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42 A B C Coyuntura- ABC mam m msmsm LUNES 20- 7- 87 La industria española es impotente para satisfacer la fuerte demanda interna Un 25 por 100 ha crecido la importación de bienes industriales La evolución de la coyuntura económica española en el primer trimestre de 1987 está siguiendo pauta similar a la de 1986. Acusada discrepancia entre la evolución de la demanda interna, con crecimiento superior al 7 por 100 real y la producción nacional en torno a sólo el 3 por 100 o poco más. Tal diferencia ha sido suplida por el aumento en la importación de mercancías, especialmente bienes industriales, en tasa real superior al 25 por 100. Al analizar el comportamiento de los sectores productivos internos aparece evidente que tanto el sector agropesquero como la construcción y los servicios están respondiendo bastante bien a los impulsos de la demanda interna. Es decir, dichos sectores están funcionando acorde con lo que la demanda reclama. En su conjunto, con tasa de crecimiento real que no será menor del 5 por 100. Solvencia financiera En sus intervenciones ante ei Consejo general, el gobernador del Banco de España ha mostrado en los últimos años una especial preocupación por el nivel de solvencia de las entidades crediticias. No sorprende esta actitud al recordar la grave crisis, que ha afectado a más de medio centenar de Bancos y a muchas cooperativas, Cajas Rurales. La necesidad de avanzar en el proceso de liberalización ha corrido paralela a una normativa exigente en estos aspectos. La plena apertura en 1993 a un mercado de ámbito europeo, con libertad para los movimientos de capital y para el establecimiento de instituciones obliga a una cierta disciplina que permita la adecuación de las actuales estructuras a cotas más elevadas de competencia. El riesgo de insolvencia- h a dicho Mariano Rubio- presenta ya un grado de cobertura aceptable. La pasada asamblea de las Cajas de Ahorro confederadas ha planteado con todo rigor esta problemática a las setenta y siete entidades integradas, que suponen en este momento casi el 40 por 100 del sistema financiero. En muchos casos, el problema está prácticamente resuelto y en otros se adoptan las medidas para, en el lapso más breve posible, desvanecer cualquier suerte de amenaza para la copiosa y plural clientela. Esta situación fue públicamente reconocida tanto por el gobernador como por el propio ministro de Economía, si bien ambos advirtieran que no debe bajarse la guardia porque las circunstancias varían con suma celeridad. Es cierto que a lo largo de la crisis las Cajas han hecho gala de seguridad y solvencia, pero la vigilancia no puede descuidarse. Los balances mostrados por las Cajas de Ahorro con ocasión de su reunión anual de junio revelan el fruto de una continuada atención a la cobertura de aquellos capítulos que, en su evolución, pueden entrañar amenaza para la estabilidad, incluso en condiciones desfavorables o claramente adversas. La cuenta escalar de resultados manifiesta una simultánea mejora de los ingresos por productos financieros y el descenso de los costes, lo que se traduce en una positiva tendencia del margen de intermediación. Desde una perspectiva global hay que destacar el esfuerzo realizado para dotar adecuadamente los fondos de pensiones de los empleados, hasta el punto de que alguna Caja ha completado sus obligaciones en este sentido mucho antes de que expire el plazo fijado por el Banco de España. También se ha puesto de relieve el cumplimiento por el 75 por 100 de las Cajas de Ahorro del coeficiente mínimo del 4 por 100 de recursos propios como garantía, cuando aún faltan tres años- que podrían ampliarse excepcionalmente a dos más- para que finalice el período concedido por las autoridades económicas. La emisión de deuda subordinada se suma a la decisión de destinar un creciente porcentaje de los excedentes al proceso de capitalización y, aunque aquella posibilidad ofrezca algunas limitaciones, es lo cierto que en conjunto la posición es buena y confirma la tradicional solvencia de estas instituciones. Andrés TRAVESI Evolución del índice de producción íadustriai (ÍPI) Tasa de variación respeta a igual periodo del año anterior 1985 índice general Energía Minería, básicas y química Transformados metálicos Otras manufacturas... Bienes de consumo Bienes de equipo Bienes intermedios, 2,0 4,0 0,2 3.8 1,3 1.1 7,2 1,6 1986 3,0 0,7- 1,2 9,3 2,9 3,2 10,5 1,5 Primer cuatrimestre 1987 2,6- 2,6- 2,9 7,1 4,6 4,8 9,9- 0,3 Bienes de equipo El desajuste se sitúa inevitablemente en el sector industrial. Por muy diversas razones, resulta evidente que la industria española es impotente para satisfacer el crecimiento de la demanda de un conjunto de bienes industriales de todo tipo, pero especialmente incluidos en el sector básico y de bienes de equipo. La demanda nacional de productos industriales de todas clases podrá situarse en el primer semestre en tasa real del 8 por 100, cuyo incremento se habrá satisfecho, apenas en su tercera parte, por productoá de fabricación nacional, y los dos tercios restantes con productos importados, como prueba el 25 por 100 de crecimiento incorporado a la importación de bienes industriales. Los resultados del índice de Producción Industrial (IPI) del primer cuatrimestre de 1987, publicados por el Instituto Nacional de Estadística, vienen a confirmar la anterior hipótesis. Según dicho índice, el crecimiento de la producción industrial en los cuatro primeros meses del año, comparada con a de igual periodo de 1986, registra un moderado crecimiento del 2,6 por 100, tasa sensiblemente inferior a la que resulta de la estimación de la demanda interna de productos industriales para igual periodo. Fuente: Instituto Nacional de Estadística. producción energética y básica y las industrias transformadoras. La minería, la producción siderúrgica y metalúrgica y alguna- rama de la industria química básica muestran retroceso en sus niveles de producción, a pesar del crecimiento de la demanda. El largo proceso de reconversión inacabado de estos sectores pesa como una losa en el conjunto de la producción industrial hispana. El sector de manufacturas diversas, que comprende fas industrias alimentarias, textiles, cuero, confección, papel, madera, caucho y plásticos, muestra ritmo de crecimiento aceptable con clara tendencia a mejorar en los tres últimos años. Si hemos de atenernos a los datos que suministra el IPf, la expansión del ritmo de estas ramas industriales es sostenida y creciente, superior al 4 por 100 anual. Datos para la concertación Por último, es el sector de bienes de equipo y material de transporte el que muestra signo más expansivo. Según el IPI, las industrias transformadoras metálicas registran crecimiento superior al 7 por 100 en el primer cuatrimestre, mientras que la más específica de bienes de equipo se aproxima al 10 por 100. En cualquier caso, el proceso de reconversión del equipo productivo hispano exige una fuerte dependencia importadora de este tipo de bienes. A la vista de estos datos parece que está claro que la minería y la industria básica española necesitan atención preferente, para que su aportación a la economía nacional no sea un lastre que dificulte su recuperación. Una cuestión urgente que los agentes económicos y sociales deben tener presente en sus próximas deliberaciones. Más aún, si se tiene en cuenta su ubicación geográfica y su acusado efecto sobre Comunidades autónomas muy concretas. (Servicio de Estudios del Banco de Bilbao) Mejora del sector manufacturero Ya se sabe que este índice adolece de grave obsolescencia, al mantener la estructura productiva vigente en 1972; y que, por tanto, es incapaz de reflejar con algún rigor la auténtica tasa de variación de la producción industrial española. Teniendo en cuenta esta evidencia, podría pensarse que el crecimiento de la producción industrial española en esta primera parte del año se situará en torno al 3 por 100 o, si se quiere, hasta el 3,5 por 100. Porque es claro que los sectores industriales básicos y de producción intermedia, que son los que muestran tasas decrecientes, han perdido significación en el cómputo total de la producción industrial española. Pero, aun corrigiendo la tasa de crecimiento de la producción industrial interna, sigue patente la discrepancia entre la evolución de la producción y la demanda de productos industriales. Si se desciende algo más en el análisis de la producción industrial española, destaca el desigual comportamiento entre las ramas de