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SÁBADO 22- 8- 87- OPINIÓN ¡ABC, N cuantas ocasiones lo demandan, el gran escritor peruano Mario Vargas Llosa sale en valerosa e inteligente defensa de la libertad y de la democracia. Lo hizo con gran brillantez recientemente en España, en el Congreso de intelectuales que rememoró otro anterior celebrado, también en nuestro país, en 1937. Y lo hace ahora, con resonancia destacada entre las noticias de mayor relieve, al oponerse con gallardía ejemplar a los propósitos estatalizadores del presidente del Perú, Alan García. Escritor auténticamente independiente en el plano de las opciones políticas de partido, Vargas Llosa no es, en cambio, un intelectual que encerrado en la tópica torre de marfil sea indiferente a la situación y el destino de su patria, cuando amenaza en ella el ocaso de las libertades y la desaparición de la democracia. De consumarse la estatalización de los Bancos, financieras y compañías de seguros del país- -ha declarado a A C B- -tal como lo desea el Gobierno de Alan García, la democracia peruana estaría llegando a su fin para dar paso al totalitarismo de una dictadura civil que acarrearía gravísimas consecuencias en el futuro. No es frecuente que los novelistas, aún los de más talla, posean o demuestren conocimientos económicos suficientes para penetrar con acierto en las consecuencias sociales y políticas de ciertos asuntos o problemas. Vargas Llosa, también singular en este aspecto, mide muy bien el peligro de la nacionalización del crédito. El crédito- advierte con claridad- es como la sangre en el cuerpo humano, vital en el funcionamiento de todas las actividades empresariales. Si el manejo de ese inmenso poder cae en manos del APRA, todos quedaremos sometidos a su voluntad. Teme, lógicamente, que las medidas estatalizadoras o nacionalizadoras del actual Gobierno peruano pongan en peligro las libertades públicas y sean la partida de defunción de la democracia. Ante situación semejante, haciendo gala de su conciencia y responsabilidad cívicas, pero actuando sólo como ciudadano demócrata y no como aspirante a político se ha puesto a la E COMPROMISO CON LA LIBERTAD cabeza de un movimiento de defensa de la democracia. Así, Vargas Llosa asume activamente, una vez más, su proclamado compromiso con la libertad, que ahora se plasma en su clara postura contra las nacionalizaciones. El reiterado fracaso de las nacionalizaciones- -en todos los países- -ha generado e impulsado decisiones políticas contrarias a las mismas, y favorables a la reprivatización de las empresas nacionalizadas, incluso bajo gobiernos socialistas. Si bien es cierto que la razón de este cambio de política, en las democracias bien consolidadas- -como la inglesa o la francesa, por ejemplono se suele vincular más que a las consecuencias económicamente negativas de las nacionalizaciones, es verdad, en cambio, que en países donde la inestabilidad política es dominante o dominaron largo tiempo las oligarquías, un proceso de nacionalizaciones, y más si se centran en el crédito, es amenaza real, directa y peligrosa, para las libertades. Comprometido también Mario Vargas Llosa profundamente con su nación, desea y necesita que Perú siga siendo un país libre. Pero no para solamente garantía de su libertad de escritor, sino para garantía de los derechos de todos los peruanos, para salvar al Perú del subdesarrollo y para que no se degrade su incipiente democracia. Al noble empeño político de Vargas Llosa hay que desearle que tenga tanto éxito como los que ha logrado, tan merecidamente, en la literatura. OTRO FEMINISMO L feminismo es un movimiento de raíces muy a n t i g u a s Ya en el siglo XVII la gran sor Juana Inés de la Cruz escribía desde su convento mexicano apasionadas requisitorias en favor de la mujer. Cervantes dejó en el Quijote- -episodio de Marcela y Grisóstomo- -un lúcido alegato sobre los derechos femeninos. Pero son excepciones. El pensamiento occidental estaba basado en la noción de la inferioridad de la mujer, materia a la que daba forma el varón, según la sentencia aristotélica. Las mujeres no podían elegir su pareja, ni disponer de sus bienes libremente; estaban subordinadas al varón en los derechos sucesorios; carecían de la patria potestad; en fin, su rango jurídico secundario era evidente. En la práctica, no obstante, en los países mediterráneos, sobre todo por la importancia de los cultos marianos y la subsistencia de estructuras matriarcales, tal situación no era tan cruda, y no faltaron escritores que ironizaron sobre el excesivo dominio de la mujer en el ámbito doméstico, y, por vía indirecta, en el público. Con el advenimiento de la sociedad industrial, este estado de cosas comenzó a cambiar. La incorporación de la mujer al mundo laboral fue determinando su gradual equiparación con el varón. Se le reconoció el derecho al voto- -hecho decisivo- personalidad jurídica en todos los planos; acceso a carreras superiores; incluso en algunos países, posibilidad de incorporarse al Ejército, etcétera. Poco a poco el E ABC Presidente- Editor GUILLERMO LUCA DE TENA Director LUIS MARÍA ANSON Director de ABC de Sevilla Francisco Giménez- Alemán Subdirector: Antonio Burgos panorama se ha modificado drásticamente. En las sociedades más avanzadas, la mujer disfruta de toda autonomía y ocupa puestos cada vez de mayor responsabilidad. Ha habido ya jefas de gobierno; las mujeres son ejecutivas, dirigentes de empresas, abogadas, catedráticas, periodistas... Su exclusiva función doméstica ha concluido. En España, aunque con precedentes ilustres- Concepción Arenal, Emilia Pardo Bazán- el feminismo puesto ya en circulación por el liberalismo institucionista, no dejó sentir su peso hasta mediados del sesenta, que es cuando comienza a tener base social, con la industrialización del país. Como cualquier cambio importante, éste ha sido consecuencia de luchas y reivindicaciones: las sufragistas británicas son referencia obligada en toda consideración del asunto. Y ello ha dado lugar á la aparición a veces de un feminismo desgreñado, agresivo, que identificaba hombría y machismo, obstinada e impúdicamente abortista, y de perfiles equívocos en ocasiones. Pero hoy se bate en retirada en todo el mundo, y también en España. Dado el rumbo histórico irreversible de la equiparación jurídica entre los dos sexos, el movimiento femenino más lúcido subraya hoy esa igualdad tanto como el hecho diferencial entre ellos. La dialéctica antimasculina se ha convertido así en un anacronismo. Dejamos aquí constancia de este feminismo moderado, liberal, civilizado. Algunas asociaciones existen ya en España basadas en sus principios no escritos, como la Asociación de Mujeres Diplomáticas. Con la promulgación del texto constitucional y nuestra integración en las Comunidades Europeas, la mujer ha dado en España un paso de gigante. Teóricamente su equiparación con el hombre es ya un hecho. Pero en el terreno práctico son numerosas las reivindicaciones pendientes: represalia penal de los malos tratos, erradicación del abuso sexual en el ámbito laboral, efectiva igualdad retributiva o reconocimiento de las funciones maternales y domésticas. Un amplio abanico que solo tendrá respuesta definitiva con la gradual desaparición de los hábitos machistas. Subdirectores Darío Valcárcel. Joaquín Vila, José Javaloyes, Manuel Adrio, Joaquín Amado Jefes de Redacción: J. A. GunoVn (Continuidad) J. C. Azcue (Intemarionat) a Berasátegui (ABC literario) A. Fernández (Economía) J. I. G a Gaizón (Cultura) A. A. González (Continuidad) R. Gutiérrez (Continuidad) L Lz. Nicolás (Reportajes) C. Maribona (Continuidad) J. L Martin Descalzo (Sociedad) J. Olmo (Edición L. I. Parada (Suplementos Económicos) L Prados de la Baza (Continuidad) C. Pía (Dorrtrical) Sanbago Caseto (Colaboraaones) S e c c i o n e s J Rubio (Arte) J. M. Fdez. -Rua (Ciencia) A. Garrido y J. Espejo (Confección) J. C. Diez (Deportes) A. Yáñez (Edición Aérea) J Badía (Educación) E. R. Marchante (Espectáculos) J. Pato (Gráfica) M. A. Flores (Huecograbado) F. Rubio (Ilustración) M. Salvatierra (Internacional) C. Navascues (Madrid) J A. Sentís (Nacional) M. A. Martin (Sanidad) D. 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