Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
JUEVES 6- 8- 87 REPORTAJE A B C 45 r fTALLE 1. a FASE JAVIER SICILIA i en esta serie de viñetas. Primera: con un colgajo de iterior del muslo (A) que se irriga mediante uniones rosis, se forma el futuro pene y luego se practica, a la ie situará la uretra artificial (B) Segunda: en una nuebordes del canal para que adquiera tejido, dejando en beta el colgajo que con los bordes del canal han forjo vientre (3) conectado con el meato urinario; asimis- mo, en esta fase se colocan las prótesis testiculares bajo la piel (4 y 5) Cuarta: en otra intervención se realiza el empalme de la uretra artificial con el meato (6) para que la orina salga ya a través del pene, y se cierra definitivamente la vagina (7) Quinta: consiste en la colocación de una prótesis antiimpotencia (8) en el interior del pene, que se ha rellenado de silicona, fijándola al hueso pubis (9) esta prótesis, semirígida, permitirá un movimiento basculante del orden de 70 grados, como indica el dibujo, quedando el pene en estado de semierección. Todas las fases pasan por un periodo de cicatrización y nutrición de tejidos que oscila entre tres y seis meses. de seis meses o incluso un año de posoperatorio, se comienza la masculinización con andrógenos y hormonas masculinas y más tarde se procede a una segunda intervención para iniciar la construcción de un pene que tenga la doble funcionalidad de órgano urinario y sexual, lo cual es difícil, pero en algunos casos se ha conseguido. Para ello son necesarias al menos cinco intervenciones, en las que con el músculo gracilis de la pierna o uno de los músculos rectos abdominales se construye el apéndice sexual o pene, en el que después se inserta una prótesis distensible de silicona, incrustada en el hueso a modo de ancla para dar rigidez al miembro. Externamente, este músculo se cubre con piel deí abdomen, pero, repito, aparte de su complejidad, los resultados no siempre son los esperfüos Muchos suicidios Por otra parte este tipo de operaciones tiene unos costes difíciles de calcular. Si una operación de transexualismq masculino ronda el millón de pesetas, este tipo de intervenciones puede costar hasta cinco veces más, teniendo en cuenta que el paciente debe acudir al quirófano, en el mejor de los casos, en cuatro o cinco ocasiones. De todos modos, la cifra definitiva aún no puede fijarse, ya que en nuestro país, como antes se indicaba, no se han realizado de forma total hasta el momento. Y, precisamente, tanto por esta desilusión ante los resultados obtenidos por la operación, como por la gran carga psicológica y de traumas sociales que este tipo de pacientes suelen llevar a sus espaldas, el número de suicidios entre los transexuales resulta alto. Según algunas estadísticas hechas públicas en Estados Unidos, se estima que entre un 16 y un 20 por 100 de estas personas se suicidan antes de decidir el cambio quirúrgico de sexo, y entre un 5 y un 16 por 100, tras haberse sometido a la operación. En la literatura médica existen, efectivamente, casos de suicidio tras la operación porque algunas de estas personas, aún después de su transformación anatómica, no se encuentran con esa solución que esperaban- afirma el doctor Usón- Sin embargo, el transexual masculino puede llegar a ser feliz, no suele presentar muchos problefrjas y consigue satisfacción en sus relaciones sexuales. Las mujeres que se transforman en varón, por el contrario, tienen unas expectativas más difíci- les, un papel más duro en todos los aspectos, tanto por los mediocres resultados de su intervención como por el papel que les toca jugar con posterioridad en la sociedad y es que los hombres normalmente tienen las cosas más complicadas. Formar pareja Sin embargo, y a pesar de conocer las complicaciones que pueden syrgir, la opinión de Mario respecto a este tema es bien distinta. Yo he conocido en propia carne lo que es actuar o vivir de puertas afuera como mujer y ahora como hombre y creo que las mujeres lo tienen más difícil en la sociedad. Personalmente ahora me siento realmente en mi papel. Nadie se puede imaginar los problemas que tenemos los transexuales de todo tipo: de marginación, de falta de integración, en primer lugar porque eres tú mismo el que te rechazas. Y entre estos proyectos a los que Rechazan de forma total su aparato genital, y como única alternativa buscan la transformación de su sexo (doctor Aurelio Usón) Me operé hace meses, y entre mis proyectos está casarme con mi novia afirma Mario G. de 22 años, hasta hace poco Ana Los traumas psicológicos y la desilusión tras las operaciones dan un alto índice de suicidios entre estos individuos hace referencia Mario, uno de los únicos transexuales femeninos que se ha prestado a hablar de su problema con un periódico, haciendo así pública su situación porque creo que si se conociesen nuestros casos la opinión de muchas personas cambiaría respectó a nosotros entra incluso el matrimonio. Tengo ilusión por compartir mi vida con la mujer con la que desde hace unos meses mantengo una relación estable. La conocí antes de operarme por cuestiones laborales y nos hicimos amigos. Bueno, yo siempre me consideré su amigo, aunque entonces todavía me llamaba Ana. Nunca he sentido atracción por el sexo masculindlles más, ante s de operarme una de las pruebas a las que tuve que someterme fue la de mantener relaciones sexuales con un hombre para constatar así mi transexualidad, y los resultados fueron catastróficos. El caso es que poco después de conocer a esta mujer le explique mi situación y ella me apoyó. La única duda que tenía era que yo fuera capaz al final de operarme por los riesgos que ello podía comportarme. Pero desde el principio conoció mi caso, aunque no con la profundidad y la información con que puede conocerlo en estos momentos. Ahora me considero lo suficientemente maduro y capaz como para vivir con ella en pareja y quiero casarme. Ya sé que habrá problemas para realizar un matrimonio civil convencional, pero hay otras maneras de llevarlo a cabo como, por ejemplo, mediante un contrato privado. Paz de LAORDEN