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48 A B C ESPAÑA EN VACACIONES Crónicas del verano LUNES 20- 7- 87 pPan y vino andan camino f Paisaje amarillo Andábamos camino de Lucena y de Aguilar de la Frontera cuando interrumpimos el relato. Nunca se cansa uno de mirar estos pueblos andaluces donde el sentido de la estética anda desparramado entre sus habitantes y la más humilde de sus mujeres es capaz de combinar, con milagrosa intuición, los colores del florido y minúsculo jardín que adorna su ventana. Andar y mirar por las calles de estos pueblos es un placer interminable, una larga y pura delicia. Aguilar tiene- o debía tener- un mal recuerdo de Don Pedro I el Cruel, que destruyó sus murallas. Le había dado el Rey la villa a Don Alfonso Fernández Coronel- padre de la famosa María- a quien hizo ricohombre Surge el disgusto entre ambos por razones que son largas de contar aquí y don Pedro se presenta en Aguilar. Don Alfonso, en razón de su privilegio le niega la entrada. El Rey manda cercar la villa. A los cuatro meses, cuando los muros empiezan a caer, Don Alfonso se arma para el combate y va a la iglesia a rezar. Dice luego a uno de los suyos: Gutier Fernández, amigo, el remedio de aquí en adelante es éste: morir lo más apuestamente que yo pudiera como caballero Cuando al fin se rinde, el Rey lo manda matar. Puente Genil tiene un luminoso y sosegado interior y una periferia ruidosa y febril de talleres, industrias y camiones. Ya no se ven en las tiendas de comestibles aquellas grandes latas de carne de membrillo de mi infancia, que en la tapa tenían estampas religiosas o hermosas señoritas rodeadas de flores. Ahora, el dulce tradicional se envasa en plástico y en porciones más chicas. Mudanzas de los tiempos. El río, en las afueras de la ciudad, crea arbolados rincones de íntima y apacible belleza. La clausura no ha cambiado a esta mujer, a quien no he visto desde hace muchos años, sino tal vez para añadir suavidad a su voz, para hacer más serena su habla. Todo lo que dice respira una dulce conformidad con su destino, una honda y sincera aceptación del breve universo en que se ha recluido. Le pido que rece por nosotros. Y me hubiera gustado apretar sus manos, besar ese rostro saludable en que la edad no ha dejado su huella. La monja es mi prima hermana y los recuerdos de la niñez y del parque sevillano de María Luisa han perfumado por un instante las duras rejas del locutorio. El girasol seguirá acompañándonos camino de Palma del Río, con el Genil a la izquierda, invisible tras la alta cortina de los árboles. COCINA EXTREMEÑA Por las noches, el cronista es morigerado en el yantar. No sólo por mantener un razonable equilibrio fisiológico, sino también porque, obligado a levantarse casi con el alba, no puede irse a dormir abrumado por una digestión difícil. Así que en el hermoso Parador de Zafra, cuyo impresionante patio provoca siempre un suspiro de admiración, se limita a pedir una sopa de arroz a la cacereña que es cosa ligera y sustanciosa, ya que incorpora una razonable cantidad de jamón y otros tropiezos igualmente apetecibles. Al cronista le gustan las sopas con argumento es decir, con elementos sólidos añadidos al caldo. Tanto es así que cuando ha de conformarse con el puro líquido, no deja de migarle pan, si las circunstancias lo permiten. Esta sopita cacereña estaba sabrosa y no necesitó de la añadidura. Un buen pudding con salsa de chocolate completó la cena. En Guadalupe el descanso fue un poco mayor y dio más motivos para el comentario. Allí quise comer la perdiz estofada con ciruelas pasas que mi acompañante había consumido en Ubeda con tanto éxito. No fue menor el que yo tuve con la sabrosa alianza del dulce con el ave. Probé el típico bacalao monacal, dispuesto con leche y mayonesa y espinacas. Es de suponer que esta receta haya salido del convento y es lógica su bondad, ya que los frailes de Guadalupe- e n la antigüedad al menos no eran precisamente ascetas. Por algo se decía entonces: Si eres conde y quieres ser duque, vete a Guadalupe Mi acompañante toma la clásica caldereta Y ambos compartimos un finísimo, deliciosos solmy de merluza, en el que los trozos del pescado se envuelven en tiernas hojas de lechuga. En los postres, un muy agradable pudding de castañas. Y la agradable sorpresa del muégado que una vez defendí desde estos comentarios. Como ustedes saben, se trata de una masa como la de las rosquillas, que se fríe en delgados cordones y se baña en miel para agruparlos luego en un bloque o una rosca. Una golosina muy extremeña. Y, en fin, un gran elogio para los desayunos de Guadalupe. Excelente pan, adorables churros y unas riquísimas pastas, ligeras y crujientes. Además, claro, de los embutidos de la tierra, los huevos fritos, las compotas, la tortilla de patatas, los zumos, y los necesarios complementos. Lástima no tener la capacidad asimiladora de los veinte años. C. L. T. El río se pierde en las aguas del Guadal quivir que nosotros cruzamos hacia Pañaflor y de ahí hacia Puebla de los Infantes. Un tramo bordeado de encinas, como en una dehesa extremeña o un campo de Salamanca, y otra vez la invasión multitudinaria de los girasoles. Luego, otra vez la sierra y el encinar y las curvas del camino. Nos habíamos remontado y ahí está la blancura de Puebla de los Infantes debajo de nosotros. Hacia Constantina rodamos por un ancho valle totalmente pintado de amarillo, con cebada y jaramágo en los márgenes del sendero que se ha esCamino de Ecija, por una larga y casi de- trechado mucho. El paisaje se torna serrano, sierta carretera comarcal, entramos en el rei- poco a poco, y el encinar y la jara lo dominan no del girasol. Parece que el mundo se ha ahora. Vueltas y revueltas en soledad por un vuelto de color amarillo. Las grandes flores camino tan hermoso que uno se olvida de las vuelven, unánimes, sus caras redondas a un dificultades. sol que pega fuerte, como es su obligación en estos días. El camino se ondula suaveConstantina fue siempre lugar de veraneo mente en medio de este océano, de esta inpara muchas familias sevillanas. En un puemensidad, de esta avasalladora marea amariblo precioso, rico de árboles y de casas herlla. Estamos cruzando el corazón de la Sevimosas, blanco, limpio, acogedor. Los alredella labradora sobre unas feraces y oscuras dores entran en la categoría de lo idílico tierras cubiertas de cultivo, entre los alegres con todo derecho. Cazalla de la Sierra, un surtidores del riego. El camino se haría mopoco más allá, prolonga el atractivo de esta nótono si no fuera porque la brillantez, la lu- Sevilla montañosa, tal vez menos conocida minosidad de la gigantesca alfombra amarilla de lo que se merece. lo convierte en un espectáculo continuo. Si no aman ustedes los caminos serranos, Ecija la llana- como la llamaba Fernando las interminables revueltas, los árboles, y la Villalón- la sartén de Andalucía levanta soledad, no se metan ustedes en la carretera desde lejos sus numerosas torres, parientes que va desde Cazalla al Real de la Jara. Son de la Giralda. Me paro a preguntar las señas cincuenta kilómetros retorcidos, con advertende un convento. Me guían con ese agrado cia de peligrosidad, sin pueblos, sin aldeas, connatural en los andaluces que añade mati- casi sin presencia humana. Pero si disfrutan ces humanos a la pura información. El con- ustedes con todo lo anterior, entren como novento tiene un compás pequeño y florido. Un sotros en la brava hermosura de este paisaje, anciano descansa a la sombra. Un perro déjense invadir por el perfume de la jara, afectuoso nos saluda como si nos reconocie- apacigüense junto al agua azul del embalse ra. Pregunto por el torno a una religiosa invi- de El Pintado. Luego, desde Santa Olalla, sible. Entro después al sencillo locutorio. Se busquen el alivio de la carretera general para abren las maderas tras el enrejado de sepa- alcanzar la Restituía Julia del romano, la Asaración. En la penumbra, el rostro de la monja frae del árabe, la Zafra cristiana, feudo de los aparece terso en el marco del rostrillo. No duques de Feria, en cuyo antiguo palacio vahay en él señal ninguna de confinamiento, de mos a descansar. privación, sino una honda y natural alegría. Cayetano LUCA DE TENA ¿QUIERE VENDER SU COCHE? Utilice las páginas de Anuncios por palabras de A B C