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66 A B C ESPECTÁCULOS Discos Jazz SÁBADO 1- 8- 87 El Concurso Paloma O Shea concentra al mundo musical Santander. Antonio Fernández- Cid Una maratoniana sesión, en el arranque de las semifinales, con el Paraninfo de la Magdalena abarrotado por el público, mostró el buen nivel de los tres concursantes, dos ausMacos y uno francés. Como siempre sucede en los concursos, sorprende que el mismo intérprete de una espléndida sonata muestre vacilaciones en otra obra, incluso de menos dificultad técnica, pero, en esta ocasión, en los tres admiramos la excelente compenetración, ajuste y buena línea en la difícil prueba de música de Cámara con el Cuarteto Chilingirian, grupo londinense con el que, sólo después de un trabajo apresurado por fuerza en la conjunción, ofrecieron versiones notables, dignas de la calidad original del conjunto británico, en quintetos de Brahms y Dvorak. No obstante, una sola reserva: si ya son demasiados cincuenta minutos de recital, aparte la demostración camerística, ¿no es generosidad excesiva del Jurado que lleguen algunos a rebasar la hora? Seis y media, sin apenas respiro, constituyen dosis abusiva y peligrosa para una audición concentrada. Mientras, Santander se puebla de invitados de honor... y de campanillas, pasan de ciento cincuenta los previstos, de la más variada y alta significación: desde la duquesa de Soria- l a Infanta Margarita es presidenta de honor- y la duquesa de Calabria, que lo es de las celebraciones rubinstenianas, a la marquesa Olga de Cadaval, las viudas de Mompou, Ginastera, Rubinstein, Marta Casáis, Ann Bass (de Texas) hasta el pleno de la crítica musical madrileña, el compositor Xavier Montsalvatge con su colega Olavide, autor de la obra de encargo, el subdirector musical del INAEM, Juan Francisco Marco. Críticos, editores, agentes, organizadores de conciertos del mundo, Shirley Fleming, de Musical America; Anne Rey, de Le Monde; Franz Granville Barker, de The Guardian; Al- Pequeña pantalla Gershwin, Sarah Vaughan y los Angeles Philharmonic, en directo Uno de los acontecimientos anunciados para el verano jazzístico que llega a su fin era la presencia de Sarah Vaughan, inaugurando la sección oficial del Festival de Jazz de San Sebastián, acompañada de su trío habitual y con un repertorio dedicado al pianista y compositor George Gershwin, cuyo cincuentenario de su fallecimiento- 1 1 de julio de 1937- era ocasión propicia para homenajear su memoria. Luego ocurrió que la tardanza de la divina es salir al escenario y su mal humor en él deslució lo programado y ni siquiera todo, el repertorio pertenecía al autor de Rhapsodie in blue Por ello, y dado que la idea primitiva era haber efectuado el concierto- homenaje apoyado en una orquesta sinfónica, viene a estas páginas un disco grabado en directo en 1982, CBS S 73650, donde lo que no pudo ser realidad en Anoeta la es la butaca hogareña. Acompañada por Los Angeles Philharmonic, dirigida por Michael Tilson Thomás- quien realiza algunas introducciones y acompañamientos pianísticos a la voz de la peculiar Sassy- y con la presencia de su trío habitual, con el que nos ha visitado, formado por George Gaffney (piano) Andy Simpkins (contrabajo) y Harold Jones (batería) la vocalista del amplísimo registro y del fraseo exquisito, realiza un recorrido por los más populares temas del catálogo de Gershwin, en donde, naturalmente, no puede faltar la presencia de su ópera Porgy And Bess El disco comienza con una overtura de la orquesta, la dé Porgy and Bess precisamente, para dar paso a una serie de medoies donde la orquesta ensabla un título con otro, perfectamente, con asombrosa naturalidad y a cuyo fin los aplausos cálidos nos recuerdan que escuchamos una grabación en directo. Finalmente, el propio Michael Filson Thomas acompaña al piano a la estrella, en Do it Again como hizo anteriormente y con igual habilidad en Sweet an Low- Down Otro popular tema salido del Tin Pan Alley, Fascinating Rhythm este sí presente en San Sebastián, está interpretado por Sarah y su Trío. La segunda cara, que comienza con My man s gone now servido por la filarmónica, que da paso al romántico The man i love para dejar protagonismo al medley más conseguido del elépé formado por Nice work if you can get it They can t take that away from me S wonderfull Swanne y Streike up the band tal vez por el dinamismo alegre y contagioso de los evergreen y por el acople de Sarah, el trío, y la orquesta. El homenaje al inolvidable genio musical finaliza con Tve got a crush on you A foggy day vehículos para que el romanticismo de Sarah Vaughan comparta el protagonismo con la evocación feliz de quien puso música a una época. Ángel Luis INURRIA LAS CHICAS DE ORO Cualquier cadena dé televisión medianamente importante produce alguna serie propia, de escogido reparto y alto coste, que le proporciona prestigio y puede reportarle dividendos por su venta a otros países. Pero la mayor parte de su tiempo de emisión se llena con pequeños programas de entretenimiento, dramáticos o musicales, logrados a bajo precio, espacios de quince o treinta minutos en los que resultan decisivos el talento y la gracia de los profesionales que los preparan. Por evidentes razones económicas, una cadena de televisión no puede juntar en su programación ocho o nueve series como Yo, Claudio o Fortunata y Jacinta pongo por caso. No hay presupuesto que lo resista. Tiene que recurrir, forzosamente, a inventos como La hora de Bill Cosby o Las chicas de oro conseguidos con pocos medios materiales, pero cuya modesta presentación se olvida gracias al acierto de intérpretes y guionistas. Las chicas de oro es un buen ejemplo de lo que se puede lograr con un decorado casi único, tres actrices maduras y un diálogo rebosante de inventiva y de humor. Se nos olvida que la televisión no. es la hija del cine, sino sólo una pariente pobre. El tamaño de la pantalla no se presta a fabulosos despliegues de escenografía ni a movimientos de masas porque unos y otras se reducen inevitablemente. La palabra sigue teniendo mucho valor, y la prueba es el eco popular de esos espacios sostenidos a base de ingenió. Estas tres señoras, viudas o divorciadas, que lidian con sus pequeños conflictos y sus postreros afanes de aventuras amorosas, deben representar a un gran número de mujeres norteamericanas a cuyos maridos se los llevó el infarto o quizá otra mujer más joven, y no se resignan a despedirse de esa juventud que en Norteamérica es casi un deber ciudadano. No es fácil concebir y dialogar una historia, por liviana que sea, en el estrecho margen- de veintitantos minutos, porque hay que respetar el sagrado margen de la propaganda. Es como una prueba de fuego para los guionistas, obligados a no dejar un sólo espacio muerto en el desarrollo de la trama y a salpicar el texto de gags verbales o mudos, en una continua y chispeante pirotecnia. Los escritores de esta serié han empezado por dibujar tres tipos perfectamente definidos: la ingenua tóntorrona, la seria y juiciosa y. la ninfomaníaca. La picardía del lenguaje está sabiamente calculada para no sobrepasar un cierto límite. En los guiones está todo el secreto. El escritor sigue siendo el elemento fundamental. Cada vez que TVE ha puesto en antena unos textos interesantes- Al filo de lo imposible o Anillos de oro como ejemplos- el éxito ha sido indiscutible. El santo JOB bretch Roeseler, de Suddeutsche Zeitung; Claude Samuel, de Le Matin; Aida Bonelli (musicóloga) Margarita Rodríguez Villacañas (presidenta de la Orquesta de Santo Domingo) Bárbara Sand, de la revista neoyorquina Piano Quarterly; el presidente y director del Concurso Van Cliburn, Tilley Rodzinski Jakob Bistritzsky, director del Concurso Rubinstein israelí; Susan Wadsworth, de Joung Concert de Nueva York; las hermanas Adriana y María Casagrande (presidenta y vicepresidenta del Concurso Temí de Italia) el veterano e ilustre André Marescotti, presidente honorario y fundador de la Federación de Ginebra. Y nuestra María Vilardell, alma del concurso barcelonés Francisco Viñas. Paul Myers representa a Decca, Felicitas Keller y Alfonso Ayjon, a Conciertos Victoria e Ibermúsica, nuestras agencias primerísimas, junto con colegas alemanes, ingleses, norteamericanos... En fin, Santander en pleno- presidente de Cantabria, rector de la Universidad, alcalde- está atento al acontecer y ¿qué mejor nombre que el de Ivo Pogorelich, el más apasionante y apasionado protagonista del memorable concurso con eco mundial, para encabezar la relación de pianistas tantos de ellos miembros del Jurado? Sí, el esfuerzo de Paloma O Shea tiene el mejor premio: el de un reconocimiento y expansión sin fronteras.