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46 A B C CULTURA -Vladimir Nabokov, la palabra como patria- JUEVES 2.7- 87 se cumple hoy el décimo aniversario de la muerte de Vladimir Nabokov, uno de los grandes hombres de la literatura universal de este siglo. Poseedor de una cultura amplia y plural, Nabokov, que vivió en distintos países y escribió en varias lenguas, hizo de la palabra su patria y entendió el erotismo como un ejercicio de libertad. Recordado principalmente por una de sus novelas más conocidas- Lolita, texto epónimo y de una riqueza deslumbrante- es autor de una obra rigurosa, compleja, imaginativa e irónica, que se ríe en la cara de sus fantasmas familiares. Un hombre errante en busca de idioma Diez años después, la percepción de la muerte de V. N. en lengua castellana, ilustra, con turbadora precisión, el trágico destino del intelectual definitivamente desterrado en el desierto de la ignorante voracidad industrial, la extraña frivolidad fúnebre de nuestra cultura, persiguiendo los fantasmas de cuanto creemos y afirmamos amar, para intentar ocultar, en vano, la desidia de nuestra ignorancia. Pocos de los grandes escritores de nuestro siglo han sido tan y tan mal traducidos al castellano, desde hace más de veinte años. Quizá ninguno ha sido recibido con un silencio histórico tan ominoso. Desde hace cerca de treinta años, todos los grandes libros de V. N. se tradujeron, en su día, a un ritmo de crucero. Con extremosa frecuencia, esas traducciones fueron parodias ignorantes y culpables: textos escritos en ruso, traducidos por su autor a un inglés intimo y personal, ofrecidos al gran público en maltrechas y penosas condiciones verbales. Ese incierto y patético destino ofrecía, sin saberlo, una parodia trágica de la obra del autor. Multilingüe, condenado ai exilio, V. N. se labró primero un renombre de escritor ruso- exiliado, a caballo entre Cambridge, París y Berlín. Esa obra ruso- románticomodernista culminaría con The Defense, la obra maestra de ese período. Seguiría el exilio americano, y la culminación radiante de Lolita: concluida la crónica del héroe errante y desesperado, la crónica del exilio del hombre que ha perdido su patria, el autor descubre la revelación de paraíso recobrado de una nueva lengua, que él contribuye a roturar, de nuevo. La npche estrellada, del inglés literario de V. N. descubre las praderas sin fin del juego eterno de las luces, los colores y las imágenes reconstruyendo la tierra prometida de un paraíso recuperado: una nueva lengua a fecundar con las historias de un hombre nuevo cuya condición se nombra con el exilio. La lucidez visionaria del artista le impide la inocencia de las creencias, para descubrirle el exilio del artista en el paraíso artificial de su obra, la ilusión de los juegos de palabras, la algarabía retórica del funambulismo verbal. Y el círculo se cierra: la obra de arte será, ahora, el juego trágico de un hombre errante que habla y escribe una lengua que el traductor traiciona para violar y destruir la tierra prometida que el poema o la narración habían intentado construir para dar una morada al hombre perdido en el destierro de su destino. No es un azar que, en 1962, Mary McCarthy saludase la aparición de Palé Fire cómo la publicación de una de las grandes novelas de nuestro siglo. Tras el silencio final de Joyce, Beckett, Faulkner, la novela desemboca en la parodia, el juego, la metáfora: el libro sera la edición crítica de un libro (un poema alegórico) que cuenta la historia del regicidio que deberá poner fin a un reino- país imaginario. La última e indispensable biografía de V. N. escrita por el más ilustre de los expertos en Nabokov, Andrew Field, ños recuerda la influencia subterránea y primitiva de Kafka, que el autor de Lolita descubrió en 1928, a través de una traducción francesa de La Metamorfosis publicada en la Nouvelle Revue Frattcaise Tras el tobogán del fin de la noche, y el apocalipsis anunciado por Joyce y Samuel Beckett, el libro, la novela, descubren la revelación de la zoología fantástica, la entomología aplicada que, siguiendo el rastro de Swift y Cervantes, nos cuenta la historia de los reinos- paraísos- islas- desiertos- genealogías de desaparecidas y legendarias estirpes de seres de nuevo cuño, víctimas y héroes de nuestro tiempo. En su ignorancia trágica y brutal, el silencio crítico, buena parte de las traducciones castellanas de V. N. publicadas y vertiginosamente sepultadas en el olvido, desde hace veinte años, no han dejado de hablarnos involuntariamente de la tragedia que cuenta Palé Fire. El lector que frecuenté la lengua inglesa, o quien pueda tener acceso a la excelente traducción castellana de Aurora Bernárdez, publicada hace catorce años, descubrirá, maravillado, la historia, la parábola, la invención de un paraíso de nuevo cuño, tierra haf- día poblada de palabras e iluminaciones, leyendas de un futuro o un pasado inexistentes, que el artista inventa para construirnos una morada donde poder teer la historia dé nuestra perdición. Fieles a nuestra propia tradición, en lengua castellana, enterramos, sepultamos, olvidamos cuanto habíamos ignorado siempre, para descubrir hoy, la nueva e incierta revelación Y, como quería Borges, el mismo libro, traducido de nuevo, descubre hoy nuevos y quizá no menos ignorantes lectores, que intentan amueblar el hastío y el paso del tiempo con semejantes desventuras. No es ajeno a Nabokov este extraño y fúnebre destino castellano de una obra escrita en ruso, inglés y francés, con incrustaciones, giros, referencias y anotaciones ocultas, con frecuencia, que provienen del vasto legado de todas las grandes fábulas que hablan del destino de nuestra civilización. Bien al contrario. Humorística e irónicamente, V. N. hubiera considerado justa y oportuna esta maldición última: la historia del poeta que habla una lengua incomprensible para contamos su infortunio y su trágico final; historia que un pobre traductor malversa con su ignorancia de las lenguas, para suscitar en el joven lector una llamarada de pasión que, cuando menos, nos habla de una desventura que el poeta original había creído ocultarnos: la historia del narrador de leyendas nacido cuando los hombres habían perdido la fe y la inocencia, la historia de ese heroico narrador de leyendas condenado a inventar historias en las que nadie creía y, sin saberlo, estaban inventando una nueva fortuna al arte de contar leyendas que diesen algún e incierto destino a la frivola desesperación de los pueblos y los hombres caídos de hinojos en la tierra de nadie de la destrucción y el exilio. Juan Pedro QUIÑONERO -Una vida viajera 1899 (23 abril) Nace en San Petersburgo (hoy Leningrado) Vladimir Nabokov. 1917: Tras la Revolución de Octubre, Nabokov emigra de su país natal. Junto con su familia, recorre Francia, Alemania e Inglaterra. 1922: Se instala en Inglaterra y frecuenta el Trinity College de Cambridge. 1926: Publica su primera novela, Mashenka obra semiautobiográfica: 1938: Reside en París y Berlín, y escribe en ruso, bajo el seudónimo de Vladimir Sirin 1940: Emigra a los Estados Unidos; donde enseña Literatura y Lepidopterologíá en varias Universidades. 1943: Recibe el premio Guggenheim. 1945: Obtiene la nacionalidad americana. 1953: Recibe nuevamente él premio (genheim. 1955: Alcanza fama mundial con la publicación de Lolita llevada al cine por el director Stanley Kubrick, e interpretada por James Masón y Sue Lyon. 1959: Regresa a Europa y se instala definitivamente en Suiza. 1974: Publica la que sería su última obra: Mira los arlequines 1977: El 2 de julio fallece en Montreux (Suiza)