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MIÉRCOLES 24- 6- 87 OPINIÓN ZIGZAG A B C 17 Cuaderno de notas Cambio de atmósfera Todos somos socialistas fue una frase bien conocida que reinó en los más amplios ambientes a partir de la primera guerra mundial. Pocos años después, un célebre economista, Keynes, formuló una pregunta famosa: Am I a liberal? La respuesta a este ¿Soy un liberal? no fue positiva ni mucho menos. Poco a poco, los valores de la libertad se fueron evaporando ante los valores de la seguridad económica. El avance fue, aparentemente, incontenible hasta la última crisis económica provocada, en buena parte, por el llamado primer choque petrolífero De pronto se observó que los valores de la seguridad económica se habían venido al suelo, y que, al mismo tiempo, la libertad corría peligros extraordinariamente graves. Poco a poco se fueron alterando en el mundo occidental casi todos los gobiernos y, por supuesto, casi todos sus talantes, porque la sociedad cambió. Lo hizo a tal velocidad que resulta ya difícil encontrar ámbito alguno donde se respire una mentalidad socialista. No más lejos del pasado día 23, se reunió un tribunal en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid para juzgar una tesis doctoral sobre la obra periodística en El Sol del economista Luis Olariaga. De pronto, uno tras otro, los miembros del tribunal comenzaron a hacer declaraciones de fe liberal como contrapuesta a veleidades socializantes. Las ideas han cambiado. La atmósfera es ya otra. Guste o no guste, el mundo camina hacia una nueva dirección. Lo que no se sabe es cuándo lo va a hacer cada sociedad concreta. De momento quedémonos con que a la pregunta de ¿Soy un liberal? se contesta cada vez más con un rotundo sí. ¿Diana? Mejor Venus En escuelas e institutos de Barcelona se ha divulgado un programa de educación sexual y concretamente dirigido a la prevención de embarazos de las adolescentes. Este programa, impulsado desde áreas municipales, se ha denominado Plan Diana La denominación es lo único que nos interesa aquí comentar. Si se llama Diana por evocación mitológica- pues que no será por la chocarrería de hacer blanco- el nombre es impropio. Diana o Artemisa, hija de Júpiter y de Latona, es representación de castidad. Sorprendida cuando se bañaba por Actreón- q u e sólo hizo m i r a r l a- le transformó en ciervo y le hizo devorar por sus perros. Sólo se sabe que se enamoró de Endimión, pero sin consecuencias, al parecer. De todo lo cual deducimos que el nombre más propio del programa a que nos referimos hubiera sido Pian Venus Esta sí que era, y no Diana, actuante en las materias sobre las que se instruye a las adolescentes en Barcelona. EL CAMBIO DEL CAMBIO NTRE el ajuste fino y la redefinición se mueve la nueva estrategia que Felipe González pretende imponer en el PSOE. La verdad es que nadie sabe muy bien qué cabe entender por lo primero, ya que de ajustes de cuentas en el Gobierno se abstiene el máximo jerarca. A lo mejor se dedican ahora a darse clases de urbanidad entre ellos y nos sale un Guerra desconocido o un Solchaga menos bronco. La redefinición ya es otra cosa. Se trataría de volver a presentar el proyecto socialista de manera que resulte apetecible para el elector de 1990. Mucho tendrán que palillar los altos responsables del partido y del Gobierno si quieren obtener un producto convincente. De momento hay cinco Ministerios en abierta crisis, como ya se indicó en crónica anterior desde esta misma columna. Entonces cabe calcular que se diseñará una Sanidad mejor, una Justicia desprovista de rasgos demenciales, una educación de cierta calidad para todos, una seguridad ciudadana y una lucha antiterrorista dotada de mayor imaginación y eficacia, amén de una fiscalidad menos confiscatoria y amenazante que la hoy existente. Nada se diga de una política industrial basada en el entreguismo y el desmantelamiento, cuyo cambio parecen pedir a gritos extensas capas sociales del país. El Comité federal del PSOE, reunido el lunes bajo la presidencia de Felipe González, ha examinado todos los aspectos capaces de motivar el retroceso electoral experimentado por el felipismo en las municipales y autonómica? Por lo que ha trascendido, el Comité ha tenido bastante de guante blanco, pero no se ha dejado las cosas fundamentales en el tintero. Ello promete una cierta transformación de los hábitos felipistas hasta ahora vigentes. Ahora resulta, pues, que las cosas bien hechas es un lema abusivo que describe mal lo que existía. Y que en 1986, al preparar la campaña electoral que dio a los socialistas su segundo E Andorra Un jurista francés, Pierre Ratón, ha defendido en Andorra la independencia del Principado, alegando la necesidad de quitar poder a los copríncipes (el jefe del Estado francés y el obispo de Seo de Urgel) a los que calificó de grandes niños que todavía beben el biberón. Convendría que los andorranos les quitaran el biberón... Forma extraña de tratar una cuestión bastante más compleja que el símil empleado: aunque es bueno recordarle al promotor de esta idea la existencia de una consolidada e independiente democracia andorrana, que está muy por encima de estas brillanteces. OVIDIO FELIPE, ACORRALADO: Nadie pacta con los socialistas. Rebelión en el partido. Las amenazas de UGT. MATANZA EN BARCELONA: Las fotos de la masacre. DECLARACIONES GOLPISTAS: Si Juan Barranco no gobierna, el pueblo de Madrid se echará a la calle. mandato, los estrategas y pensadores del oportuno mensaje se equivocaron de senda cuando sostuvieron que se estaba en el buen camino En realidad asistimos a una invalidación de las grandes consignas hasta ahora utilizadas. Por e j e m p l o de cambio se pasó a cambiazo y esta última sensación es la que continúa predominando en el subconsciente colectivo. Los cien años de honradez no se han convertido en ciento cinco, sino que han merecido un redondeo fraseológico que en realidad se enuncia así: Cien años de honradez y ni un minuto más. En cualquier caso hay que tomarse con mucha prudencia y cautela esa pretensión socialista de ir afinando las cosas. La verdad es que en el Comité federal Alfonso Guerra ha tenido una intervención estremecedora. Y ello porque no se puede exhibir desfachatez y además pretender que el pueblo se crea lo de la corrección de rumbos. Ha dicho el vicepresidente y vicesecretario que entre las razones del declive socialista últimamente registrado operó de modo principal una discriminación televisiva del PSOE en los espacios informativos posteriores a los Telediarios, ya que se permitió a los distintos partidos de la oposición atacar al Gobierno por medio de personas que no eran candidatos. Uno no acaba de entender cómo es posible evitar que un partido concurra a la batalla electoral con toda la artillería de que dispone. No se concibe por qué regla de tres un no candidato, pero figura política del partido de que se trate, ha de guardar silencio. Eso es una pretensión dictatorial. Se olvida, por lo visto, que Felipe González intervino al final de la campaña para poner a los competidores del PSOE como chupa de dómine. Y no lo hizo sólo al aire libre, sino en el espacio preferente televisivo de cierre de campaña. Lorenzo CONTRERAS