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IV ABC ABCÜTcraHo- Historia- 1 agosto- 1987 Memorias políticas. II: Los caminos del desengaño (1936- 1938) Eugenio Vegas Latapie Tebas. Madrid, 1987. 530 páginas Acaba de aparecer el segundo tomo de las Memorias políticas de Eugenio Vegas. Abarca los dos primeros años de la guerra civil. Escrito desde la sinceridad a la que siempre nos tuvo acostumbrados y desde la desilusión, que también le conocimos- e l título, nunca hayan sido narrados con tal precisión y desde un protagonismo directo en Burgos. La desorganización, la falta de información de lo que ocurría, la creencia de que la victoria era cuestión de días, el ambiente de la retaguardia, la espera de Sanjurjo, la llegada de Mola, Somosierra y los hermanos Miralles, el viaje a España de Don Juan de Borbón y su inmediata expulsión... son, más que historia, vida misma reflejada con todo el color de una memoria privilegiada y el calor de un corazón embarcado en la aventura. Después interviene la política: entrevistas con Franco, el ambiente del cuartel general del Generalísimo, en el que algún personaje parece extraído de la Corte de los milagros, el nombramiento de Franco, los cargos que Vegas ocupó como vocal en la Junta Técnica, secretario de Prensa y Propaganda y consejero nacional... Las páginas dedicadas a Unamuno son definitivas sobre los últimos días del rector de Salamanca, incluido el tan tergiversado acto del 12 de octubre. Como lo son también las dedicadas a la unificación y a la caída de Hedilla. La muerte de Mola, las disensiones en torno a la Editorial Católica, con información amplísima, las entrevistas con Alfonso XIII y el Príncipe de Asturias, los intentos de reconciliación dinástica con asimismo capítulos de extraordinario interés. Y en tomo a todo ello, muertes heroicas, amistades, traiciones, servilismos, ilusiones, lágrimas... Admiración y respeto hacia algunos: Pradera, los hermanos Miralles, doña Victoria Eugenia, el cardenal Goma. Hedilla, Mola, el general Juan Vigón, Ismael Herraiz, Manuel Machado, Martín Almagro, Eliseda, Valdeiglesias... De otros el retrato es durísimo. O mejor, atroz. Y creo que por los datos aportados el lector coincidirá con el juicio de Vegas. Aunque muchos, ajenos a estas historias, quedarán realmente sorprendidos. Un libro, pues, realmente importante que hace desear la próxima publicación del siguiente volumen. Escrito, además, con gran agilidad, su lectura resulta apasionante. Francisco José FERNANDEZ DE LA CIGOÑA Lo imprescriptible Vladimir Jankélévitch Muchnik Editores Barcelona, 1987. 91 páginas Coincidiendo con el juicio a Klaus Barbie y con las polémicas por tal proceso suscitadas, Muchnik Editores ha publicado, bajo el título de Lo imprescriptible dos escritos- verdaderos alegatos- del filósofo ya fallecido Vladimir Jankélévitch sobre los crímenes nazis contra los judíos y las actitudes adoptadas frente a ellos por diferentes países y corrientes de opinión. Es un grito, una aguda llamada al recuerdo y la indignación lo que este importante pensador judío y francés- y el orden de estas cualidades lo indica su propio texto- lanza a un mundo no suficientemente horrorizado. Jankélévitch niega a los alemanes- y también en cierto modo a sus conciudadanos franceses- el perdón y el olvido. Porque considera aquella masacre algo que nadie puede interiorizar sin que sobrevenga el horror; algo que no puede simplemente acumularse a los otros genocidios de la Historia como una experiencia significativa más; algo que no es otro genocidio de la Historia. En un discurso duro, voluntariamente dañino, Jankélévitch apela a nuestro sentido de humanos y sobrecoge con sus alusiones a torturas de niños. Trae a nuestras cabezas las espantosas imágenes de aquella película que los aliados rodaron, al liberarlos, en los campos de exterminio. Los miles y miles de cadáveres acuden desde la memoria para escalofriarnos con su escuálido anonimato, y uno vuelve a recordar las atrocidades de que es capaz el género humano, ese al que apela Jankélévitch, y vuelve a recordar que hay que estar alerta y con la lección sabida por si alguna vez se aproxima otra barbarie. Pero Jankélévitch solicita del lector que dé un paso más. Pide que no intentemos perdonar, porque ello podrían hacerlo sólo las vícti- mas, pide que continuemos horrorizándonos- y así sucede a toda persona sensible al recordar- y pide además que guardemos encendida nuestra ira contra el pueblo alemán, que no ha hecho la suficiente contrición por haber intentado acabar con el pueblo judío. Y es ahí donde algo hiere esa sensibilidad que antes se horrorizó. Y eso es lo que ocurre a consecuencia de los arraigos nacionalistas o étnicos: que se habla de pueblos enteros y a la vez de un solo pueblo cuando, en realidad, si las víctimas lo fueron de un crimen contra la Humanidad, éste ha sido también cometido por la Humanidad. La Europa que más abomina de esos arraigos nacionales y étnicos intenta caminar, por su parte, hacia la unión. Una unión que garantice precisamente el que no vuelvan a producirse tan horribles atrocidades y ofrezca a los ciudadanos europeos los frutos de la tolerancia hecha nacer entre todos. En esa Europa sobreviven aún, y en algunos casos no con poca fuerza, movimientos fascistas y totalitarios. Frente a ellos ha de permanecer movilizada la sociedad europea. Una sociedad en la que no caben, no deben caber, rencores nacionales. Ana SALADO Los caminos del desengaño, es revelador- va a suponer un verdadero acontecimiento historiográfico y será referencia ineludible para los estudiosos que se ocupen de esta época. Es necesario hacer referencia al primer volumen de sus Memorias, de lectura o relectura obligatoria, que concluía con el estalliVegas Latapie do de la guerra civil. En él se conoció al organizador incansable de mil trabajos: intelectuales, políticos, conspiratorios... encaminados todos a conseguir una España distinta de la republicana. El 18 de julio pareció que al fin se conseguía. Mas no fue así. Era distinta, sí. Pero también muy diferente de la que Eugenio Vegas había soñado y por la que tanto había combatido. De ahí el desengaño que se va haciendo patente conforme se avanzan páginas. De estas páginas- son ya mil las que podemos juzgar, lo que es una contribución hi tórica realmente notable viniendo de persona que o fue protagonista directo o estuvo en los aledaños de los hechos, y me consta que dejó escrito, antes de su muerte, el período que llega al año 1942- se extrae una inmediata conclusión. No están escritas para justificar nada personal. No hay cambios que tenj gan que ser disimulados, ambiciones oscuras que haya que velar o conductas más o menos indignas a las que lavar la cara. La trayectoria política de Eugenio Vegas es de una limpieza que realmente asombra por lo extraña que resulta en el género. Este ciudadano ejemplar que vivió y murió fiel a sus ideales como recuerda el prologuista Fausto Vicente Gella, ocupó importantes puestos en el nuevo Estado y renunció a ellos y a una billantísima carrera política que entendía contraria a sus más firmes convicciones. Este era el hombre que, por juzgar que era su deber, prefería las trincheras a los cargos. Y no con sus estrellas de capitán, sino como simple soldado voluntario. En estas páginas se relata su estancia en Somosierra y, más tarde, en una Bandera de Falange en las peligrosas líneas de la Casa de Campo. Posteriormente se enrolaría con nombre supuesto en la Legión. Pero si es importante conocer al hombre, más importancia para la historia y para el lector tienen los hechos. Y a este respecto se dan versiones que resultan definitivas de muchos de ellos, poco conocidos e incluso tergiversados. Los primeros días del alzamiento tal vez ESTRIBOR, S. A. En la reunión de la Junta general de la Sociedad, celebrada el día 28 de mayo de 1987, se tomó el acuerdo de cambiar el domicilio social de la calle Lagasca, número 124, de Madrid, y trasladarlo dentro de la misma localidad a la calle Capitán Haya, número 50, tercero derecha. Madrid, 28 demayo de 1987. -El administrador único. Inversiones Lyra, S. A. En virtud de lo dispuesto en el artículo 86 de la ley de Régimen Jurídico de las Sociedades Anónimas, se pone en general conocimiento que el domicilio social ha quedado trasladado, dentro de Madrid, de la calle Núñez de Balboa, número 35, a la calle Goya, número 22. Madrid a 29 de julio de 1987. -EI secretario de la Sociedad.