Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Luis Rosales, en las noches de Cercedilla cesito recordar, tomar notas, anotar muchas cosas. Luego, escribir. Se ha quedado un momento en silencio. Este año ha venido mucho Luis Rosales por Cercedilla, donde la cancela de mi casa siempre está abierta Quiso que su nielar Victoria, fuese bautizada en este pueblo. Otro día fue para elegir un lugar en el camposanto, en un rincón al sol de todos los amaneceres, de todos los ocasos. Ha cogido entre los dedos una pequeña flor silvestre y ha dicho: Este lugar, sí, esto es hermoso. ¿Verdad que lo es? El Ayuntamiento ha querido darme este Mirador- posada, como yo quise que se llamara, porque las noches de Cercedilla las llevo en mi soledad y son ya la última linde que yo quisiera mirar Ha terminado leyendo el verso grabado en la piedra casi volada que se asoma al valle. Luego, indicando la lejanía, dice: Mira, aquélla es mi casa, que tiene nombre en vasco, Nuestro Hogar Desde aquí se ven todas las cumbres de Guadarrama y cuando subimos por la noche, a lo lejos, las luces de Madrid. Hemos venido muchas veces. Me acuerdo una tarde, con nieve... y una noche serena, con luna. Sí, esto es hermoso y es el cumplimiento de un sueño, de una ilusión. Sé que me quieren y yo los quiero, porque soy hombre de lealtades. A este pueblo, tan mío, le tengo amor y lealtad. Y es la última linde que yo quisiera pisar. Bajamos por una carretera silenciosa, con el solo trinar de los pájaros y el murmullo de una brisa desolada entre los árboles. Hay, todavía, fuentes que corren limpias. Luis Rosales y María van ahora en silencio. De pronto, el poeta, con la mirada encendida, dice: Las noches de Cercedilla las llevo en. mi soledad. ¡Qué hermoso es esto, ver cumplido este sueño, esta ilusión del alma, qué hermoso! ¿verdad? Isabel MONTEJANO L UIS Rosales ha subido, por el perfil de Siete Picos, a las praderas donde el sol y los vientos se arregazan. El valle de la Fuenfría era todo un estremecido aliento de ensoñaciones. Iban con él María, la esposa, compañera del alma; los amigos, Enrique, ése al que se le ensancha el corazón cuando ve llegar a Luis a la plaza, y Santi, otro poeta que desvela luces de nieve entre los ojos de la sierra. Estaban allí, es- perando. Antera y Santiago Martin, los forestales que vigilan los montes. Luis Rosales se sienta a la orilla del paisaje. Este año, si puedo escribir en Cercedilla, haré poesía: Nueva York, después de muerto dejaré un tiempo y más adelante. Porque antes necesito volver a Nueva York. Voy a escribir lo que me ocurrió allí cuando fui en 1949 con Leopoldo Panero. Pero ne- María del Mar Bonet Como ha informado nuestro enviado especial en Mallorca, Santiago Castelo, María del Mar Bonet se ha convertido en algo más que la voz más pura del Mediterráneo. Su personalidad, sus sentimientos, la belleza de sus canciones y el arraigo profundo con su tierra y sus gentes hacen de María del Mar Bonet un caso asombroso y gratificante de devoción por parte de los pueblos todos de Baleares. Su último disco, Gavines i dragons es uno de ios más vendidos y escuchados este verano. Junto a poemas y canciones de María del Mar hay otros de Quico P ¡de la Serra, Milton do Nascimento, o Lluis Llach. Después de algunos años en discreta penumbra, María del Mar Bonet ha vuelto a los escenarios con una fuerza arrolladura Noche de gala en Sotogrande Con una cena en la plaza de los Naranjos, en pleno corazón del pueblo marinero, se celebró la inauguración del puerto deportivo de Sotogrande. En la imagen, el consejero de Economía y Fomento de la Junta de Andalucía, José Aureliano Recio, conversa con Juan Villar Mir, presidente del Consejo de Administración de Sotogrande 92 A B C MIÉRCOLES 5- 8- 87