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ABC, 1 pág. 42 TRIBUNA ABIERTA MIÉRCOLES 22- 7- 87 N marzo del presente año se hizo pública la Instrucción de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe sobre el Respeto a la vida humana naciente y la dignidad de la procreación con la que se da respuesta, a la luz de la moral católica, a la pregunta sobre la moralidad del empleo de las modernas técnicas biomédicas que pueden actuar sobre los procesos de la reproducción humana. Y ello con la visión que tiene el magisterio reciente, basado en la unidad sustancial de la persona humana- espíritu y cuerpo a la vez- la consideración de aquélla como sujeto- ser alguien y no algo -y la dignidad del matrimonio en las circunstancias de la procreación. Desde la información en la Prensa diaria de la comparecencia del cardenal Ratzinger para presentar el documento, las reacciones han sido múltiples y no siempre objetivas. Es evidente que no se trata de una declaración infalible, aunque en ella se haga referencia a principios que sí lo son, pero los problemas planteados en la variada casuística que se contempla llaman a un toma de conciencia en un estudio reflexivo, nada superficial. En un artículo del padre Javier Gafo- Razón y fe de mayo último- que a su condición de religioso une la de biólogo, se hace puntual examen de los principios éticos propuestos en el documento para el enjuiciamiento de la situación, con una aguda valoración crítica de la argumentación que subyace. Es para mí lo más preciso y prudente que he leído entre los comentarios que se han hecho. E AUTOLIMITACION DEL INVESTIGADOR Pero no es mi propósito entrar en el fondo del tema, para el que me falta especial competencia, sino el de referirme a las apelaciones que en distintos momentos se hacen a la investigación y a la ciencia en orden a la valoración moral de las experiencias sobre embriones humanos. Estamos ante lo que se entiende por investigación moralmente peligrosa Así es toda aquella que de una manera o de otra atenta o puede atentar contra la vida humana. Ahora afecta a la investigación biomédica, pero en el siglo actual dos grandes conmociones requirieron llamadas angustiosas del Vaticano a los investigadores: la aparición del agresivo químico en la guerra europea de 1914 y la del arrría atómica en la conflagración de los años cuarenta. En una y otra ocasión se clamaba por el serio peligro para la vida de hombres y mujeres; en esta de ahora, por algo tan grave como las posibles consecuencias de la manipulación en el origen de la vida. Es conocido que en la recordada conflagración del catorce, después del empleo por Inglaterra en abril de 1915 del cloro como agresivo químico sofocante, el Ejército alemán respondió también con lacrimógenos y estornutatorios, y en julio de 1917, bombardeando la ciudad de Yprés con los primeros obuses de iperita el más cruel de los agentes utilizados por su acción vesicante, que puede llegar hasta la muerte en dramáticas condiciones. Se trataba de un compuesto orgánico obtenido años antes en la investigación química de una serie de compuestos con un determinado grupo funcional cuyo conocimiento no ofrecía más interés que el puramente científico. Fue universal la impresión que produjo la. nueva arma química y el terror años por puro interés científico, otras sirviendo a una tecnología que actualiza realizaciones. Por Manuel LORA- TAMAYO Ahora, todos presenciamos el peloteo entre después de acabada la guerra por las secue- los dos grandes bloques por la limitación de las que aquélla había dejado. La voz de Be- armas nucleares, que se debate entre el renedicto XV se alzó desde los primeros mo- celo y el miedo. mentos, y comisiones internacionales, como Volviendo a la temática que el documento la propia Sociedad de Naciones, adoptaban vaticano suscita, es cierto que no puede tamedidas y tomaban acuerdos para prohibir la charse de oscurantista, ya que empieza recoinvestigación de cuanto pudiera nociendo que la investigación utilizarse en una eventual guerra científica fundamental y la aplicafutura. Pero la investigación conda constituyen una expresión tinuaba por diversos caminos, significativa del señorío del homaportando nuevos compuestos bre sobre la Creación aunque, no preparados para estos fines, en coherencia con el Magisterio, aunque por su toxicidad, más a causa de su mismo significatarde demostrada, podían ser redo intrínseco, la ciencia y la técserva de conocimientos para una nica exigen el respeto incondicioindustrialización que sobre la nado de los criterios fundamennormal no necesita especializartales de la moralidad Y a ello se, porque en su versatilidad se aplica el documento vaticano permite cambiar en pocos días con una argumentación constanlas líneas de producción. El deste, que en el caso más favoracubrimiento del nuevo ente quíble, y en una primera estimación mico fue uno más en la serie, más sensible, llega a sobrecoger pero su utilización dirigida lo y sumir en profunda reflexión. InM. Lora- Tamayo hace moralmente recusable. Fedudablemente, el investigador Catedrático lizmente, el miedo guardó la viña debería detenerse para una reen la ocasión siguiente, pero no consideración de su trabajo, así se libró ésta, sin embargo, de una más terri- como la legislación civil ha de cuidarse muble agresión. cho en autorizaciones que pudieran conducir a un trágico comercio de embriones humanos Cuenta Heisenberg en sus Diálogos sobre o, como dice Testart, sarcásticamente, a la la Física Atómica que, prisionero en una oferta de huevos a la carta granja a poca distancia de Cambridge, junto con antiguos amigos y colaboradores más jóvenes de la comunidad del uranio les llegó La preocupación existe entre biólogos, méla noticia, que daba el diario hablado en la dicos, moralistas y sociólogos, porque las tarde del 6 de agosto de 1945, de haber sido perspectivas que se intuyen o deducen de la lanzada una bomba atómica sobre la ciudad realidad no despejan por el momento la conjaponesa de Hiroshima. Entre los presentes, fusión existente. El Gobierno francés, acepOtto Hahn resultó más profundamente con- tando el dictamen del Comité Consultor de movido: la fisión del uranio era su descubri- Etica, establece una moratoria de tres años miento más importante y había sido el paso para toda manipulación genética del embrión decisivo y no previsto por nadie hacia la téc- humano y otros países han constituido cominica nuclear, que ahora había provocado un tés éticos o de vigilancia. En los últimos mehorrible final sobre una gran ciudad y su po- ses se ha publicado un libro, L oeuf transpablación. Hahn, estremecido y confuso, se re- rent del que es autor el biólogo J. Testart, tiró a su habitación y nos quedamos todos antes citado, padre de Amandina, la primeseriamente preocupados por el temor de que ra niña probeta de Francia. Escrito muy bellapudiera atentar contra su propia vida. Su mente y con casuística detallada, es la obra descubrimiento, en 1939, puramente científi- de una agnóstico que, por serlo, su decisión co, fue la identificación en el bombardeo de y los motivos que la determinan hablan por sí Ur 92 por neutrones, de un isótopo del elemen- solos. Creo- d i c e- que ha llegado el moto baño de masa y número atómico no mento de hacer una pausa, es el momento muy distantes de la mitad de los del uranio. de autolimitación del investigador. Yo, inSe había producido una fisión nuclear. El ex- vestigador en procreación asistida, he decidiperimento de Hahn sobre la fisión del núcleo do detenerme. Esto es, sin duda, doloroso atómico fue un descubrimiento; la fabricación para el investigador, ilusionado con su trabade la bomba, un invento. La discusión enta- jo, y él lo sabe bien cuando abdica. Sé el blada sobre estos dos aspectos en orden a la peligro de una pérdida de prestigio para mi responsabilidad moral del científico es intere- laboratorio. Se existe menos si no se va por santísima. delante o con sus colegas... Yo reivindico una La voz de Pío XII se alzó dramáticamente, lógica del no- descubrimiento, una ética de la pidiendo la suspensión de las investigacio- no- investigación. Es una postura de gran nes, como también lo siguen haciendo Pontí- honestidad científica. fices sucesivos. De unos y otros laboratorios continúa, sin embargo, promoviéndose el inLa pausa se impone, en efecto, y con ella cremento de los conocimientos, unas veces una atención respetuosa al llamamiento que hace la Instrucción. Los progresos alcanzados son científicamente admirables, pero no ALQUILE CON TIKMPO todo lo que es técnicamente posible es, por esa sola razón, moralmente admisible. Con SUAR RTAMENTOL humildad, este principio vale para una buena Consulte las páginas de Anuncios, conciencia. por palabras de J V C