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BC, 60- RELIGION -LUNES 13- 7- 87- Ir a misa Preocuparse por la Naturaleza es un compromiso moral para el cristiano El Papa se dedica estos días a leer las montañas Ciudad del Vaticano. Miguel Castellví Al Papa se le ha escapado una frase que dará que hablar: A un periodista que le preguntaba si se encontraba mejor en el monte que en la prisión del Vaticano, le respondió: Sí, hay que conocer aquella prisión para apreciar esta libertad Estas palabras no son una novedad si consideramos este pontificado salpicado de viajes fuera de Roma. Pero son un símbolo de cómo los muros del Vaticano le vienen estrechos a este Pontífice. Y eso que, según parece, estos días en el norte de Italia no son sólo de vacaciones. El Papa se ha traído de Roma algunas maletas llenas de libros y está trabajando en un nuevo documento sobre la doctrina social de la Iglesia. Esto explicaría la presencia de su amigo y ex alumno, Tadeus Styczen, profesor de Etica de la Universidad de Lublin. Ayer, en Val Visdende, una altiplanicie rodeada de bosques de pinos y abetos, junto al Peralba, la montaña donde nace el río Piave, Juan Pablo II celebró la misa para los guardias forestales que celebraban la fiesta de San Gualberto, su santo patrón. En la homilía, el Papa expresó así sus sentimientos frente a las cumbres: Ante este panorama de prados, bosques, torrentes, cimas que se alzan hacia el cielo, nos viene el deseo de agradecer a Dios las maraviías- de sus obras, y queremos escuchar en silencio la voz de la Naturaleza para transformar en oración nuestra admiración Es la actitud que, según sus acompañantes, mantiene el Papa estos días. Busca el silencio de las alturas- estos días leo las montañas dijo a un enviado especial que le preguntaba por sus lecturas- y le fascina la contemplación de la naturaleza. Las montañas- dijo también ayer- provocan en el corazón el sentimiento del infinito, con el deseo de alzar la mente hacia lo que es sublime. Estas maravillas las ha creado el mismo Autor de la belleza. Y si su presencia y actividad nos admira, debemos pensar cuánto más poderoso es el que las ha formado. De la grandeza y belleza de las criaturas, por analogía se conoce el autor Juan Pablo II se refirió también a la ecología y dijo que es urgente difundir la conciencia del respeto por los recursos de nuestro planeta. La Tierra en la que habitamos revela siempre con mayor claridad su intrínseca unidad, de modo que la conservación de su patrimonio afecta a toctos los pueblos sin distinción. La conservación y el desarrollo del patrimonio boscoso en cualquier zona es fundamental para el mantenimiento y la recomposición de los equilibrios naturales indispensables a la vida Todo hombre- -anadió- debe evitar inN dativas y acciones que puedan atacar a la pureza del ambiente y ya que las plantas en su conjunto desarrollan un papel indispensable en los equilibrios naturales, su tutela y respeto son siempre un hecho humano especialmente necesario. Para el cristiano es un compromiso moral preocuparse por la Tierra HOftíSUA DE VERANO Parroquia de Santa María de la Esperanza. Ocho de la tarde. Calor bochornoso sobre Madrid. Calle de Ginzo de Limia. Vecina a la Vaguada. Celebra la Eucaristía un sacerdote joven que se llama- me dicen- Miguel Ángel Keller Afuera, en los carteles pastorales, que me gusta mirar de vez en cuando, advierto que ésta es una parroquia que tiene vida. Se convoca a muchas cosas a tos fieles de la misma. Y se trazan horarios y actividades de muchos movimientos: Ultreya de los Cursillos de Cristiandad, las reuniones de Caritas, el Congreso agustiniano en una localidad vecina a Siena, Italia... Un ir y venir de gentes que también esta tarde se dan cita en la acalorada parroquia donde ya se veía que tenía que surgir con nerviosismo el alivio de los abanicos. Hay en esta Eucaristía una buena asistencia. Se advierten entre ella bastantes grupos familiares y gente joven. Tres señoras muy dispuestas y con bastante entrenamiento ayudan en las tareas de la misa: hacen las lecturas, alguna de ellas reparte la comunión con el sacerdote celebrante, otras recogen la colecta de los fieles. Y cantan. Todos cantan. Toda la comunidad. A palo seco, pero con entusiasmo y buen oído, loado sea Dios. El padre Keller advierte, tras la lectura del evangelio, que va a ser muy breve. Porque hay cosas que necesitan silencio y decisión más que palabras y largos párrafos. Estos domingos se nos va a proponer la reflexión sobre las parábolas del Reino: a qué cosas se parece el Reino de Dios. Pequeños ejemplos y relatos cotidianos con los que Cristo pretendía hacemos entender qué mensaje es éste del Reino de Dios en medio de los afanes de los hombres. Y no os voy a leer otra vez el relato de la parábola del Sembrador, que es la que el texto sagrado nos acaba de proponer. Lo que debemos preguntarnos es de qué condición es este terreno pedregoso, esos cardos suicidas, esa falta de humedad que desertizan nuestras almas. Lo que debemos preguntarnos es cómo resulta posible que, tras tantos siglos de mensaje evangélico, resulte que no hay fruto o que lo hay muy escaso en nuestras conductas cristianas. Cómo es posible que persista el odio cuando to que se nos ha sembrado es amor. O por qué se sigue diciendo que son dichosos los pobres cuando tan apegados estamos a la riqueza y a la podredumbre del dinero. Y es que no estamos en el Reino. Es que sigue condenada a la esterilidad la Palabra que se nos ha anunciado. El cura habla pausadamente, acentuadamente. Se le nota él interés porque esta palabra del Evangelio cale hondamente. Miro él reloj. La homilía del cura ha sido una homilía de verano. Apenas si ha durado tres minutos. Pero me digo que, á lo mejor, es conveniente qué sea así: sin cansar a nadie y suscitando entusiasmos por una labor interior. Tampoco las parábolas de Jesús eran largas y rebuscadas. Ricardo HERRERO Cruce de acusaciones entre los obispos nicaragüenses y el Gobierno sandinista M a d r i d S R. Una nueva escalada de acusaciones mutuas entre la jerarquía nicaragüense y el gobierno sandinista amenaza producir un nuevo enfrentamiento entre la Iglesia y el Estado de este país. El origen de estos nuevos choques, en los que se ha visto mezclado esta vez el propio Nuncio, ha sido la muerte violenta del franciscano salvadoreño Tomás Zavaleta, víctima del estallido de una mina que destruyó el vehículo en el que viajaba. Tras esta muerte, el Gobierno ofreció la El conflicto en este caso se ha complicado versión de que fue la contrarrevolución quien con el choque del Gobierno con el Nuncio. La asesinó al religioso salvadoreño. Pero el carsensibilidad del país parece estar tan a flor denal Ovando comentó que sólo Dios sabe de piel que las más inocentes palabras del quién lo mató Nuncio han molestado a las autoridades. En Han bastado estas palabras para que en una de sus homilías monseñor Paulo Giglio los medios oficiales y en la Prensa del país dijo que la causa de la guerra es la falta de se desencadenara una nueva ola de ataques amor entre los nicaragüenses y en estas pacontra el cardenal. El ministro del Interior, Tolabras ha visto un ataque el ministro de Asunmás Borge, afirmó que tiene conocimiento de tos Exteriores, el sacerdote Miguel D Escoto, que un grupo de sacerdotes afines al carde- quien arremetió contra el Nuncio diciendo que nal acordaron sugerir que el Gobierno san en términos ambiguos, monseñor Giglio ha dinista asesinó al religioso. Y el propio presimanifestado su clara volürttad de no llamar a dente Ortega respondió a las palabras de las cosas por su nombre: Giglio opta por la Ovando diciendo que sólo Dios sabe cuánto vía de encubrir la verdad, de hablar a medinero de la CÍA ha recibido el cardenal y dias, de un modo poco evangélico, poco inteañadió que es muy difícil- hablar con gente ligente y antihistórico que está recibiendo dinero de. la CÍA. Es La novedad de estos extraños ataques está más propio -dijo- hablar directamente con en que, hasta ahora, el Gobierno había manquienes reparten el dinero tenido una postura respetuosa con el Nuncio,