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SÁBADO 1- 8- 87- OPINION -ABC. pág. S UNION PARA LA DEMOCRACIA dos millones de votos que hoy se refugian en la abstención, en el desconcierto o en el cambiante proyecto que representa Suárez. De ahí el alcance potencial que pudiera tener un proyecto político como el que ahora se diseña. Su éxito dependerá de que la federación de los regionalismos no desemboque en un regionalismo más. Y dependerá sobre todo de su capacidad de acuerdo con los partidos nacionales que hoy representan la oposición al PSOE. E anuncia la puesta en marcha de un nuevo frente político en el centroderecha español, decidido a enfrentarse al PSOE en las próximas elecciones generales. Unión para la Democracia- -nombre posible de esa federación de partidos- tendría tres características: agruparía de un lado a los partidos regionalistas que han demostrado una incuestionable implantación en regiones como Aragón, Navarra, Valencia, Andalucía o Canarias; podría darse, en segundo término, la incorporación de figuras de relieve: El secretario general del Consejo de Europa, Marcelino Oreja, el presidente de la Plataforma Independiente, Rafael Pérez Escolar, o el comisario europeo, Abel Matutes, son ejemplos de aportaciones individuales con peso propio. Parece por último que los nacionalismos vasco y catalán quedarían fuera del proyecto, aunque quizá coordinados con él. L LA CRISIS DEL GOLFO co no significa otra cosa que el reconocimiento de esta realidad, que bien hubiese merecido un poco más de cordura por parte de todos los países occidentales. Pero la triple acción se cumple bajo iniciativas aisladas entre sí. No parece, por desgracia, que semejante operación haya sido realizada colectivamente, porque asistimos a la manifestación de actitudes contradictorias y egoistas capaces de romper la necesaria unidad occidental. La política alemana, muy justificada por intereses estrictamente nacionales, recibiendo con toda pompa al ministro iraní de Asuntos Exteriores mientras desde Teherán los ayatollahs fulminan a los países aliados de Alemania con los rayos de la maldición, constituye un acontecimiento ingrato en la historia de la necesaria solidaridad entre países occidentales. Y esta situación replantea el problema sin solucionar que padece la OTAN de los tiempos presentes sobre el tipo de reacción colectiva de los países occidentales en zonas situadas fuera del área geográfica delimitada por el artículo sexto. Podrá discutirse si los Estados Unidos están en condiciones de cumplir de manera efectiva ese papel de gendarme u n i v e r s a l que parecen estar intentando ejercitar, y si no hubiese sido más razonable convocar a las Naciones Unidas, al cumplimiento de esta misión de cuyo buen resultado depende el abastecimietno energético de una buena parte del planeta. Pero, en cualquier caso, la cuestión resulta secundaria en relación a los daños que causaría a la economía mundial la imposibilidad de recibir el petróleo próximo oriental. La repetición del shock petrolífero de 1973, debería meditarse con seriedad en aquellas Cancillerías occidentales que parecen inclinadas a desentenderse de la necesaria unidad atlántica. La OTAN de 1987 no es posible que siga encastillada en las reglas de la OTAN de 1949. Y hasta que esta necesaria adaptación y puesta al día de la Alianza no se produzca, el mundo occidental seguirá viviendo la incertidumbre que hoy salpica sobre el futuro el conflicto del golfo Arábigo. A situación en el golfo Pérsico, al que el respeto geopolítico debería designar como arábigo, va adquiriendo progresivamente los inquietantes niveles de alarma que señalan en el mundo el riesgo de conflictos mayores. Que Estados Unidos, Gran Bretaña y, ahora, Francia, hayan reconocido la importancia e s t r a t é g i c a de la zona, enviando hacia ella fuerzas aeronavales capaces de manifestar la presencia occidental en un punto críti- LEGISLACIÓN INFORMATIVA ARECE mentira que un hombre tan inteligente como Antonio Fontán reincida en el tópico de que la mejor ley de Prensa es la que no existe. Los estudios de la información hace ya mucho tiempo que han superado ese lugar común, que es una utopía falta de rigor y de sentido común. Todos los Estados del mundo, disponen de una legislación sobre información, bien dispersa en diferentes códigos, bien agrupada en una ley. La última gran nación que ha puesto en marcha una ley de información- -excelente, por cierto- -ha sido Canadá. Prescindir de legislación específica sobre la información es utópico. Los ciudadanos que sé sienten agredidos por una información en Prensa, radio y televisión tienen derecho a la réplica y eso hay que regularlo. Atentar contra el honor de una persona desde, los medios de comunicación requiere una legislación específica por el alcance que tiene el atentado. Otra cosa es que algunas leyes de libelo o de defensa del honor vayan más allá de lo que la libertad de expresión exige. Hay otras muchas cuestiones que es necesario legislar en el mundo de la información: desde los requisitos para que un corresponsal extranjero se acredite, hasta la participación de capital extranjero en las empresas periodísticas por lo que esto puede afectar a la soberanía informativa nacional y eso sin entrar en las regulaciones del secreto profesinal y la clausula de conciencia que, en el caso español, vienen exigidas por la propia Constitución. La mejor ley de Prensa, pues, es la que existe, bien dispersa en diferentes códigos, bien en un sólo texto, y siempre derivada de la voluntad general libremente expresada a través de un Parlamento elegido democráticamente. Afirmar lo contrario es entonar un canto de sirena a un progresismo de salón, trasnochado y sin sentido. P El hecho de que u n a s fuerzas dispersas en distintos ámbitos regionales concierten una estrategia común de aliento nacional no es, desde luego, una mala noticia. Precisamente el riesgo de partidos como Unión Valenciana o Agrupaciones Canarias consiste en el predominio de los intereses excesivamente localistas. La cuestión de fondo, sin embargo, es una: el centroderecha es capaz de vencer en Francia, en Gran Bretaña, en Alemania, en Italia, en Holanda, en Bélgica... Todo el mapa occidental parece condicionado por esa decadencia del socialismo, agotado en su creatividad ideológica. Hasta en el vecino Portugal, después de una larga dictadura de casi medio s i g l o el c e n t r o conservador Cavaco Silva derrota en toda la línea a la izquierda. Los resultados dé las últimas elecciones del 10 de junio han sido un revulsivo para los sectores moderados. ¿Por qué esa incapacidad del centro- derecha español? Los cinco millones de votos con que cuenta AP permanecerán fieles a esa sigla, a no ser que un proceso de incapacidad paralice a la cúpula del partido. Pero ese 20 por 100 del voto nacional no puede ser completado sólo por el voto moderado de Cataluña. Es necesario sumar ABC Presidente- Editor GUILLERMO LUCA DE TENA Director LUIS MARÍA ANSON Director de ABC de Sevilla Subdirectores Francisco Girnénez- AlemáYi Subdirector: Antonio Burgos Darío Valcárcel, Joaquín Vila, José Javaloyes, Manuel Adrío. Joaquín Amado Jefes de Redacción: J A. Gundín (Continuidad) J. C Azcue (Internaaonal) B Berasátegui (ABC Irterario) A. Fernández (Economía) J. I. G. a Garzón (Cultural. A A González (Continutáad) R Gutiérrez (Continuidad) L U Nicolás (Reportajes) C. Maribona (Continuidad) J. L. Martín Descalzo (Sociedad) J. a m o (Edición) L. I. Parada (Suplementos Económicos) L Prados de la Plaza (Continuidad) C. Prat (Dominical) Santiago Castelo (Cofaboradones) Secciones: J Rubio (Arte) J. M Fdez. -Rua (Gencia) A Garrido y J Espejo (Confección) J. C Diez (Deportes) A. Yáñez (Edición Aerea) J Badia (Educación) E. R. Marchante (Espectáculos) J. 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