, sino que y del ¡ayi, y seguir adelante. voy a tratar de situar un poco, y desde mi punto de vista, a Gerardo Estos versos, como vemos claraDiego. mente, tienen todavía reminiscencias del modernismo. Es el primer poema que ha publicado, -e n la reGerardo estudiante vista que don Narciso dirige- pero Gerardo es un hombre que estu- no es, naturalmente, el primero esdia en Santander, que va después a crito. estudiar a Bilbao, y que, pese a haber contado muchas veces que es Romancero de la novia muy torpe en caligrafíales un excelente estudiante eñ muchas cosas. ¿Cuándo empieza Gerardo Diego Por ejemplo, cuando está ya estu- a escribir de manera sistemática? diando en Deusto, tiene un sobresa- El propio Gerardo, en un ensayo liente en paleografía, en griego, en sobre Manuel de Falla, decía- con ¡atín, en árabe; nada más que un esos juegos de palabras tan típicos notable en lengua hebrea, pero es suyos- que antes del Falla que cocurioso que en estas notas de sus nocemos hay un Premanuel de Anestudios secundarios no aparece tefalla. Pues bien, también hay una nunca nada relacionado con la lite- especie de Pregerardo Antediego, ratura. que está en un libro de iniciales. En Yo no sé cuando empieza en Ge- este libro dice: Yo empecé a hacer rardo Diego a nacer la vocación de versos de modo sistemático en poeta. Se sabe que con doce o ca- 1918. Antes, desde 1915, tan sólo torce años lee en ¡a Biblioteca Mu- algunas intentonas, más por desanicipal de Santander a Pereda, hogar los sentimientos amorosos Concha Espina, jovencísima, recen- que por otra cosa Hay en aquel tísima, a Menéndez Pelayo, que fue noviazgo suyo en Bilbao una anécsiempre una de sus grandes admi- dotas muy pintorescas y curiosas. raciones, y solamente sabemos que La revista Prosa y verso, Verso y empieza a escribir versos, como di- prosa, de Murcia, publica semblanría él años después, en 1915, cuan- zas de los poetas jóvenes de entondo se enamora. Se enamora en Bil- ces, y en el retrato de Gerardo apabao y como suele ocurrir entre los recen aspectos muy inesperados. El adolescentes, en él la poesía no es caso es que ese Romancero de la todavía una necesidad de escribir, novia tardaría todavía en ser publisino una necesidad de expresar, de cado algún tiempo. Se inicia en manifestar lo que está ocurriendo 1915, lo redacta en 1918, pero apaen él. Gerardo no publica todavía reció después. esta poesía, la deja pasar algún Gerardo Diego es un poeta que tiempo. En 1918, cuando el poeta no está muy bien situado dentro de tiene ya veinte años, le escribe a su la poesía, y descubre la nueva poe- sía. ¿Qué es la nueva poesía? Una vez que acaba de ganar la cátedra de Soria, va a Madrid, y con Eugenio Montes frecuenta El Parísiano y el Café Colonial, en el año que llega a Madrid Vicente Huidobro. Hay antes de Vicente Huidobro una tentativa de hacer una poesía distinta, una especie de ultraísmo, algo que vaya más allá del romanticismo, pero todo ésto no ha sido codificado hasta que llega Vicente Huidobro. El Café Colonial, es un pequeño local, muy típicamente madrileño, del que habla en algún momento Cansinos Assens: Era un café muy bonito. Iban a él cupletistas -l o entrecomilla porque ya no existían cupletistas cuando Cansinos Assens está recordando esto- actores, actrices, literatos. No se cerraba nunca. No tenía más pausa que el tiempo dedicado a la limpieza por la mañana, muy temprano. A esa hora volvíamos a nuestras casas. Íbamos allí atraídos por las mujeres bonitas, por los hombres ingeniosos y por el ambiente agradable del café, con sus luces, sus espejos, y sus divanes rojos, semejantes- según la comparación de Eugenio Montes- a elefantes indios con rojas gualdrapas Y en este café, el Colonial, es