Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 ABC OPINIÓN L COJO MANTECA SE HA LUNES 17- 8- 87 Panorama Müí- ETA PoR TODA 5 PAÑA T V TÜ ALGO MAS HABRÁ QUE HACER L A rebelión secesionista vasca crece y crece sin cesar. Las seguidas fiestas Vitoria, San Sebastián y luego Bilbao- aparte de otras muchas simultáneas en numerosas localidades del País Vasco- sirven todos los años, en las mismas fechas, para poner de manifiesto una cada vez mayor, más ofensiva, más despectiva y más injuriosa exacerbación de la locura separatista ferozmente antiespañola. Bombazos, granadas, pistoletazos, ráfagas de metralleta, algaradas, manifestaciones, pintadas, declaraciones descaradas- cada día más y más- constituyen ya un espectáculo claramente intolerable. OÑA Pepa llegó al tren con mucho tiempo por delante. No puedo calcular si media hora o más, pero en su rostro se adivinaba la satisfacción y las carnes de quien va pregonando que ella es más puntual que nadie, nunca llegó tarde a ningún sitio y, desde luego, no comprenderá a los que apuran para coger el tren en marcha o son capaces de Esto es un cachondeo, la verdad. Los que perderlo con esa tranquilidad y esa desespeasesinan por las tardes se permiten impune- rante confianza de la gente joven. mente organizar asonadas que dejan literalConfieso que doña Pepa puede llamarse mente arrasadas ciudades vascas grandes y pequeñas, solicitando la amnistía para sí mis- así o de otra forma, pero me pareció nada mos o sus compinches asesinos de anteayer. más verla que era doña Pepa, o tal que ella, La organización del Estado en el País Vasco así dispuesta y así de suficiente. Estaba seny en Navarra es burlada y vejada continua- tada en la ventanilla, coche número 15, mente por etarras, ¿ex etarras? o proetarras, asiento 41. Su maleta mediana ocupaba una que ofenden e- injurian a España y los espa- parte discreta de la rejilla superior y un bolso ñoles desde los foros parlamentarios o los grande dé mano descansaba junto a sus balcones de los Ayuntamientos en pregones pies, sin molestar a nadie. Cuando subí al va festivos Mayorías de concejales separatis- gón, acompañando a mis hijos que viajaban a tas y traidores votan y se pronuncian impune Jerez, doña Pepa tenía ía mirada dristraída y e inconstitucionalmente por las ausencia de el pasillo empezaba a denotar que el tren habría de viajar completo. Faltaba algo más de la bandera española. un cuarto de hora para la salida y un grupo Las gentes de bien- que son la inmensa de jóvenes calculaba los puestos y adelantamayoría- contemplan atónitas cómo cuadri- ba la intención de proponerle a doña Pepa un llas de crios envenenados y achulados txu- cambio de asiento para procurar la unión de ieria debería llamarse este fenómeno) cam- cuatro de ellos, dos y dos frente a frente. pan por sus respetos e imponen el terror del Creo que doña Pepa cortó la Iniciativa de silencio y el caos a cuanto de sensato queda raíz. en Basconia sin que nadie les ponga freno. Ven perplejos cómo la cantinela de las libertades, derechos humanos y campañas antitortura sólo garantiza la impunidad de estos energúmenos mientras minimiza y anula los En I e piscina, c derechos de la mayoría ciudadana que se en I e playee, c pronuncia en las urnas. El pueblo vasco y el no vasco allí residente tiene derecho a ser respaldado y protegido con algo más que la indiferencia del resto de los españoles, esperando no se sabe qué. Esa población aterrorizada, junto a guardias y policías, se merece algo mejor. Manuel MONZÓN ¿Y qué hay frente a esta, al parecer imparable, marea que está dejando por los suelos el honor, el nombre, la presencia y los símbolos de España como nación y como Estado? Sólo un puñado de héroes, que vistiendo el uniforme verde de la Guardia Civil o el beige de la Policía Nacional, entregan sus vidas todos los días, junto al horror de ver cómo la muerte acecha en todas partes no sólo a ellos, sino a sus familiares, sin excepción de sexo ni edad. El niño Borja Blanco, con una esquirla de metralla en el cerebro, Dios sabe si para siempre, debería haber despertado el ya basta colectivo y unánime de toda una población española que descansa y se divierte como si allá arriba no pasara nada. Contraventana DE FREUTE, ifENTARÜll! M FUMAOOiES D durante el mes de agosto, se juega al ¡Ni hablar! Mi sitio es éste, junto a la ventanilla y en asiento de no fumadores... Fue inútil insistir. También le procurarían un asiento de no fumadores y pegado a la ventanilla. Andaban explicando combinaciones posibles, mientras doña Pepa movía la cabeza de un lado a otro, repitiendo que ella iba de frente a la marcha del tren y recordando la evidente seguridad de quien se ha instalado en el sitio que le corresponde y con el tiempo suficiente para no molestar a nadie. Creo que un señor que iba cuatro filas más adelante se ofreció voluntario para el cambio que los muchachos perseguían, lo que al parecer tampoco dejó satisfecha a doña Pepa, que hizo algún comentario para sí, pero con la suficiente notoriedad como para que lo menos fuera recogido por diez o doce personas de alrededor. Cuatro minutos antes de la salida del tren subió una pareja llena de maletas y bultos. Para entonces había algunas maletas en el pasillo y los no viajeros habíamos optado por bajar al andén para no estorbar las maniobras finales de un tren que estaba completo sin duda alguna. La pareja pasó de. largo primero y luego volvió con sus billetes en la mano y su repaso de números en los asientos. Finalmente, dos minutos para la salida, se pararon ante doña Pepa. Algo debieron preguntarle, pero sólo alcancé a oír un seco éste es mi asiento Los jóvenes debieron insistir y doña Pepa repitió lo de la ventanilla, no fumadores, asiento 41, coche 15, en dirección a la marcha, hay que espabilar y llegar con tiempo suficiente... Se negó a enseñar su billete y fue requerida la presencia del revisor. Casi a punto de arrancar el tren, doña Pepa bajaba sofocada y arrastrando bolso y maleta. Se había equivocado de vía No era su tren. Su tren era otro, que estaba en la vía de enfrente y lo peor es que había tomado su salida diez minutos antes. Luis PRADOS DE LA PLAZA