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14 A B C OPINIÓN JUEVES 23- 7- 87 No CE? fte ¿UPA 2 U Panorama ASESORES A NTES se denominaban consejeros, pero ahora se optó por llamarlos asesores. Rodeábanse de ellos aquellas personas por cuyas manos habrían de pasar decisiones importantes. Hubo un tiempo en la Historia del mundo que estas misiones eran encomendadas a adivinos, estrelleros y expertos en variadas predicciones. Después, la estrategia se fue especializando hacia los saberes políticos y económicos. El vuelo del pájaro de antaño fue sustituido por el ordenador de hogaño, pero algo no ha cambiado en la realidad de los asesores: eran nombrados a dedo por aquel. a quien deberían aconsejar, y ello tanto por razones de confianza como porque la libre designación implicaba el compromiso de un modo de pensar a la medida de cada poderoso. Tan cómodo se fue haciendo él papel de los asesores que acabó por convertirse en una aristocracia profesionalizada de la razón y de la experiencia. De mayor, madre, quiero ser asesor comenzaron a decir los niños del mundo. De ese modo, la elementa! iniciativa humana de solicitar criterio de los prudentes y opinión de los expertos se convirtió en un oficio y, en muchos casos, en una picaresca para encubrir bajo el nombre de asesores a quienes se decidía premiar con algún privilegio. Contraventana PERICO DELGADO, TETE DE LA COURSE SI, de golpe, cuando lees que Perico lo Existen políticos que exhiben su necesidad tiene crudo, empiezas a creer de verde asesores para subrayar la complejidad de dad que algo se está cociendo Cuando su cometido; pero ignoran que, de ese modo, este deporte del pedal saca la zarpa- e n están denunciando su incompetencia en nu- mayo para a Vuelta, en julio para el Tour- merosas materias. No me imagino a un escri- la tensión puede adquirir dimensiones increítor con? un asesor de sintaxis ni a un torero bles. Pasaba lo mismo con el servicio de con un consejero de tauromaquia, lo que no Santana, con los puños de Young Martín o impide que el escritor haya de recurrir a la de Fred Galiana y con la serie de Ganastas gramática p el lidiador a la sabiduría de su interminables que nos han enseñado en dipeón de cpnfianza o de su apoderado. Pero, recto y en diferido, desde Emiliano hasta Corya ante, el folio en blanco o frente al toro, las balári: Pasaba lo mismo con aquel gol de taamonestaciones se evaporan, y pobre de cón de Di Stéfano, que venía a ser la confirquien no; lleve las instrucciones en las venas. mación misma de lo que nos venía contando Tal sucede, en ia política, por donde mal ca- Matías Prats. Y el baile del- hockey sobre pamina quien carezca de sensibilidad propia tines, además de todos los puertos puntuapara las soluciones, aún antes de que sean bles del atletismo, el espectáculo deportivo formulados rigurosamente los dictámenes. donde tanto se mira el reloj y nunca parece Tengo noticia de un ser singular, buen co- que pasa el tiempo. nocedor del género humano, que sabía de un Lo de Pedro Delgado es para no dejar la amigo suyo habitualmente flojo de criterio y carente de juicio. Cuando el hombre sensato conexión ni un momento. Para saltar de una dudaba ante algún hecho, pedía opinión al emisora a otra y ponerse dejante de la televicontertulio, que solía ser miope de razona- sión con la respiración contenida. Es natural miento y, tras escucharle con atención su ad- que estos sobresaltos no sucedan nada más vertencia, hacía todo lo contrario de lo que le que cada catorce años. F áfa el ministro del aconsejaba. Y así acertaba, incluso en Los catorceavo que le pilla el deporte siquiera momentos de gravedad. Acaso algunos alcai- sea como ejercicio cultural, la ocasión tiene des y presidentes autonómicos puedan justifi- tintes de mayor alegría. La bicicleta hace olvicar, con- un criterio similar, la calidad de algu- dar los goles y el esfuerzo del sprint final nos de sus más directos colaboradores. Esta pone a un lado los esfuerzos millonarios del claseJ política o social que forman los aseso- tío Giiitopu. ando tira de talón. En mi casa vares se atribuye, asimismo, estar de vuelta de mos íodos G n tele de íaépyrse que siemmuchas cosas, y a veces jamás fue a sitio al- pre sé las apaña para ir él primero, y menuda bronca formamos cuando Federico Echáve y guno. Anselmo Fuertes van delante de los demás y los realizadores franceses se niegan a enseFaustino F. ALVAREZ ñarnos la marcha de teté de fa course salvo qué figure Fignóh. rr Llamándose Federico, los adreS de Echáve hicieron bien en comprarle una bicicleta alninó. fft E 1 M A B I L I T E Mi carrera ciclista; parficüfár tiene tres etaSULOCAL O VIVIENDA P O R 1 3 9 9 6 PTAS. MES POR MILLÓN pas, una, pon la chapas jaue ya he contado R D. P. T L F 2 3 3 4 O EE. O2 alguna vez, y que no es ninguna tontería; A otra, dándole a los padalés, alrededor de la burra que llamábamos a las bicicletas de alquiler; y la tercera, con cargo a la onda cortao media, a la frecuencia modulada, a Eufovisión o al satélite si sé tercia. La práctica sobre dos ruedas, después de pasar por el triciclo y por la bicicleta con dos ruedecillas traseras para asegurar el equilibrio, se terminó una tarde de agosto en la bajada sin frenos por la carretera de El Escorial. Algunos años antes, un amigo mayor me había subido en la barra horizontal de su bicicleta recién estrenada, pero como; me iba escurriendo en las curvas y lo único que tenía delante para no caer en marcha era el brillo metálico del interior de la rueda delantera al girar, metí un pié por allí y saltaron las varillas con nosotros por los aires. El conductor me llamó tonto y yo, que tenía diez años menos que él, le bauticé con el nombre de tonto doble. Lo menos treinta años después estuve comprobando que las generaciones de chicos y grandes conocían por el tonto doble ai vecino del principal derecha. En cierto modo adelanté un pronóstico. Desde unas ventanas a otras de Larra, 14, por el patio interior, asistí a la fiesta de la Redacción de Marca en honor de Manuel Serdán (julio de 1959) que había visto y había contado lo de Bahamontes vestido de amarillo en el Parque de los Príncipes. Catorce años después era Luis Ocaña la sensación. Recuerdo como, antes, había preparado con enorme ilusión el viaje de Luís de Diego ¡enviado especial de lujo at Puy- de Dome, pronóstico que ocasiono inolvidable revuelo profesional, por delante de la escalada de Gcaña en solitario, agotado Eddy Merckx y íacexcelente compañía ciclista de entonces- Otros catorce años, vuelta a la; manivela, con lo de Perico Delgado; todos los días, una emoción que no se puede aguantan Luis PRADOS DE LA PLAZA