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SÁBADO 4- 7- 87 OPINIÓN ZIGZAG El recuadro- ABC 13 Socialismo europeo Muchos no se han percatado de la significación que tiene la pérdida de votos que en España ha tenido el socialismo, pese a que continúa siendo el partido más votado. Obedece tal pérdida a una tendencia que comenzó con el descenso socialista en Francia y en Alemania. Y el ejemplo más elocuente es el de Inglaterra, donde la señora Thatcher ha derrotado por tercera vez al laborismo. Pero no olvidemos lo que ocurre en Bélgica, en Portugal y hasta en Noruega y Finlandia. El resultado de las elecciones italianas, pese al ligero ascenso socialista, tiene la contrapartida del avance democristiano 34 por 100 de la DC frente al 14 los socialistas de Craxi) aliado de los mercaderes de cañones Por supuesto que eso, en España, no es exactamente así. Lo que, al frenar posibles competencias, regocija aún más a los cegetistas galos. LENGUAJE ÜE ABANICO UES como al abanico le pase como a las sevillanas, dentro de nada tenemos a los caballeros de toda España que ni Eugenia de Montijo qué pena, pena, abriendo y cerrando su abanico malva, para que rime con uno de sus principales promotores, que es el duque de Alba. El otro, que lo habrán visto profusamente en las fotografías que han dado la vuelta a España conforme se iniciaba la Vuelta a Francia, es el presidente de la Junta de Andalucía, don José Rodríguez de la Borbolla. ¿Qué pasa con esto del abanico? Pues que en plena civilización del aire acondicionado volvemos a la más antigua cultura. Es como si con todo su golpe de circuito de velocidad, a Pedro Pacheco le diera por poner de moda en Jerez los enganches a la media potencia. En la época del primer marqués de Domecq, un alcalde de Jerez con un enganche a la media potencia era un medio de transporte; hoy en día, un alcalde de Jerez en un break o en un faetón sería una provocación. Al abanico le ocurre igual. En la época del tren de la fresa, de la insurrección de Cuba, de los- partidos turnantes y de la pulga de la Chelito, un señora fumando puros era una rica hacendada colonial, con ingenios de azúcar e islas enteras de su propiedad, y un señor con un abanico era un antiguo virrey. Pero hoy en día ves a una señora fumando puros, habanos y de momento la adscribes a la secreta y dulce cofradía de Lesbos, del mismo modo que relacionas a todo aquel que usa abanico con aquella máxima de los años cuarenta que decía: -Dios los cría y la Piquer los junta. Porque tú ves a un señor muy señor con un abanipo. y te parece que de un momento a otro se va a arrancar con el Yo soy, la otra, la otra No nos acaba de entrar el cuerpo en caja de la estética del len guaje del abanico para caballeros. Porque un caballero escondiéndose detrás de jjn abanico, con toda voluptuosidad, como hemos visto a don José Rodríguez de la Borbolla, nos trae inmediatamente malos pensamientos. Sí, ya sé, anti- P Liga desafortunada Con bastante más pena que gloria ha concluido el campeonato de primera división de fútbol: el triste broche ha sido la liguilla triangular para eludir el descenso. No hay precedentes en el fútbol europeo de lo que ha ocurrido aquí. Se regula el campeonato en una primera fase a la que seguía la división de los equipos en tres grupos. Pero como esto último da lugar a resultados econó. micos desastrosos, se modifican sobre la marcha las normas de la competición y del descenso y se adopta una nueva fórmula, más convencional, que será la que impere el año próximo. Señores dirigentes pónganse ustedes de acuerdo; pero en el deporte o existen reglas y se cumplen a rajatabla o de lo contrario, el deporte deja de existir. Armas En la venta mundial de armamentos, tan condenada en multitud de instancias, ocupa el tercer pue. sto mundial Francia, tras los Estados Unidos y la Unión Soviética. Por cierto, que buena parte de su producción se fabrica en empresas privadas y, más concretamente, en la famosa constructora de aviones Mystere y Mirage, que ahora van a tener la sucesión en la misma compañía con los Rafale. Para exigir ante el sector público ventajas sustanciales, entre las que se encuentra la apertura de los mercados de naciones extranjeras, los sindicatos obreros, y concretamente la CGT, se ha colgado del brazo de los patronos. Ni de lejos se le ocurre plantear un solo problema serio qué frene la exportación ya de los Éxocet para los militares argentinos o los aviadores iraquíes, b sean Mirages para el ejército peruano de Velasco Alvaradp. En Le Point de 29 de julio se ha llegado a calificar al sindicato comunista del mejor Sentido común Leemos en sesgado comentario que hay una categoría de anatemizadores del déficit que, desde el sentido común, defienden su control para evitar los abusos, las corrupciones y, sobre todo, la ineficacia en la gestión del sector público De acuerdo en todo, menos en la referencia al sentido común. El control del déficit- de los presupuestos en general- no procede del sentido común, aunque éste ayude: es un claro principio de política democrática. Esfo ante todo. Y si además se ánade a la democracia el menos ísornún de los sentidos, el sentido común, pues miel sobre hojuelas, OVIDIO ABC EN FTALIA Í 1 QMA: Quiosco Pieroni, Via Véneto; Gigli, Via Véneto; Giusti, Via Palermo; Galli, p n Pietro; Bigi, San. Pietro; Caraca, Piazza Barberini; De Santis, Viá deí Tntoñe; za, Piazza di Spagna; Bonomi, Piazza di Spagna; Censi, Piazza San Silvestre; ceí, Largo Sciarra; Millo, Piazza Colorína; Bwni, Piazza Colonna Csfus cq, i Colorína; Pacinelli, Viale Liegi; Monetti, Piazza Lfngheria; Gioia, ViaíBerjofoni; xi, Piazza Pitagpra; Nerí, Via Gramsci; Campagna, Piazza EucKde, Silenzi, ¡pe, -Bouzzi; Benelli, Via Giolitti; Petroni, Largo Villa Peretti; Lazzari, Pia za- Cinqueéntó; Ceccarelli, Piazza Esedra; Banal- Fao, Viále Ayentinio; Sóifoni, Viale Europa; ICpllu, Via Genova; Luce Via del Boschetto; Macchini, Via délla Consulta; Ergasti, Via Nazionale; De Filippis, Piazza Véneziá; Colásanti, Ponte Cávour; Bonicóli, Via aminia; Fiumicjno, aeropuerto OTRAS CIUDADES ITALIANAS K fullN, Magli; FLORENCIA. Giorgi; GENOVA. Giberti; VENECIA, orifa; VEv ONAi Modenese; ABANO, Edista; VÁRESE, Colombi; PALERMO, Lo Cicero; ilENA, Bassi; VIAREGGIO, Gallería Libro; CADREZZATE, Zanelli; PERUGIA, Sarma; ÑAPÓLES, De Gregorio; LINATE, Milán Aeropuerto- Sogil; BOLONIA, 1 1 Sveglia, Carélla, Franchi, Restani, Zannetti, Del Pincio; CAGLIARI, Giberti. guamente los caballeros usaban abanico en la Andalucía. El propio abaniquito que usa el duque de Alba fue de un gran andaluz, de probada h o m b r í a del marqués del Saltillo, o sea, de Pepe Lasso. Los abaniquitos que usa Borbolla se los hacen en Casa Rubio, de la calle Sierpes, que es donde les hacían los discretos abanicos, de varillaje de olivo a su color, de negro o blanco país sin decoración, a todos los señores de Sevilla. A mí me parece muy bien que Borbolla y el duque de Alba usen abanico. Por mí como si quieren ir en camiseta por la calle, si así están más fresquitos... Lo que digo es que es muy peligroso. Que se empieza por un abanico ea. Sevilla y se acaba con jfspáña entera abanicándose, áy, cori la estética dudosa del pay- pay. Que con el abanico nos puede ocurrir como con las sevillanas. Que hayamos empezado así de bromas, Alba con el abaniquito de Pepe Saltillo y Borbolla con el abanico de Casa Rubio, y quizá terminemos inexorablemente con toda la clase política pegando no sólo abanicazos, sino algunos incluso pkimazos, que es mucho más grave. Qué conste qué éstos dos que de moda andan poniéndolo saben abanicarse corrió los hombres. Que es muy difícil. Una vez, en Jerez, le tuve que dar unas lecciones ungentés a Jesús Marinas, el dé Protagonistas Se acababa de comprar un abanico de caballero y andaba con él éorrio la Piquer cantando Tatuaje así dándose con todo el país en el pecho. -No, mira- l e dije- el caballero, cuando sé abanica, nunca debe bajar las rriáriós de la altura del hombro. Hay que abanicarse cerquita de la cara. Si te abanicas así cerquita de la cara eres un caballero. Si bajas la mano hacia el pecho, pues, ya lo éabés: yo soy la otra, la otra: Qjgo esta lección a sabiendas de que dentro de nada habrá en Bilbao cinco academias de abanico para caballeros. Verás tú en cuantito los del Portón le cojan la punta comercial a esto del abanicó... Antonio BURGOS