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18 ABC NACIONAL LUNES 20- 7- 87 Landelino Lavilla: La transición ha terminado Como proyecto personal, ni tengo carné político ni albergo la intención de reaparecer Hace algún tiempo que Landelino Lavilla intenta transmitir la impresión de que la política sólo le interesa como recuerdo y como espectáculo. Asegura que estoy apartado de la política y subraya que no tiene carné de partido. Sin embargo, su nombre es barajado para suceder a Ruiz- Giménez como Defensor del PueSi nuestra capacidad para distanciarnos de los hechos nos permite considerar como historia lo que ocurrió hace seis o siete años, entonces Landelino Lavilla puede ser considerado, si así lo desea, un personaje histórico. Pero más bien parece que la implicación en la realidad actual de los políticos de su generación- -tiene cincuenta y dos años- -es algo que sigue imprimiendo carácter. Quizá esta vigencia, en el fondo, halague al señor Lavilla, presidente del Congreso hasta la catástrofe de la UCD y hombre de objetivos políticos plurales, siempre bajo el signo de la astucia y del respeto a unos valores que considera esenciales. ¿Cuál es su tarea, su etapa actual, señor Lavilla? -Soy consejero permanente de Estado, institución a la que pertenezco desde mil novecientos cincuenta y nueve y en la que ingresé por oposición. Mi labor, por tanto, es la que corresponde a la función consultiva de aquel alto cuerpo. ¿Cuál es su visión del mapa político español actual? -S i por mapa político se entiende el espectro de organización de las fuerzas políticas, pienso que está todavía pendiente de una decantación y de una instancia cuyos términos no alcanzo a determinar. Nosotros operamos con un diseño que, en grandes líneas, era el resultado de las dos primeras elecciones generales, pero ese esquema resultó desequilibrado por el desmoronamiento de la UCD y por los problemas internos del PCE. Aunque hubo varios intentos de recomponer ese equilibrio, aún es una tarea sin realizar. ¿Y cuál es el camino? -Pasa, sin duda, porque exista una opción política creíblemente alternativa, con posibilidades reales; es decir, no tanto una opción que gane como que pueda ganar. Hablo de una opción electoral, porque todo esto no implica necesariamente la existencia de una única organización política; hay un pluralismo social que probablemente se resista a encajarse en un determinado partido. Para mí, el punto de referencia está en el centro, creo que le conviene al país, porque así las distintas opciones políticas no se producirán con grandes oscilaciones. Pienso que el sistema tiene que pivotar sobre dos grandes fuerzas políticas dinamizadas en su concepción y en su orientación en sentido convergente, y ahí se puede encajar la realidad social española. ¿Los términos derecha e izquierda siguen siendo válidos para el análisis político? -S í en lo que tienen de simplificación, pero, evidentemente, hay siempre un problema de fronteras; y, por otra parte, la evolución va haciendo que todo vaya cambiando de sentido y hasta de contenidos. Los blo- Se puede pensar razonablemente que está pendiente una nueva alternancia en el poder Madrid. Faustino F. Alvarez blo, y se dice que el PSOE no pondría reparos. Persona de extremada educación, dialéctico muy preciso, uno tiene la impresión de que sus palabras, ahora, son solamente la cumbre de un iceberg y que es más, mucho más, lo que está oculto, quizá estratégicamente, tras una mirada dulce, felina y un poco inquietante. mos hacer sí lo habíamos hecho: el cambio político, la transformación del sistema y otra serie de operaciones subsiguientes. -L a transición, señor Lavilla; ¿ha terminado? -Creo que la respuesta depende del punto de vista que se adopte. La historia, dentro de equis años, hará su periodificación de esta etapa y probablemente determinará el tiempo exacto de duración de la transición de acuerdo con los juicios a posteriori dejos historiadores. Para un político actual también depende del enfoque que plantee sobre la evolución de las realidades, puesto que se puede pensar razonablemente que está pendiente el que se produzca una nueva alternancia en el Poder para haber contrastado todas las posibilidades constitucionales y haber establecido en Ja conciencia social una norma institucional. Otro criterio consistiría en decir: la transición, en lo que supone de paso de una legalidad de tales características a otra distinta, terminó el día en que entró en vigor la Constitución. Yo, en fin, creo que la transición, como operación singular, está terminada, y que estamos funcionando con normalidad con arreglo a las nuevas instituciones. Landelino Lavilla ques, además, no son cerrados, salvo acotamientos que- puedan realizar los afiliados. ¿Su olfato político y su experiencia le permiten estar de acuerdo con las encuestas que auguran un futuro muy feliz al CDS, al partido de su ex patrón, Adolfo Suárez? -Creo que el CDS está en línea ascendente, y ya lo manifesté el año pasado antes de las elecciones generales. Adolfo Suárez es un hombre con proyección política importante, con fácil capacidad para conectar con el electorado y, de acuerdo con lo que te he dicho sobre el centro, considero que, dentro del ajuste que se ha de producir, es una de las fórmulas cuyo asentamiento, en cierto modo, se ha producido. ¿Le sorprendió el relevo de Fraga Iribarne ppr Hernández Mancha en la presidencia de Alianza Popular? -Consideró que se produjo un proceso que, en un momento determinado, lleva al señor Fraga a ceder la presidencia, en un intento de renovación que puede ser positivo; todavía hay interrogantes, todo se hizo sin. estridencias y parece que las cosas discurrieron con una razonable normalidad. ¿Comparte usted la frase de Alfonso Guerra, naturalmente desde distinta óptica, de que el cambio socialista ya se ha producido -Cuando se emite ese juicio será porque se piensa así. Por otro lado, quienes formularon su concepción del cambio son ahora quienes deben contrastar sus proyectos con la realidad y comprobar si, efectivamente, han realizado o no aquello que se proponían. Recuerdo que, ante el slogan socialista, nosotros dijimos que el cambio que querta- No tengo carné político ¿Cuál es su diagnóstico sobre la eficacia e independencia de la Justicia en España hoy? -No tengo un conocimiento tan detallado y penetrante como cuando era ministro, y ello es lógico, pero creo que la independencia jurisdiccional es una realidad, porque la generalidad de los miembfos de nuestros órganos judiciales son personas conscientes de cuál es su profesión, cuáles sus obligaciones y cuáles sus limitaciones. ¿Le queda alguna asignatura, pendiente de su tiempo de gobernante o de legislador? -Me hubiera gustado, claro, resolver todos los problemas de la sociedad española en general, y los que estaban bajo mi responsabilidad específica en particular. -Por último, ¿podría confesarme dónde está usted políticamente? -Estoy apartado. ¿No tiene carnet de algún partido? -No. Me dedico al Consejo de Estado, a mi profesión. -Pero no le faltarán intenciones de reaparecer... -Como proyecto personal, no albergo intención alguna. Soy un atento observador, y quizá algo más que un observador, puesto que la experiencia que uno lleva encima dificulta el distanciamierrto de una serie de problemas. Hay determinados resortes psicológicos que le hacen a uno sentir en el presente, todavía, un pasado que a lo mejor para uno no es demadiado pasado.