Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
72 A B C DEPORTES LXXIV Tour de Francia JUEVES 23- 7- 87 -Meridiano d e p o r t i v o ESPAÑOLES EN EL TOUR Cuando hay que estar vestido de amarillo en la gran ronda francesa es el día de la apoteosis en París. Hay que esperar al final para cantar victoria, aunque riada mejor para ello que haber llevado ese maillot días antes en etapas anteriores, acostumbrado el corredor a llevar ese color, a ser observado y vigilado y a haberse visto así ante el espejo, sin extrañarse. El primer maillot Jaune se lo puso el diario parisino L Autp -antecesor de LEquipe -que se tiraba en papel amarillo. El Tour ha sido siempre un negocio de Prensa y un negocio de Francia. Por eso han dado siempre tantas facilidades para el desarrollo de la carrera los alcaldes de las ciudades galas. París sufre con gusto el colapso final, porqué más que colapso es un Calypso. Siempre ha habido un momento en la vida de Francia en que el director del Tour ha mandado más que el presidente del BOE Y es que el ciclismo con ases franceses echa la gente a la calle y la hace asomarse a las ventanas, como en los tiempos de la revolución. Francia hace siempre las cosas para los franceses, al revés que lo hace todo para los extranjeros. Alguna compensación tiene esto, la de que tenemos más turismo, por ejemplo. Pero Francia es un país inteligente y culto que sabe rendirse ante la evidencia de Federico Martín Bahamontes y de Luis Ocaña, como se rendirá ante Pedro Delgado si es ganador en los Campos Elíseos. Para llegar a esto hay que haber aceptado una posición en el cortejo. Las nuevas generaciones de seguidores, informadores y comentaristas del Tour descubren ahora el chauvinisme francés. Es natural. Nos ha pasado a todos. Yo hice un Tour como envoyé especial de ABC y sé lo que es hacer el caldo gordo a los franceses. La única solución, es que gane el Tour un corredor español. Entonces gozas como un enano, pero éso se da pocas veces. Ahora tenemos como prueba la Televisión francesa, sus cámaras. El realizador, que prefiere dar las imágenes de Fignon, que va segundo, a las del español Echave, que va primero. Encima de la imagen hay un letrero que dice Tete de la course pero no nos dan la cabeza, sino el cuello. Al pobre Echave no lo conoce nadie ni aún después de sacar minutos de ventaja á todos los ases de Francia. Más todo esto es episódico e idiosincrásico. Sarna con gusto no pica y los españoles, nos rasquemos o no, estamos a gusto en el Tour, como siempre, desde Vicente Trueba y Salvador Cardona hasta hoy. Al principio nos conformábamos con que uno de los nuestros fuera le roi de la montagne pero ahora querernos que acabe vestido de amarillo, color de la bilis que antes de tal escena hemos tenido que tragar. GILERA Anselmo Fuerte: No me compensa tanto esfuerzo; estoy desmoralizado Delgado: No ha salido como esperaba, pero he cumplido La Plagne. Ch. P. Ayer, una vez más, los corredores españoles protagonizaron otra etapa. Por delante, Anselmo Fuerte luchando junto a Fignon por el triunfo de etapa. Un poco detrás, Pedro Delgado batiéndose solo contra el crono y la pendiente por dejar lejos a Roche. Sin embargo, la alegría no llegó del todo. Fuerte no podía batir a Fignon en el sprint y sumaba su segundo puesto consecutivo, y Delgado no lograba asestar el golpe definitivo. Los dos corredores, españoles tenían moti- de lejos para intentar sacar la mayor ventaja vos para no mostrarse excesivamente felices. posible. No ha podido ser, pero estoy satisfePero era Anselmo Fuerte quien se encontra- cho porque creo que he cumplido con mi miba más afectado. El madrileño era un hombre sión. Sobre la etapa de hoy Delgado no quiso inconsolable y recogía su trofeo de segundo clasificado en la etapa con lágrimas en los adelantar acontecimientos: Lo único que ojos. Su llanto rompía el corazón. Entre sollo- puedo decir es que volveré a luchar para zos musitaba: Estoy tremendamente desmo- conseguir aumentar la diferencia sobre Roralizado. Llevo dos días seguidos siendo se- che. Tengo que llegar a la contra reloj de Digundo y no he conseguido ganar una etapa. jon con un par de minutos como mínimo soSí, es cierto que llevo un gran Tour, pero no bre el irlandés. Si no es así, no tendré nada que hacer. El es muy superior a mí en esta lo remato. No cabían razonamientos con Anselmo. especialidad. No me queda, por tanto, más Ninguna palabra de ánimo le consolaba: No remedio que aprovechar bien la última etapa me compensa estar siempre rozando el triun- alpina. Sobre el momento de mayor apuro del día fo. Con el tiempo lo único que cuenta son las victorias, y yo las he tenido dos días segui- Delgado recuerda cuando Roche se marchó dos al alcance de la mano y no he sabido solo por delante: Fue una situación peligrosa, pero no perdí la calma. Sabía que era el aprovecharlas. Anselmo no descartaba, en cualquier caso, único perjudicado con esa escapada, pues la posibilidad de volver a intentarlo: En Es- estaban conmigo Fignon y Mottet, y tarde o paña decimos No dejes para mañana lo que temprano tenían que tirar, como al final sucepuedas hacer hoy No obstante, volveré a in- dió. Luego, ya saben lo que ocurrió: apreté a fondo y la cosa no ha salido como esperaba. tentarlo. Mi única intención era quitarme de encima a Roche. El líder, tranquilo Por lo que respecta a lo técnicos, casi toPedro Delgado, a pesar de que las cosas dos coinciden en señalar a Delgado como el no habían salido como él esperaba, era un hombre más fuerte. Como ejemplo pueden hombre tranquilo. Comentó las características valer las palabras del director del equipo Kelde la etapa sumamente relajado: Me ha sor- me, Rafael Carrasco, que según todos los ruprendido Roche. Ha estado sensacional en mores será el próximo director de Delgado, y los últimos kilómetros. Yo contaba con supe- destacaba desde Barcelona: Perico está el rarle en- algo más de un minuto y, sin embar- más entero de todos los de la cabeza. Creo que tiene un ochenta por ciento de posibilidago, casi me caza. Desde luego, Perico rio se arrepiente de su des de ganar el Tour. Sin la contra reloj de ataque: Yo tengo que hacer mi carrera, y es Dijon sería ya el campeón. Él jersey de líder lo que he hecho subiendo La Plagne. Atacar da más moral r- i. -CAT. 22. ETAPA 186 Kms. 90 100 110 120 130 140 150 160 170 180 186 OD t I 8 5 é 5 -ILU 1. X og -JUJ 4O E. flEVALDERIA LA ETAPA DE HOY: La última etapa alpina resultará también muy dura. Cinco puertos, dos de primera, dos de segunda y uno de categoría especial, el Joux Plañe, a pocos kilómetros de la llegada. Este último, el obstáculo más duro del día, es corto, 11,8 kilómetros, pero con pendientes de más del 10 por 100. En total los ciclistas tendrán que recorrer 201 kilómetros hasta Morzine.