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SÁBADO 4- 7- 87- ESPECTACULOS -ABC, pág. 81 Gijón dio los primeros bocados a la tarta de plata de su festival cinematográfico Quedó inaugurado con la proyección del filme Proyecto X Gijón. Fernando Moreno, enviado especial Con una orientación claramente juvenil, y sin que todavía hayan asomado esos atisbos de internacionalidad que sus organizadores pretenden, el XXV Festival de Gijón dio ios primeros bocados a esa tarta de plata que tardará ocho días en ser devorada. La sesión inaugural fue un ligero aperitivo de lo que será el festival. Tras la comedida apertura de este certamen, donde la batuta estuvo un año más en manos del cantante Alberto Pérez, se dio a conocer la primera ausencia. El director checoslovaco M ¡roslav Luther, según un télex enviado a la organización del festival, cayó súbitamente enfermo y se encuentra en el hospital, siendo sustituido como miembro del Jurado internacional por su colega yugoslavo Milán Zivkovic. Las ansiadas presencias de María Schneider y Marushka Detmers parecen correr semejante destino, quedando sus asistencias pendientes del más fino de los hilos. Proyecto X, del director Jonathan Kaplan, abrió las cortinas del cine Arango a la sección oficial, aunque fuera de concurso. La historia del piloto Jimmy Garret, a quien se le integra en un programa de entrenamiento secreto de las fuerzas aéreas norteamericanas, donde traba una original amistad con un chimpancé que ya a ser utilizado en dicho proyecto, permite a Kaplan realizar una película entretenida y bien dosificada, donde el humor, la intriga y la ternura realizan su particular simbiosis. Su argumento viene a apoyar sin vacilaciones esa corriente de opinión contraria a la utilización de los animales para los experimentos científicos. Pese a sus lagunas, Kaplan consigue llevar a buen puerto su proyecto, trazando un happy end abierto a una posible segunda parte. Desde que la mona Chita inseparable compañera de Tarzán, fuera abandonada en la selva por los productores de Hollywood, nunca un primate había tenido tanto protagonismo sobre la pantalla. Esta película que ahora llena las salas de Estados Unidos será uno de los seguros títulos que despierten el interés en España en la próxima temporada. Dentro de la sección a competición, ayer se exhibieron dos películas con características comunes: Iniciación, filme australiano del realizador Michael Pearce, constituye un claro ejemplo de esta cinematografía tan en boga entre los especialistas. Las relaciones padre- hijo, la aventura como destino y los ritos tribales constituyen algunos ingredientes de este filme que narra el encuentro de Danny Moloy con su padre, un hombre al borde de la ruina que recurre al tráfico de marihuana para poder salir adelante. Con excelentes paisajes, buena fotografía y correcta realización, Iniciación fue el primer punto positivo de este festival del que se espera todo, aunque con el riesgo de no encontrar nada. También con temática juvenil, pero centrada en el proceso de emasculación de un joven en busca de su propio yo, ia película danesa Amigos para siempre, de Stefan Henszeiman, deambula entre la comedia sutil y la seriedad del compromiso juvenil. Su director, en su segunda realización, ha visto sumergir su proyecto entre las historias paralelas que acompañan la anécdota central; los personajes aparecen y desaparecen como por arte de magia, llegando a afectar esto al propio hilo argumental. El tema de la homosexualidad, abordado en esta película, resulta arriesgado en su planteamiento inicial y muy vanal en su desarrollo. En lo que al escaparate del festival se refiere, reseñar la aparición de los Hombres G (cuya película Sufre, mamón se proyecta dentro del ciclo Mitos, ritos y rock and roll que con breve exhibición en el tendido 13 de la playa de Gijón dieron el salto a la arena de la plaza de toros de la ciudad, donde permitieron que las jovencitas movieran sus trenzas y degustaran helados de colores al son de sus arpegios. La noche se mueve en el festival gijonés Gijón. Jorge Berlanga Salía la gente de ver la película que inauguró el f e s t i v a l Proyecto X mismamente subiéndose por las ramas, después de ver a Matthew Brodefick, uno de los actores imberbes con más talento del nuevo firmamento hollywoodiense, compitiendo con un simio hirsuto recien salido del Actor s Studio. Pero para monerías, las que repartían los Hombres G con David Summers como cabeza y camisa visible emplazando a sus fans para la playa por la mañana, donde iban a dar una rueda de Prensa. Mientras las chicas cocodrilo iban a rebozarse en el Arenal de Gijón buscando plaza, los chicos caimán levantaban los adoquines de las plazas del barrio viejo tratando de encontrar a Marutska Detmers o a María Schneider, que aunque anunciadas, siguen sin aparecer. Claro que para locos por las faldas, ahí estaba Emma Suárez con pantalones, haciendo coros con Caco Señante en un festejo de madrugada. Christopher Lee se había echado la capa al hombro para ir a lo suyo, esto es, hincarle el diente a la jovencita de turno antes de volver a meterse en el cofre con el amanecer. Jorge Sanz andaba asustado, sin saber si tenía que poner una ristra de ajos en la puerta de su habitación, porque lo han colocado en el hotel del jurado, lejano como la Transilvania, con mister Drácüla y Roger Corman, un genio misterioso que ha sabido combinar el gusto por el terror con el olfato para los nuevos talentos. Las nubes pasaban a través de la luna de forma inquietante, pero Alberto Pérez, y Manolo Tena, el que fuera célebre guitarrista de Cucharada y Alarma, vistiéndose de Carmen antes que Laura del Sol, le daban caña al bolero para que el actor italiano Massimo Ghini moviese el esqueleto y se ligase, con esa facilidad que tienen los napolitanos para llevarse al huerto a las mozas ibéricas, a un par de genuinas bellezas asturianas. Y para cara de felicidad, la que tenía Méndez- Leite, fumándose una cohiba y rodeado de hermosas relaciones públicas. Sancho Gracia mostraba su estilo bandolero que a todas las hace temblar, y en mitad de la fiesta, llegó Aladino Cordero, director del festival y dijo que era hora de ver la primera sesión de la mañana. Así que nada, todos al cine: Estreno de la versión teatral de El cantar del Mío Cid Alicante. V. Pastor Chilar En principio, el próximo viernes es la fecha elegida para que el castillo alicantino de Santa Bárbara se convierta en escenario para el estreno mundial de la adaptación teatral de El cantar del Mío Cid interpretado por él Corral de Comedias del Príncipe. Los ensayos preliminares se están realizando en el Paraninfo de la Universidad de Alicante, donde trabajan unos treinta actores, a las órdenes Be Juan Pedro de Aguilar; director de la compañía Corral dé Comedias del Príncipe. Más que de protagonistas destacados se califica la obra como de conjunto, en el que se integran actores y actrices de varios elencos de esta misma provincia, que se verán reforzados en determinados momentos con la intervención de escuadras testeras de moros y cristianos. El desarrollo dé esta peculiarísima obra, al menos en su jornada de estreno, va a centrarse en dos distintos escenarios: en uno de ellos se montará la primera parte de la gesta de Rodrigo Díaz de Vivar, mientras la segunda se traslada a la parte superior de la fortaleza, contando con la predisposición de los asistentes, quienes también tendrán que cambiar de asientos. La última parte incluye la entrada y estancia en Valencia, para concluir con la boda del Cid con doña Jimena. La música, inspirada en melodías medievales, ha sido adaptada por Luis Andrés Ivars para instrumentos de la etapa que se intenta revivir. La adaptación del Cantar supone una esforzada empresa, que conjuga la historia con él espectáculo, ya que integra acción, canto, danza y lucha. Sobre grabados de la Edad Media, el vestuario ha sido realizado por Mariga Martín. A expensas de lo que dé de sí el estreno mundial, el complejo espectáculo está siendo contratado por organismos y empresas privadas, en la confianza de que como mínimo, ha supuesto un acierto llevar a la escena esta épica página de la historia de España.