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Lo I i t a Maribel Verdú rueda en Barcelona El aire de un crimen D ISCRETAMENTE ha dicho Isabel Preysler, rectificando lo publicado por un semanario, que ella no suele decir cursilerías como que me han querido tres hombres que son tres caballeros -Y tampoco he dicho- a ñ a d e que yo siempre hago lo que me sale de las narices. Yo no empleo ese lenguaje. Más de una docena de reporteros vigilan tras el teleobjetivo su inexpugnable mansión marbellí, por si pudieran conseguir el milagro de las primeras fotos de Isabel en traje de baño, un reportaje de dos kilos (dos millones) en la bolsa de las exclusivas posibles. ¿Cuánto le pagarán a Lola Forner por marcharse con Carlos Moro a casarse a Túnez, pongo por caso? Después de la experiencia televisiva de la guapa actriz, su papel ha subido muchos enteros en las revistas del hígado, y aunque de momento no interesa al grupo KIO, bien podría alcanzar los cuatro millones de pesetas. ¿Y se casan por el dinero o... -No, no, que ella está muy enamorada de su Moro, y además ya llevan seis años de relaciones. Lo que pasa es que nunca viene mal un hermoso cheque como regalo de boda, ¿verdad? -Verdad como la vida misma. Y como de todo hay en la viña del Señor, también hay que contar el pánico a los aviones que Maribel Verdú guarda en su hermoso cuerpo desde que, viniendo de Rabat a Madrid, el avión a poco si sufre un grave accidente, que hasta les dijeron que se pusieran los chalecos salvavidas y todo, ¡santo cielo! cosa de infarto. Maribel rueda ahora en Barcelona una película de Isasi Isasmendi: El aire de un crimen junto a Fernando Rey y Paco Rabal. Tentada estuvo de ir a la Ciudad Condal andando, pero... ¿Y sabía usted que Amparo Rivelles, la recientemente grapada, llora sólo por el ojo izquierdo? -No me diga. ¿Está de duelo por el PSOE o es que su ojo derecho es más duro que Bogart? -N i una cosa ni otra: acostumbrada a las telenovelas kilométricas, sólo llora por el lado bueno de su rostro, el fotogénico, el que toma la cámara. Así ahorra lágrimas. Eso, que no están los tiempos para dispendios, ni tan siquiera lacrimales. AMILIBIA 90 A B C MIÉRCOLES 5- 8- 87