Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LUNES 17- 8- 87 L regeneracionismo, en su revisión de multitud de c u e s t i o n e s que afectaban a la vida española, se constituyó en uno de los más duros fiscales del sistema económico liberal. Este había logrado implantarse en el reinado de Isabel II. Por eso la rectificación al mismo, que en más de un sentido nació con la Revolución Gloriosa, a partir de 1868 se hace consustancial con este movimiento intelectual que nace de las mismas fuentes y en campamentos muy próximas a aquellos en que vivaqueaba el general Prim. Cuando se instaló en nuestra patria, en Viilaviciosa de Odón, por primera vez una Escuela de Montes, en fechas simultáneas a la de la segunda Desamortización- l a impulsada por el progresista Pascual Madoz- los nuevos técnicos contemplaron aterrados las consecuencias de lo que sucedía. Las talas se generalizaban y nadie se preocupaba por reforestar. Los ingenieros de Montes iban a carecer de sentido porque pronto no iba a quedar nada que atender. La reacción así nacida entre ellos pasó inmediatamente al ideario regeneracionista. Los ingenieros fueron los grandes rectificadores de los errores que percibían en las leyes que conformaban, a lo largo del reinado de Isabel II, un sistema económico liberal. En ese mundo, las tesis de los ingenieros de Montes tuvieron buena acogida. Algunos éxitos habían alcanzado éstos, como los del Catálogo de Montes de Utilidad Pública Pero, sobre todo, desde ello surgió un mito y un mensaje. El mito fue el de la ardilla. España contaba en tiempos de Estrabón con tantos bosques que una ardilla podía saltar de árbol en árbol de los Pirineos a Gibraltar. Dejemos de lado los trabajos de los historiadores de la economía, que han inventariado los tremendos descuajes forestales sufridos por España, ya para ser granero de Roma, ya para basar su economía en la ganadería ovina, con la Mesta, en la Edad Media; aparte de que la colonización monacal y el empleo de la leña como fuente energética y de la madera para construir buques concluyeron con muchísimas masas forestales. ABC ABC 35 E 1 EL ARBOLADO Y LA PATRIA do, para la naciente burguesía liberal, en una muestra, con la Inquisición y la Santa Por Juan VELARDE FUERTES Hermandad, del odiado antiguo régimen. La rectificación de Flores de Lemus se diriAparte queda la amplia extensión de nuestro monte bajo, con sus labiadas y con sus equi- gió hacia este mensaje repoblador. Hizo recalibrios ecológicos, que nos enseñó a querer a pacitar sobre el interés por sí mismo del bostodos ese precioso libro de Eduardo Reyes que. De este mensaje surgió una revalorizaProsper, Las estepas de España y su vegeta- ción de los papeles de los sectores público y ción, cuya edición costeó de su bolsillo Alfon- comunal. La CEDA en 1935 puso en marcha, so XIII. El mito se admitió como ideal a alcan- gracias al impulso de José Larraz, el Patrimozar documentándolo con el manejo, desde nio Forestal del Estado. El fruto de la política esta óptica, de viejos libros de cetrería, como repobladora que siguió a estas decisiones no el de Alfonso XI. El mensaje inmediato que deja de tener ya importancia grande. La CEE se desprendió de todo ello fue el de la repo- considera que España, Francia y Alemania blación. Joaquín Costa acertó con un título: occidental producen el 70 por 100 de la maEl arbolado y la patria. Otro regeneracionista, dera comunitaria. Para comprender, además, como Julio Senador, llevó su fobia antigana- cuál es la situación española actual en cuandera hasta hablar del diente corrosivo de la to a sus masas boscosas, me atrevo a recooveja porque sostenía que los rumiantes mendar un libro espléndido, de Casildo Ferreras Chasco y María Eugenia Arozena Conimpedían la expansión arbórea. En resumen, y casos particulares aparte, cepción: Guía física de España. Los bosques parecía plantearse una dualidad: formas pri- (Alianza Editorial, 1987) Reúne tan progigiomitivas o zonas desforestadas, frente a zonas sa mezcla de erudición y buena exposición, repobladas con buen aprovechamiento eco- que me arriesgo a profetizar que bien pronto nómico en el mercado. El que España se pu- se convertirá en un clásico sobre estas matediese independizar de las compras de pasta rias. en Suecia no dejaba de ser, dentro de la políJusto ahora, cuando parecía posible platica económica autárquica vigente desde near mejor la política forestal a causa del 1875, un factor de impulso a este tipo de re- riesgo que llegó a España anunciado de Naipoblación. robi sobre la expansión de los desiertos de la Ya antes nos había sorprendido en este Península, pasó a amenazarse la situación ataque al que podríamos llamar el estilo de forestal con una oleada de incendios, sobre Abel como contrapuesto al talante agricultor todo a partir de 1978, que hicieron negativas de Caín, de todos nuestros economistas bastantes cifras de expansión de la masa agrarios, a partir de Fermín Caballero. Tarda- boscosa. En 1985 esta plaga fue terrible. En ría aún en llegar la rectificación, por obra de España ardieron 469.000 hectáreas. Es curioFlores de Lemus en el artículo que publicó en so que entre Francia, Portugal, Italia y Grecia agosto de 1914, en el extraordinario dedicado no llegaron los incendios en conjunto a cubrir por The Times a España, después parcial- una superficie tan amplia. En 1986, con mente traducido en La lectura Flores seña- 285.000 hectáreas quemadas, nos mantenelaría cómo los rumiantes constituían un grupo mos en los puestos de cabeza de Europa. Se zoológico capaz de convertir en proteínas considera, además, por ICONA que el 35 por animales a vegetales que de otro modo care- 100. de los incendios son provocados voluntacerían de toda utilidad, que por ello eran muy riamente y no sólo por pirómanos. Este nuebaratos y ofrecidos de espontáneo en la dura vo azote, el fuego producido voluntariamente, geografía del secano español. Sin embargo, no había sido previsto ni por los Costa ni por ei mensaje regeneracionista tenía, en este nuestros venerables ingenieros de Montes. Si sentido, otra vertiente: la de justificar los ata- no se le ataja con energía, resulta claro a toques contra la Mesta, que se había converti- dos que no sólo pondrá en peligro al arbolado. -Panorama internacional- La semana que comienza puede ser movida Cuando el viernes marcaba el dólar su parcial reacción, llegaban los comentarios a sensu contrario de los negativos que anteriormente se había formulado. A posteriori un observador recalcaba que, a fin de cuentas, la baja del dólar sólo había motivado que los cazadores de gangas pudieran comprar dólar barato Por nuestra parte pensamos que la marcha del dólar, al margen de fundamentales propiamente dichos, se halla su ditada por mucho a la evolución de los acontecimientos en Oriente Medio. Y hay que señalar al respecto que cuando parecíamos haber entrado en un período de relativa calma, con los contendientes limitándose a velar sus armas y a vigilarse mutuamente, nos encontrábamos con que de pronto, el sábado a mediodía, sonaban los timbres de alarma de los teletipos preanunciando el anuncio de noticias importantes. Y en efecto, las nuevas más que alarmantes eran que se había producido una catastrófica explosión en cierta planta de gas de Arabia Saudí y, a renglón seguido, el anuncio del hundimiento de un petrolero en el golfo de Omán, con la pérdida de cuatro miembros de la tripulación. Ante tales hechos, ocurridos en brevísimo espacio de tiempo, piénsese si resulta lógico imaginar que pueda ir en disminución el flujo de capitales árabes hacia la zona de seguridad del dólar, motivo esencial de la firmeza mostrada últimamente por la divisa norteamericana. Pero en cuando a tal firmeza, debe ser tenido en cuenta, por lo demás, que no todos los informes llegados del sector económico USA resultan desfavorables. El viernes, en efecto, mala era la cifra del déficit en la balanza comercial de junio, pero buenos el noinflacionario 0,2 por 100 de subida en la media de los precios del producto del mes de julio y el alza de un 0,8 en la producción industrial de dicho mes, con uno y otro dato superando los pronósticos más optimistas. Lo que pasa es que por ser datos menos llamativos que el del déficit comercial, su efecto en los mercados de divisas no ha sido inmediato, aunque su impacto positivo podría resultar tangible tras de un corto período de reflexión en los inversores y la especulación. Sobre todo si a esas cifras siguieran otras de tono también constructivo. Jaime JEREZ