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64 ABC LA FIESTA NACIONAL Segunda corrida de las fiestas colombinas SÁBADO 1- 8- 87 Triunfo grande de tres dinastías toreras Litri y Camino cortaron tres orejas y salieron por la puerta grande Huelva. Manuel Ramírez Son los tres hijos y hasta nietos de toreros; no pasaron nunca el hambre esa que dice la leyenda que más comas da que los cuernos del toro; no llegaron a la fiesta por el espino sísimo camino de la desesperación o el llevarás luto por mí, sino que lo hicieron guiados por el instinto de su sangre, con todo el pasado de sus glorias taurinas liados ai cuerpo como los capotes de paseo y llenaron hasta la corcha esta bonita p! aza de La Merced. Julio Aparicio, que debutaba, sembró el ruedo de buen gusto sabio cuando- todavía es casi un niño. Naturaies largos, con el único defecto de arquearse más de la cuenta, quitá idole naturalidad a lo que debe ser natural. No traga el juampedro el de pecho y surge el adorno vistoso, el que da la experiencia de muchas novilladas en las taleguillas, alternativa en puertas y un presente grandioso. Dos orejas, tras estoconazo entrando a por todas, y... Conejo se llama el quinto. Facilidad con el capote. Unas chicuelinas en quite que tuvieron sabor de Camino- y yo me entiendo... -para coger la muleta otra vez y empezar a templar hasta hacer muy largos, muy largos los muletazos. Cuando mató, oreja pedida y oreja concedida. Dos vueltas al ruedo, un empate con Mike que esta tarde toreaba en el patio de su casa, aunque en su casa y en la ajena vaya este Báez buscando la misma gloria torera que sus gloriosos antecesores. Y ya parecía la tarde hecha. Ya el cartel de casi siempre en todas las novilladas de España estaba listo, pero faltaba un chaval rubio, espigado, nacido en Sevilla, criado en Madrid, torero también de dinastía y metido en su cuerpo el difícil arte del buen gusto. Se llama- ¿te suena el nombre, Madrid? -Julio Aparicio... Despacio. Sin prisas. ¿Para qué las prisas? Tranquilo. Un derroche de buen gusto. A Sinlache el de su debut en la Merced, lo enseñó sus buenas maneras con el capote. Echa las manos abajo, abre el compás, derrama buen gusto. Brindis a la plaza y cuatro ayudado por alto, de cogerlo en una hombrera y dejárselo ir por la otra, de cartel de toros. Un ayudado por bajo en cambio de mano y aquello hirviendo. Despacio. Todo despacio. ¿He dicho ya que con gusto? Pues añádanle sevillano. Oreja más que merecida y tampoco prisas- ¿para qué las prisas? -en la vuelta al ruedo. En el sexto, las mismas: capote acariciando con las manos en los sótanos y el pellizco de un toreo a cámara lenta. Lástima que la espada no lo acompañe. Le falta oficio y picardía. Mató de mala manera, pero quedó por la Merced el aroma de su toreo. Al final- ¿por qué palmas por bulerías aquí con to. bien que suena el fandango? -a Mike y Rafi se los llevaron en hombros y hasta decían algunos que así iban a ir hasta Punta Umbría. Y con ellos, ovación a Julito. El triunfo de tres dinastías. Litri y Rafi Camino son sacados en hombros al término de la corrida de ayer Y pregonaron una vez más, cada cual a su estilo y con sus maneras, el por qué uno es hijo de aquel Litri que paraba los toros desde lejos haciendo al mismo tiempo parar los relojes; por qué otro es hijo de un camero que fue sabio desde niño; y por qué el tercero, llevando mucho de sangre sevillana por sus venas, también es hijo de un torero que, cuando España vestía chaquetitas blancas y calzaba zapatitos a dos colores, suspiraba lamentos por Manolete y paladeaba las esencias toreras de Pepe Luis, ya se lo encontraba por esas. plazas de la piel de toro sembrando poderío y compitiendo, en histórica competencia, con aquel Miguel Báez de esta Huelva que revolucionaba el cotarro cada vez que pisaba los ruedos. Los dos primeros- Mike y Rafi- ya tienen cartel de alternativa bien cerquita y ya llevan tiempo en esta guerra de novilleros punteros; Julito acaba de llegar y viene pidiendo paso, sabiendo, como sus compañeros, que el tendido, cuando los mira, tiene un ojo en el albero y el otro en el recuerdo. Así empezaba la tarde... Mike Báez es un vendaval y puede con lo que le echen. Al primero, un abrochadito de pitones con poquita fuerza, le pegó todos los pases del mundo, mezclando el ole con el ¡ay! y poniendo la plaza como. un manicomio. Estatuarios. Litrazo dejándoselo llegar al pecho sin inmutarse. Manoletinas de pie y de rodilla. Desplantes. La plaza a esas alturas ya era un manicomio, una escandalera. Reventaban los tendidos y hasta ese cerro del Cabezo sacaba los pañuelos para este Litri, hijo y nieto de torero, que está poniendo oro puro en la historia de su dinastía. Si en el primero cortó las dos orejas, y aquello, quería venirse abajo, en el cuarto se acabó lo que se daba... Alacrán se llamaba el juampedro. Noble, con las fuerzas justas. Playerito de pitones. Capote ceñido por delantales. Dos pares de banderillas- todos tomaron iguales palos en el segundo tercio- y Miguelito Báez que brinda... ¿a la plaza? Ya había brindado el primero. Ahora le toca a los del Cabezo. Desde allí llegan las palmas. Mike comienza rodillas en tierra. No los pases por alto al uso y abuso. No. Toreó con la derecha una serie completa, y abrochó con el de pecho. Bocabajo la Merced. Pare usted los relojes. Primer litrazo para la plaza. Segundo litrazo para el Cabezo. Toreó con derecha e izquierda para la plaza: Cambió de terrenos para el tendido de los astros del Cabezo del Conquero. Se le pedían las orejas antes de entrar a matar. Tres molinetes más de rodillas. Tres oles y tres ¡ay! El desplante, metiéndole las hombreras en las puntas de los pitones. La acabóse. Lástima que la espada no entrara por derecho, pero a su gente le dio igual para pedirle y conseguirle una oreja, abroncar al presidente para la segunda y que Mike- entre barreras su padre pensando ya en Nimes... -dé dos vueltas. Rafi Camino templó al segundo- Soguto también abrochado- con el capote y comenzó el trasteo por alto. Si Mike es vendaval, Rafi es brisa. Cuidó al novillo. Los templó al paso. Soberano temple de quien ya parece Ficha de la corrida Plaza de toros de La Merced. Viernes 31 de julio. Segundo festejo de las fiestas colombinas. Lleno hasta la bandera. Novillos de Juan Pedro Domecq, con pocas fuerzas, aunque muy nobles. Todos tomaron una sola vara y algunos sólo un picotazo. Miguel Báez Litri de blanco y oro. Estocada hasta la bola en el primero (dos orejas) En el cuarto, media en buen sitio, estocada atravesada y descabello (una oreja y dos vueltas al ruedo) Rafi Camino, de rosa y plata. Estocada sin puntilla en el segundo (dos orejas) Y estocada desprendida en el quinto (una oreja y dos vueltas al ruedo) Julio Aparicio, azul pavo y oro. Debuta en Huelva. Metisacá y bajonazo en e! tercero (oreja) En el sexto, cuatro pinchazos y dos descabellos (vuelta al ruedo) Al final Litri y Camino salieron en hombros por la puerta grande, y Julio Aparicio fue despedido con una gran ovación.