Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
EDITADO PRENSA POR ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 23 DE JULIO DE 1987 ABC R E DAC C I O N ADMINISTRACIÓN TALLERES- SERRANO, 61 2 8 0 06- M A D R I D FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA CABA de publicarse en Italia un libro sobre Cervantes; saggio biográfico lo denomina su autora, Rosa Rossi. La tesis de la obra es la homosexualidad del creador del Quijote, dato que, junto a su condición de cristiano nuevo, iluminaría la diversidad en la que vivió y escribió. Ascoltare Cervantes- así se titul a- me parece una monografía bastante floja: los planteamientos son muy fuertes y la demostración, demasiado débil; en realidad, nula. El estudio se inscribe, con todo, dentro de una corriente de reivindicación de lo diverso, o de lo diferente, o de lo regional, o de lo no incluido en categorías más o menos universales- enciclopédicas- que está configurando la cultura de nuestro tiempo, nos guste o no. Claro que no han faltado quienes se han rasgado las vestiduras en nombre de la civilización occidental, como si admitir o proclamar la homosexualidad del autor del Quijote constituyera una especie de sacrilegio, y Occidente, hoy, fuera una Iglesia donde tal apostasía no puede caber. En este caso ¿qué hubiera hecho con Leonardo, Miguel Ángel o Shakespeare? Ya es bastante escribir el Quijote para que, por hormona de más o dé menos, Cervantes vaya a quedar devaluado. E insisto: el libro de Rosa Rossi no es probatorio. El gran don Miguel continúa siendo un personaje muy enigmático; quizá esta condición enigmática represente su última victoria sobre un mundo por el que siempre deambuló como un extraño. A ¿INTERESA LA LITERATURA? Pero no es a esto a lo que iba. A mí lo diverso me merece respeto, sin más justificaciones; otras actitudes resultan anacrónicas (y poco evangélicas) Ahora, lo que me inquieta es que, por una causa o por otra, la literatura siempre salga a la palestra de la mano de estas cosas, sexo o política. Al menos entre nosotros, aunque no sólo entre nosotros. Cuando se publicaron los Sonetos del amor oscuro, el diario La Repubblica tituló en grandes caracteres: E García Lorca cantó l amor diverso Esta era la noticia; no el que los sonetos fueran admirables, como lo son. Eso no es noticia. Si lo fuera, Lope, que escribió los mejores sonetarios de todo el Siglo de Oro, sería actualidad permanente. Pues no, no lo es. Y eso que el hombre llevó una vida más bien ajetreada, con sacerdocio, amantes e hijos, todo a la vez, que explica aquello tan hiriente de la ocupación continua y virtuosa con que lo obsequió Cervantes. En los tiempos de Cicciolina las andanzas del agitado clérigo no dejan de ser algo anticuado. He aquí lo grave del asunto, que la literatura sólo sea actualidad. (No sin amargura lo señalaba Luis Cernuda en uno de sus ensayos. ¿En dónde andan Fray Luis, Garcilaso o Góngora? Al parecer, esperando la mano diversa o política que venga a sacarlos del olvido. La literatura a secas no basta. Pero el fútbol, sí. A Butragueño únicamente se le pide que haga buenas juga- misma interesa cada vez menos. Un ejemplo reciente: el año pasado se p u b l i c ó Tiempo, un texto fundamental de Juan Radas y marque o facilite goles. Al escritor, món Jiménez. ¿Cuántas reseñas hubo en no; a él hay que pedirle, además de escrila Prensa de difusión nacional? Yo sólo vi bir, otra cosa. Que las Rimas, de Bécquer, dos, que salieron a duras penas. Y la sesean memorables sólo les importa a esos gunda procedía del estímulo de la primeescasos fantasmas escapados del Farenra. Que la literatura en sí misma no intereheit 451, de Truffaut- Bradbury que yerran se mucho es compatible con que ahora por el mundo. Al resto, mientras no le sahaya más lectores: se compran más libros, quemos a Gustavo Adolfo alguna historieta existe una abundante población escolar y- y bien que podría tenerla- la cosa le un número creciente de profesores. Pero, deja indiferente. Como es lógico, cuando ya lo he dicho, las necesidades profesionautilizo la palabra importar estoy pensando les y el acto de leer kantianamente, sin finalidades inmediatas, pertenecen a dos óren el acercamiento gratuito, desinteresado, a la literatura. El profesor, que vive de denes bien distintos. explicar a Bécquer, o el escolar, que debe El sociólogo conspicuo y bien pertrechaexaminarse de es otro asunto. do (el auge de la sociología en nuestros estudios constituye un buen argumento soUna buena prueba de lo que estoy dibre lo poco que interesan de verdad los vaciendo la ha ofrecido el congreso de Valenlores literarios) sonreirá dictaminando en cia. ¿Quiénes han hablado allí de literatumis posiciones un inequívoco fondo burra? P. ocos y poco, y aun eso se ha presengués. Para colmo acabo de citar a Kant. Y tado diluido, enmascarado. Todos estaban, dictaminará también que la pureza no ha estábamos, esperando lo inevitable, es deexistido nunca, que la literatura ha sido cir, que los tigres saltaran al jardín- -parasiempre ideológica, etcétera. No tengo gafraseo la metáfora de mi amigo, el buen nas de discutir. Me gustaría simplemente poeta Antonio Carvajal- y que Octavio Paz que los literatos- lejos de mí más amplias se comiera como así ocurrió al fin, a los pretensiones- se apasionaran sobre el sigrusófilos. (Cada uno puede tener los gustos nificado del episodio cervantino de los galeotes: ¿Estaba el autor atacando a la coque quiera con tal de no molestar a los derrupta justicia de su tiempo? ¿O ponía en más. ¿Y la literatura? Bueno, pues la litecuestión el hecho mismo de juzgar? ¿O tal ratura... Se trata siempre de esa otra cosa vez no atacaba nada y sólo mostraba los a la que se refería Barthes. Y, sin embardiferentes enfoques posibles? Y me gustago, los tiempos han cambiado, podrá repliría que se debatiera el enigma de la mejor cárseme, y ya nadie le niega el pan y la sal musa de la literatura universal: Dulcinea, la a Pound por haber sido fascista, o a Céline amada invisible. Si el Quijote se deja a los por lo mismo, ni a Neruda se le detesta por cervantistas, o Lorca a los lorquistas, se rojo. Sí, pero no: eso es verdad; pero verhan terminado como criaturas vivas, por dad a costa de que o existe actualidad o excelentes que sean las aproximaciones de nadie hablará de Pound, ni de Céüne, ni de ia crítica especializada. Neruda. Francamente: eso de que a Graham ¿Y no ha sido siempre así, se me resGreene lo de Nicaragua le parezca una ponderá? Depende. Pues de Góngora se maravilla, o que Gabo siga cantando las discutía acaloradamente en los cenáculos glorias del castrismo, resulta muy secundamadrileños del XVII, y con Rubén Darío rio. Es una pena que en el congreso de pasó lo mismo, y hay polémicas célebres Valencia la gente haya podido llegar a las en la historia de la literatura europea: la manos porque Fidel sí o Fidel no: todo el querella de antiguos y modernos, el advenimundo sabe, o debiera saber a estas altumiento del vanguardismo, la irrupción del ras, que Fidel es bastante impresentable; nouveau román Esto hoy apenas si en cambio, hay versos de las Soledades, ocurre. Cierto que innovar no se innova dede Góngora, de los que no se sabe nada. Comentar lo obvio es un despilfarro: Fidel masiado, pero no reside aquí la causa del es lo obvio; comentar los versos gongoriaembrollo. Simplemente: la literatura por sí nos una delicia y un alto ejercicio de profundidades intelectuales. Al final, ésta es la cuestión. Ni compromiso ni anticompromiso. Estar en contra de Pinochet nada tiene que ver con la literatura, sino con la decencia. Ir de nefelibata por la vida constituye un imposible del que ya le sacarán a uno a bofetadas. Pero que pudiendo gozar de Góngora se pierda el tiempo en obviedades es estéticamente EDICIÓN INTERNACIONAL irresponsable, salvo que a los escritores y literatos no les interese Góngora, en cuyo caso lo mejor sería apagar a irnos todos Un medio publicitario único discretamente por el foro: nunca un mutis para transmisión de mensajes más oportuno. comerciales a ciento sesenta naciones Miguel GARCÍA- POSADA