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44 ABC REPORTAJE JUEVES 6- 8- 87 Recientemente el Tribunal Supremo fallaba a favor de un transexual canario, Antonio Castillo, que tras haberse sometido en Londres a una operación de cambio de sexo, solicitaba que se modificara su inscripción en el registro y se le reconociera su derecho a utilizar legalmente un nombre de mujer. Pero esta medida, primera en su tipo que se adopComo recientemente se declaraba en la sentencia del Alto Tribunal en el que por primera vez en nuestro país se sentaba precedente reconociendo el derecho de ün transexual masculino a la rectificación en el registro para inscribirse como mujer, la transexualidad es una realidad de nuestro tiempo que ha sido posible gracias a los insospechados avances de la cirugía plástica. Esta realidad comporta un fenómeno sociológico que el Derecho no puede ignorar y que obliga a tomar posturas. Es una realidad evidente que demanda una solución jurídica Pero esta solución jurídica a la que se alude en la sentencia presumiblemente no afectará sólo al transexualismo masculino, es decir, los hombres que se operan para convertirse en mujer, que son los casos más aireados y conocidos por la opinión pública, sino también al grupo, mucho menos numeroso, poco corriente y aislado, de mujeres que se transforman en varones. En España, pese a que no existen estadísticas médicas al respecto, se calcula que estos últimos casos representan bastante menos de la cuarta parte de las operaciones de transexualismo que se efectúan. La complejidad médico- quirúrgica que entrañan hace, por otra parte, que sea difícil culminar el proceso de masculinización de estas personas, y de en España no se ha llegado a la última fase, es decir, a la colocación de una prótesis sustitutiva del aparato sexual masculino, pese a que existan algunos casos en los que el proceso de transformación está bastante avanzado, terminado hasta el punto donde la ciencia puede hoy llega? en nuestro país como afirma Mario G. hasta hace unos meses Ana, de veintidós años y uno de los pocos transexuales femeninos que existen en España. ta en España, presumiblemente no afectará sólo a ios transexuales masculinos, hombres que se convierten en mujer, sino también al colectivo, menos numeroso y prácticamente desconocido por la opinión pública, de mujeres que se transforman en varón. El caso de Mario G. hasta hace unos meses Ana, de veintidós años, es uno de ellos. jes y algo de publicidad, hasta que me quedé sin trabajo, porque una vez operado y con cuerpo de hombre es muy raro que te contraten cuando en tu carnet de identidad continúa apareciendo un nombre de mujer. Por eso, el interés que ha suscitado la sentencia del Tribunal Supremo. En la actualidad estoy en trámites con abogados para conseguir la, rectificación en el Registro más, los rechaza de forma total y busca como única alternativa su transformación. Generalmente son personas que siempre han notado su problema y han tenido desde muy niños tropiezos con la sociedad e incluso con la propia familia, por lo que suelen estar cargados de traumas. Muchos se retraen y otros pocos acaban adoptando su rol psíquico hasta sus últimas consecuencias El caso de Mario G. tiene, en principio, estas características descritas por el doctor Usón. Nacida en Madrid en 1965; la entonces Ana, comenzó sus estudios primarios en un colegio de religiosas: De aquella época lo que más recuerdo era mi inusual fuerza física, incluso mayor que la de mi hermano, y cómo odiaba el uniforme. Nada más llegar a casa me ponía unos pantalones vaqueros y me iba a jugar con mi herrryano y con su pandilla al fútbol. Jamás jugué con muñecas, siempre estaba con los chicos porque desde siempre me consideré uno de ellos. A los trece años por algunos apuros económicos en mi familia se puso a trabajar y eso, unido a mis propios problemas, me hizo madurar rffás rápidamente que a otras personas. Fue por aquella época cuando leí un reportaje en una revista francesa sobre operaciones de cambio de sexo y comprendí que era lo que tenía que hacer en cuanto tuviera el suficiente dinero. Es más, lo hablé con mi familia y ellos lo comprendieron. Pruebas psicológicas Mario habla despacio, midiendo cada una de sus palabras y con timbré jde voz totalmente masculino. Mide poco más de un metro sesenta, viste americana oscura, camisa de rayas y pantalones vaqueros y tiene el pelo castaño claro, tirando a rubio, lo que contrasta con sus pobladas cejas negras. Yo tuve la suerte, si así puede llamarse, de desarrollarme muy tarde, a los diecinueve años, con lo que se me quitaron algunas cargas, pero entonces el rechazo por mi cuerpo fue, si cabe, mayor: no se correspondía en lo absoluto con lo que yo mentalmente era. Los médicos me han confirmado que yo tengo una gran pureza en mi transexualidad, primero porque nací con un pene pequeño, y eso supuso un paso adelante cuando planteé mi caso a los especialistas, y después porque mi conducta desde que tengo uso de razón se correspondía con la de un varón. En algunos casos, los transexuales se descubren en la pubertad, pero yo lo supe desde siemDesde entonces y hasta el pasa- pre. do mes de noviembre, cuando se Precisamente, para analizar la sometió a la primera operación, siguió trabajando, en agencias de via- pureza de estos casos, y antes Las cinco fases de la operación se, reí piel grasa y músculo gracilis de la c, vásculo- nerviosas (1 y 2) para evitar si altura de la ingle opuesta, un canal de va intervención se sutura el colgajo ce su interior el tubo uretral (C) Tercera: mado un pene y se coloca un tubo en Cargados de traumas Pero, para centrar mínimamente este problema, el profesor Aurelio Usón, catedrático de Urología de la Universidad Complutense de Madrid y uno de los mayores especialistas en operaciones de cambio de sexo que existen en nuestro país, afirma que el transexual puro es un ser humano que nace con una alteración en su psique que no le permite vivir con sus órganos genitales; es rara, compleja, arriesgada y cara, sus resultados son muGho más inciertos qye la de los varones que pasan a hembras Extirpadas lasmamas y el útero, en posteriores intervenciones se coloca una prótesis de silicona recubierta de músculo y piel El transexual puro no es un travestido ni un homosexual, sino una persona que nace con profundas alteraciones en su psique te por vía abdominal. Una vez recu- de someterlos a una operación de consecuencias irremediables, ya que conllevan la total extirpación de sus órganos sexuales, los equipos médicos efectúan una serie de pruebas y análisis en los que se constate que en realidad el paciente es transexual y no un travestido o un homosexual que en un momento de desesperación en sus relaciones afectivas decide cambiar su sexo- -afirma el doctor Usón- Esta, en el caso de transexuales masculinos, es una operación más sencilla y con unos resultados cada vez mejores y más esperanzadores para estas personas Desde 1983 en que se legalizó en nuestro país el cambio de sexo, el profesor Usón ha realizado unas diecisiete operaciones de este tipo, aparte de las doce en las que intervino en Estados Unidos. En términos generales, la operación del transexual masculino consiste en extirpar sus órganos genitales, realizar una mamoplasíia de aumento y hacer una vagina artificial, labrando una especie de túnel en el periné y revistiendo sus paredes con piel del pene y del escroto. En cuanto a las operaciones de mujer a hombre, son muchísimo más complejas y, en el mejor de los casos, de resultados mediocres En este caso son necesarias cinco, seis o incluso siete intervenciones. En primer lugar se efectúa una mamoplastia de reducción, es decir, se les extirpan las mamas, lo que es más difícil que crearlas artificialmente. También se les extrae el útero, realizando un vaciamiento completo, generalmenperados de esta operación, después