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MIÉRCOLES 1- 7- 87 CIENCIA Y FUTURO A B C 57 Dblema de los residuos industriales una capa de material aislante y, por último, una envuelta de acero. Su forma es de tipo taza o chimenea. Pese a que en ambos se obtiene una combustión perfecta, este último es el más utilizado actualmente, esencialmente por estar su funcionamiento menos afectado por el viento. La combustión de o r g a n o halogenados se produce en tres fases: primero la disociación de los componentes en la zona alta de temperatura; la destrucción por medio de la conversión de los fragmentos en componentes inorgánicos a través de un gran número de agua, por lo que no se afecta nega- tencias únicamente en el- Mar déT tivamente a los organismos vivos. Norte, ha fijado el año 1990 como fecha límite para tomar una resolución sobre la continuidad de esta Estricta normativa práctica. Sin embargo, diversos exLas operaciones de incineración pertos consideran que para entonen el mar están reguladas por los ces todavía no se dispondrá de meconvenios internacionales de Oslo y dios alternativos que puedan sustiLondres, sobre vertidos al mar des- tuirlos. Por su parte, el Convenio de de buques o aeronaves, suscritos Londres, de cobertura mundial, no ambos por nuestor país. se ha planteado por el momento Los convenios recogen unas nor- prohibir la incineración. mativas muy estrictas entre las que destacan: la combustión debe realiZona de incineración zarse a una temperatura de mil doscientos grados centígrados; el exceLa zona escogida por la autoridaso de oxigeno debe ser como míni- des españolas como lugar donde proceder a la incineración es un círculo de treinta millas marinas de diámetro, situado aproximadamente a ciento quince millas al norte de Cabo Peñas, Asturias. La selección de la zona fue precedida por una serie de estudios climatológicos y oceanógraficos, así como de unos informes del Instituto Español de Oceanografía. Comparándola con la del Mar del Norte, la zona española presenta varias ventajas. La más importante es su mayor distancia con respecto a tierra. mo de un tres por c i e n t o el En la zona española se ha prohirendimiento de la combustión deberá alcanzar un mínimo del 99,95 por bido la incineración de junio a sepciento; y el rendimiento de destruc- tiembre por ser lugar de tránsito de ctón del residuo será superior al migración de túnidos. Esta medida se ha tomado, no tanto por sus 99,9 por ciento. efectos sobre el pescado, como por Otras normas recogidas en dichos convenios señalan que el posibles interferencias en el tráfico tiempo de paso por el incinerador pesquero. En este sentido hay que será de al menos un segundo y no señalar que en la zona del Mar del se permite la salida de llamas por el Norte se incineran en torno a las borde superior del horno. También cien mil toneladas de residuos al se obliga a realizar una inspección año y no se ha registrado ningún del incinerador como máximo cada efecto pernicioso en la pesca de la zona. dos años. La Comisión de Oslo, con compeJ. L. Fernández- Checa Roy España carece de la infraestructura necesaria para garantizar la eliminación de los residuos industriales En ningún caso se permitirá el tratamiento de residuos producidos fuera de nuestras fronteras FERNANDO RUBIO tos: doble casco y doble fondo para reducir el riesgo de vertido del cargamento como consecuencia de una colisión o varada; control automático de reboses, por el cual la entrada de cargamento se cierra cuando se llega al noventa y ocho por ciento de su capacidad para evitar que rebosen los tanques; además, carecen de sistema de descarga y sólo se puede descargar a través de los hornos incineradores, con lo cual se evita la posibilidad de un vertido voluntario o accidental de los residuos al mar. El número de incineradores, hornos donde tiene lugar la combustión de los residuos, varía según el buque. Concretamente el Vulcanus II uno de los mayores existentes, cuenta con tres. El control de las operaciones se realiza por medio de los instrumentos del propio buque. Además, también cuenta con una caja negra precintada por las autoridades que resgistra todos los datos de las incineraciones. La característica principal de los estos incineradores es que su parte superior está abierta a la atmósfera y por lo tanto no se realiza ningún tipo de tratamiento de los gases de combustión. De este modo llegan al aire libre como gases calientes, entre ochocientos y novecientos grados. El interior de los incineradores está recubierto de ladrillo refractario. A continuación se encuentra reacciones en cadena; por último se forman nuevos componentes clorados, así como productos alcalinos cíclicos y clorados, destruyéndose de nuevo. Como consecuencia de la imposibilidad de alcanzar la combustión perfecta, se producen emisiones de cantidades muy pequeñas de huevos compuestos. Principalmente tricloroetano, en torno a los 0,255 gramos por metro cúbico, tetracloroetano, 0,065 gramos por metro cúbico, y triclorobenzeno, aproximadamente unos 0,043 gramos por metro cúbico. Hasta el momento no se han detectado dioxinas como se ha señalado en algunos medios de comunicación. De estas cifras se deduce que durante las operaciones de incineración llevadas a cabo en el Mar del Norte durante los últimos años, de ochenta a cien mil toneladas anuales de residuos, la aportación de hidrocarburos clorados al medio ambiente ha sido de 0,29- 0,36 toneladas. Cifra muy reducida comparada con las estimaciones que señalan en seiscientas treinta mil toneladas año la emisión en los países de laO. C. D. E. Los residuos que se precipitan al mar son rápidamente nuetralizados por la gran alcalinidad del agua marina. Como consecuencia de la gran dispersión y dilución que se produce no se registra un incremento apreciable de la concentración en el Desenlace transitorio La incineración es una fuente de contaminación. Esto es más que evidente. Pero si se compara este proceso con las aportaciones que, por medio de otras fuentes, se realizan a la atmósfera y al mar a través de los ríos, su efecto es muy pequeño. También es mucho menor si se contrasta con los que se producirían por los residuos altamente tóxicos que se incineran en los casos de vertidos. tos expertos aseguran que si se tienen en cuenta las emisiones de incineradores én tierra, este proceso en el mar puede considerarse como un método de destrucción de residuos aceptable, siempre desde el punto de vista del medio ambiente. Sin embargo, todo esto no altera en lo más mínimo el hecho de que la incineración en el mar sólo sea una solución transitoria y, digámoslo pronto, nunca la solución final al problema de los residuos. Precisamente, y en esto están de acuerdo los especialistas de la Comunidad Económica Europea, la solución final es luchar contra el residuo allí donde se produce y llegar a conseguir su eliminación por medio de reciclajes, siempre que técnicamente sea posible. J. M. F. -RUA