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ABC, póg. 36 SCRIBO desde Panmuríjón, en el paralelo 38, número trágico, que aquí, en Corea, está erizado de recuerdos patéticos y dolorosos, del mismo modo que el terreno que acabo de cruzar lo está de alambradas de púas, fosas, torretas de vigilancia, campos sembrados de minas y guarniciones militares. Recuerdos patéticos, digo, porque, cuando al término de la segunda guerra mundial, Corea quedó totalmente liberada de la ocupación japonesa, los coreanos se encontraron con la patria partida en dos. El norte fue ocupado por la URSS, con la que tiene frontera; el sur, por los norteamericanos. Cada país ocupante impuso en su zona respectiva su sistema de gobierno, y cuando los Ejércitos extranjeros se retiraron, la zona comunista y la adscrita al mundo libre quedaron convertidas en dos naciones distintas. El paralelo 38 fue su frontera. TRIBUNA ABIERTA -LUNES 29- 6- 87 E LA FRONTERA DE LA LIBERTAD El anhelo de reunificación ha sido desde entonces una constante en las dos Coreas. La del Norte lo demostró con las armas. El 25 de junio de 1950, sin previo aviso, sin incidente alguno que lo justificara y, por ende, sin declaración de guerra, cinco divisiones cruzaron el paralelo 38, ocuparon Seúl en sólo tres días e invadieron la casi totalidad del territorio, salvo una esquinita en el suroeste denominada el perímetro de Pusan donde los tanques T- 34, de fabricación soviética, no pudieron penetrar. El Gobierno surcoreano apeló de inmediato a las Naciones Unidas, quienes decretaron el retiro de las tropas invasoras a este paralelo desde el que escribo. Al no respetarse el mandato de la ONU, quince naciones ofrecieron sus tropas y se formó un formidable Ejército internacional que, al mando de Douglas Mac Arthur, fueron ensanchando el pequeño perímetro, en tanto los marines norteamericanos desembarcaban cerca de Seúl, reconquistaban la ya asolada capital, cruzaban el paralelo 38 y llegaban al río Amnok, que es el Bidasoa asiático, el río frontera, la raya fluvial que separa Corea del Norte del inmenso territorio Chino. Los coreanos pensaron que, al fin, se conseguía la reunificación de su país, aunque por circunstancias muy diversas al del primer planteamiento. Y ya recorrían las calles de sus ciudades multitudes de coreanos al grito repetido de reunificación, reunificación cuando ocurrió lo impensable. Y del mismo modo que la Corea comunista nunca pensó que las Naciones Unidas enviaran un Ejército en regla en ayuda de Corea del Sur, las tropas que comandaba Mac Arthur jamás imaginaron que la República Popular China interviniera. Pero intervino. Y con tal ímpetu y tales efectivos humanos, que el Ejército de las Naciones Unidas hubo de replegarse mucho más al sur del paralelo, y Seúl fue de nuevo conquistada, esta vez por el Ejército chino. Moscú, entretanto, se mantuvo prudentemente a la expectativa. De no haber sido así, allí hubiese comenzado la tercera guerra mundial. La actitud del presidente Truman- e l mejor estadista que ha tenido Estados Unidos en el siglo X X- fue también contundente para evitar la desorbitación del conflicto: ordenó a Mac Arthur que reconquistase el territorio de Corea del Sur, ocupado por los chinos, con la radical prohibición de rebasar el paralelo 38. ria y la esclavitud. El Producto Nacional Bruto en Corea del Sur Por Torcuata LUCA DE TENA es de 81.000 millones de dólares, frente a los 14.000 millones en Corea del Norte; el PNB per cápita es de 2.000 El veterano soldado- casi en rebeldía- ardólares en Corea del Sur, frente a 762 en güyó que eso era militarmente imposible. Fui Corea del Norte; la exportación de mercantestigo de la intensa emoción y división de pareceres que produjo en Estados Unidos el cías es de 29.200 millones de dólares en Corea del Sur, frente a 1.300.000 dólares en la enfrentamiento entre el presidente y el héroe del Norte. En el norte, la expectativa media de la segunda guerra mundial, porque en de vida es de cincuenta y cuatro aquella ocasión yo era corresaños; en el sur, de sesenta y ponsal de ABC en Washington. ocho. Al norte del paralelo y has (Y estuve presente en el Capitota las fronteras con China y la lio cuando Mac Arthur fue llamaSiberia soviética se editan once do a declarar ante el Congreso periódicos; al sur, sesenta y nuede Estados Unidos, lo que inspive. El contraste de los resultados ró mi crónica titulada Mac Areconómicos y el nivel de vida thur tiene razones y Truman tieentre el sistema comunista y el ne razón Mac Arthur fue recide libre comercio es tan abismal bido con todos los congresistas que valdría la pena resucitar a puestos en pie, que le tributaron Carlos Marx, traerlo aquí y prela mayor y más prolongada ovaguntarte: ¿Dónde están tus preción que han registrado los anadicciones, desgraciado? les de este histórico recinto... pero fue forzado también a resNo puedo dejar de contar una petar las órdenes presidenciales. anécdota tan pasmosa como reEn consecuencia, las Naciones veladora, que necesita de un inUnidas reconquistaron Seúl T. Luca de Tena teresante antecedente para ser- cuatro veces tomada por las de la Real Academia cabalmente entendida. Tras el armas en menos de un año- y... Española armisticio se creó una zona desla Unión Soviética, que no intervino directamilitarizada de cuatro kilómetros de anchura mente en el conflicto, hizo una llamada a los que cruza, sobre el tantas veces citado paracontendientes para negociar una tregua, que lelo, la península coreana, desde el mar de fue firmada aquí, en Panmunjón, el 27 de juJapón al mar Amarillo. Los dos kilómetros lio de 1953. En esa guerra de tres años mumeridionales de esta franja están bajo la surieron 147.000 soldados surcoreanos, 37.000 pervisión de tropas suizas y suecas, y los dos de la ONU, 520.000 coreanos del norte, kilómetros septentrionales, bajo la de guarni 900.000 chinos, 245.000 civiles surcoreanos ciones polacas y checas. Pero se daba el asesinados, 330.000 desaparecidos y caso de que en la zona perteneciente, diga 130.000 muertos a consecuencia de las herimos, el mundo libre había un pequeño puedas. Total: 2.299.000 muertos, sin contar heblecito de cultivadores de arroz. Con esto se ridos y mutilados. convino que los de la zona comunista desmilitarizada construyeran otro para que sus Frente a mí veo una lápida con una inscrip- campesinos pudieran cultivar, de su lado, los ción en bronce que- dice: En memoria de los espléndidos arrozales. Y así se hizo, con la héroes que ofrendaron su coraje, y en mu- circunstancia de que el poblado construido chos casos sus vidas, en defensa de la fron- por los rojos (dicho en terminología no espatera de la libertad. Esta en la que estoy, es, ñola, sino coreana) es espléndido, está dotaen efecto, la frontera de la libertad, el telón do de servicios higiénicos, agua corriente, tede acero asiático, la reproducción del muro légrafo y otras ventajas de las que carece la de Berlín en el Lejano Oriente. Al norte del antigua aldehuela sureña. Pero se da el caso paralelo 38, una nación subdesarrollada y mí- de que está vacío, porque todos los cultivasera; al sur, el boom económico más es- dores de arroz norcoreanos que allí llegaron pectacular que se pueda decir. se fueron pasando subrepticiamente hacia el Sur, a despecho de las zanjas, las alambraMe conducen al pabellón donde se celebradas y los perros policías. Insisto en que las ron las conversaciones del armisticio y se semejanzas con el muro de Berlín son muhan celebrado desde entonces numerosas chas, y la mayor, que nadie se escapa, en reuniones- todas infructuosas- para la reuCorea, del Sur al Norte, sino del Norte al Sur: nificación pacífica de las dos Coreas. Está sidel mismo modo que en Alemania la gente se tuado exactamente en el paralelo 38. Una juega la vida para cruzar del Este al Oeste y puerta, por la que me conducen, da al Sur. no al revés. Otra, ahora cerrada, da al Norte. Por la que yo entré se llega a la Corea del bienestar y la La visión desde la zona desmilitarizada del libertad. La otra, ahora cerrada, da a la miseSur de este espléndido pueblo abandonado en la zona comunista es de un patetismo difícil de describir. Se escuchan altavoces con música- muy fuerte, para que la oigamos- pero no se ve a nadie circular por las calles, ni humo que salga de sus chimeneas, ni campesinos que cultiven sus arrozales, como se columbran, por centenares, en la zona no Bravo Murillo, 36. Tel. 446 62 50 comunista. Bravo Murillo, 63. MOVILAUTO ES OPEL. Tel. 254 99 68 Panmunjón, en el parálete 38 de Corea, es el escenario ideal para meditar.