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r a- cnnlribuyr en í; ran medida n la rtanfKaaón óc mistmy Por é m V olra. rjzi ni, -i, c ta regata c aclualmcnlc el mjyof irfíjcJÍV (j dcniru del calciidano de b vela españoia. y todos Í (K años aliac ü una docena M de l t mejorcí cmbartaciones y patronc 5. de anoiar íu nombre eu la bílácora de p oia pucsu en jucpo pur kF orgünizadores... Un dcsíiha difícil, que deja al descubierto li dclicia- s. pcio lambirio los siitsaboTCS, de un dcporíc que va siendo Gida vez mis conocido por el bombíc de Ij calle. Los siete pioneros de la Vuelca a España J u n b de 1983. Barcelona despodia a 11 cmbaícadonc? repiescanlLíics de los más diversos punios de la gocgrafía española- c n t r ellos dos ostentaban la represen lación de sus Comuaidades autónomas- -q u e iniciaban la óum navegación que aeab n a casi un m ae pu s en San ¡indcr Cada una de Eas inpulaaonos e coudia míiniamenie, anie el nuevo reto, sus dudas y temores ante lo que tenían por delante; la navegacjón nocturna, a la que muchos de los panicipantes accedían poi pruncra vez, las lemida- t calmas mediteraneas, que podían dar al traste con las posibilidades de vjcioria. o Las iQCongtuencLas mcteoroíópicas posibles de encontrar en cualquier lugai del recorrido, que tanto podiian c ilapuU tar a un competidor hacia adebnte c o m o d e j a r l o de- f a r o l i l l o rojo a largas horas de dtsianda rabie para la navegación a toda del re o de la flota. Esa temida vela, Én esas condiciones, el bar primera vez tuvo, iin embargo, co lleva desplegada su vela de un saldo neiamcnle positivo de -mayor superfide, el- spinuaker de el punto de vista deportivo, que, con su forma de elobo y con con un alto poreentaje de tripula- la ayuda de la ma or. hace que el dones llegadas al puerto fiDal de barco obtenga su máximo rendila prueba. Los nombres de las miento, Hso fue lo que sucedió a Guiacte embarcaciones pionerjc de esla compecidón- seis españolas llermo Lúpez Alonso en la primey una b n l a m c a- fueron vento ra edídón durante la tercera etatoCalalunyai Halcón n e e i o S 3 q u e se d i s p u t a b a e t i t r e el j c n o de Santa María v Bayona, Andalucía Hubíot white ¡lorsci. y- Spamsh Fly Por pri- de 470 mdlas de rccoirídOr Cn la mera vez. más de dnco millones mañana del día de la llegada, y de españoles redbían información m i e n t r a s la embarcación L ¡Udiaria de las inddeoaas de un de- blol navegaba con el spinnaporte considerado hasta entonces Wer- desplegado y prácticamenie minontano, a pesar de ser el que acosradai- sobre las aguas debido más Victorias y medalla olímpi- al fuerte viento, López Alonso trabajaba en cubierta sin haber cas ha traído a España. 1: 1 largo r e c u r r i d o de t o d a s amarrado su arnés de seguridad. formas, no se había saldado en U n a- e s p a n i a d a- del barco le esta piimeía edición- -alj; o que hizo caer por La borda, junto a se convertiría una constante eo otros dos tripulanies. que eran las siguientes- sin algunos mo- prestamenie recogidos al estar comentos de emotividad y algún rrectamente asegurados. AfortUDüdümcnte. otro de los que Otro suslo- Iripulanics arrojó de mmediaEo las dos herraduras salvavidas, lu ¡Hombre al agua! cia las que López Alonso, vestido Un; de las situaciones m te- con botas y iid c de gua, pudo midas por los deportistas de la nadar C in grandes ddicultades. navegación de altura es. sin duda, AIM se quedó qmeto, -iranquilo la de caer por la bordü, sobre porque sabía que me recupcratodo cuando se recibe el vicnio ria- Siibre el barco, se cortaban por lii popa o en un ángulo favo- las dnzaa del spinnaker que se 68 Hoy, domingo, una docena de barcos toman la salida desde Laredo para comenzar la V Regata Patemina Vuelta a España y navegar las 1.600 millas del recorrido perdía en el mar, SJJ arriba la mayor V se daba la vuelta para buscar ai iripulanle. Poco después se le localizaba e izaba a bordo. La prjmera reacción de López Alonm con muchas m tLl de c i p c n e n d a en navegación, era de enfado p i d tiempo perdido en la mamobra de recuperación en legaia. cuando se luchaba pOr la victoria. IJn episodio que pi dria hjbcr convertido en tragedia de haber ocurrido durante la noche. Anécdota del nesgo y la aventura que implica la mar las hay, y muchas, sobre todo en una regata del calibre de 1 Vuelta a España, cuyo recorrido, aun realizjdo en varias etapas, es práclieamente las dos terceras partes de La travesía del Alldnuco Norte- Las tripulacione participantes deben estar muy con untadas, ya que la vnla a liordo. en espacios muv leduados y con literas en las que aperms o posible acomodarse, puede crear más de un conflicto. Conocido es el ca. so de que arte cada cambio de N rdci de La embarcación dumnte la noche. la j; uardia oue se encuentra descansando debe a? u vez cambiarse de tas hieras de una a otra banda, ara contribuir a contrapesar el arco, como si de un La. síTc niOvil se tratara. Si la mat estí arbolada, no e inusual que de cuando en cuando quien s se encuentran descansando reciban una ducha de agua fría que penetra al mierior de la cabina. Y lamo ellos como los que se encuentran de guardia cederían su alma ai diablo por alimentos tahenies La alta tecnología utilizada actualmente en los barcos de regata, construidos con materiales exóticos como kevlar y fibra de carbono obUga a sacrificar comodidades para ganar algunos kilos de peso. L. 1 cocma consiste en apenas un hornillo basculante con una t nmbona de butano que lo alimenta. Y el servicio, un pequeño WC qm mico a proa, muy cerca de donde se estiba el compLeCísimo y sofisticado juego de velas. Eso es práciicamenle todo. En competición, durante La noche, los tripulantes establecen guardias generalmente de dos a cuatro horas, y aun quienes descansan se encuentran en un p e r m a n e n t e- stand- bv- por si su ayuda es re- f; a ueiida. Y aun as i, y corno para c nentir aquellc de seio débil- Las mujeres también se atreven La participación de tnpulaciones femeninas es otra de IJÍS caraeleristicas oue hacen a la Regata Patemina Vuelta a España una prueba diferente. F. n dos- t r e s si se cuenta la que hoy sale de Laredo- -de la cinco ediciones pamciparon barcos con tripulaciones enieramenTe femcnmas, patrocinadas en ambos casos por revistas del corazón, l eallega Piluca Presa, en 19 ÍM, y la santanderina Niarieía Lainz, en 19 S 6. fueron las patronas de las embarcaciones GaibüB y- Hola Tanto ellas como sus tnpulaciones, compuestas de jo encisimas mujeres, terminaron el recorrido a la Ear de los hombres, afrontando L mismas vicisitudes. En la paS sada edición, lüs chicas tuvieron que- lidiar con la rotura del mástil de su embarcación en La de M, illorcj. f alma apostaba por Y cuando ya nad; e ellas (sobre rimcra etapa entre Pal- imos y Una vida espartana I j vida a bordo de un barco Ue regata no es cómoda. Hl recorrido de uoa etapa en la Vuelta a EEjpuña puede sipnticar- e n Itjs casos mas cr. iiremos- hh sta tres lilas u ii sus lonsiguientcs n Khcs de navegación, -peleando qui? a contra los vientos adversos lo que obliga d hareo a navegar t n ceñida (realizando zigzags paia aprovechar la fuerza de la brisa) y alar iandOn por tanto, el rccorndo micial en forma sustanciaL odo después de los vientos de más de cien ItiLómeiros por hora que sopbron durante toda la noche, y que provocaron que los avezados tripulantes de otra de