Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC, póg. 62 TRIBUNA ABIERTA -VIERNES 19- 6- 87 L descubrimiento de América, la aceptación del proyecto de Cristóbal Colón, la realización del viaje descubridor de la ruta y t o d o cuanto siguió, que fue nada menos que la constitución de una sociedad nueva y la puesta en vigor de una cultura caracterizada por el sentido humanístico político fueron posibles gracias a la decisión de la Corona y al entusiasmo que la empresa produjo en la sociedad española. El papel de Colón fue singularísimo e insustituible, pero, sin duda, el verdadero protagonista de la empresa fue un Estado nacional- e l de los Reyes Católicos- -que presenta a finales del siglo XV una forma nueva de ejercer la autoridad monárquica, inaugurando la época del Estado moderno, como dice José Antonio Maravall, jurídicamente establecido, objetivo y duradero, con un poder supremo independiente en su esfera de cualquier otro, ejerciéndose sobre un grupo humano determinado y diferenciado de los demás, para la consecución de unos fines de orden natural. Colón ofrece un proyecto, una ¡dea- vale, por cierto, recordar que lo ofreció directa o indirectamente a cuatro Monarcas europeos que había que llevar al término prometido, lo cual no resultaba fácil; primero, porque contradecía lo que la ciencia del momento respaldaba; segundo por la necesidad de contar con importantes apoyos humanos, técnicos; tercero, porque requería una considerable inversión económica. Era preciso tomar una decisión lo que corresponde a la Corona. Si ésta no toma la decisión de asumir el proyecto está claro que éste no se hubiese podido realizar. Por ello resulta importante saber cuáles fueron los grados o niveles a través de los cuales se produjo la decisión definitiva de asumir el proyecto, ya que por medio de su conocimiento estaremos en disposición de emitir un juicio exacto sobre el importante acontecimiento que se hizo posible en el momento mismo de la indicada decisión. E LA CORONA Y LATOMA DE DECISIÓN DEL DESCUBRIMIENTO El primero que en España se dio cuenta de la importancia del proyecto colombino fue don Luis de la Cerda, duque de Medinaceli y señor del Puerto de Santa María, quien tuvo en su casa a Colón recién llegado éste de Portugal, en 1485. Conoció el proyecto mostrando su disposición para proporcionarle los barcos y los medios de que lo llevase a cabo. Pero dejemos que el mismo duque lo diga: E yo lo quisiera probar y enviar desde el Puerto que tenía buen aparejo con tres o cuatro carabelas, que no me demandaba más; pero como vi que era esta empresa para la Reina nuestra Señora, escribilo a Su Alteza desde Rota, y respondióme que se lo enviase... Así escribe el duque a su influyente pariente el cardenal de España don Pedro González de Mendoza, el 19 de mayo de 1493. En esta fecha, cuando ya Colón ha cumplido su proyecto, lo que desea el duque de Medinaceü es que su pariente le consiga una autorización para que yo pueda enviar en cada año algunas carabelas mías fundamentando su petición en que por mi causa y por yo detenerle en mi casa dos años, y haberle enderezado a su servicio, se ha hallado tan grande cosa como ésta El 20 de enero de 1486 reciben los Reyes del Reino de Granada, que absorbía todas las energías como e m presa prioritaria, lo que explica que los Reyes no pudiesen mantener Por Mario HERNÁNDEZ SANCHEZ- BARBA su atención muy fija en el genovés, pese a lo a Colón en Alcalá de Henares. Andrés Ber- cual éste seguía a la Corte, excepto entre el náldez- que será uno de los mejores amigos 16 de junio de 1488 y el 12 de mayo de y valedores de Colón- describe la entrevista 1489, en que, probablemente, viajó a Portucon singular precisión: Así que Cristóbal Co- gal llamado por el Rey Juan II. lón se vino a la Corte del Rey Don Fernando Cuando la Junta de Letrados desaconsejó y de la Reina Doña Isabel y les hizo relación la adopción del proyecto, Colón, abatido, de su imaginación, a la cual tamvuelve por segunda vez al mopoco daban mucho crédito y él nasterio de La Rábida, donde el les platicó y dijo ser cierto lo que guardián fray Juan Pérez, antiles decía y les enseñó el mapa guo confesor de la Reina, decide mundi, de manera que les puso escribir a ésta intercediendo por en deseo de saber de aquellas la aceptación del proyecto de tierras. No puede estar más Colón. La Reina inmediatamente sencilla y claramente hecha la ordena a fray Juan Pérez que se crónica de la entrevista que sigpresente en la Corte y que se le nifica el comienzo de la larga neenvían a Colón 20.000 maravegociación a través de la cual se dís para que se presente ante alcanza el nivel de decisión, porlos Monarcas. Se constituye una que, como dice Las Casas, los nueva Junta, integrada toda ella Reyes, con benignidad y alegre por altos personajes partidarios rostro, acordaron de lo cometer del proyecto colombino, que es a letrados Es decir, prudentecolocado ahora en un plano políMario Hernández mente, alcanzan un primer plano tico, lo que demuestra que el Sánchez- Barba para i n f o r m a r s e s o b r e el dictamen de la Junta de Letraproyecto por quienes podían ha- Catedrático de Historia dos no había sido vinculante de América cerlo desde su saber. El nivel de para los Reyes. Ahora, en este decisión lo sitúan en el plano científico. Colón plano político, todo es simpatía hacia Colón. se movió, desde entonces, en las altas esfe- Pero éste exigía unos privilegios exorbitantes, ras del Estado, y sus amigos y valedores fue- en los que no estaba dispuesto a ceder ni un ron personas muy importantes: el contador ápice, pese a que sus más próximos valedomayor Alonso de Quintanilla, quien lo pre- res le pedían rebajarlos. En este plano polísentó al cardenal González de Mendoza; fray tico resultaba enormemente difícil acceder a Hernando de Talavera, confesor de la Reina, tales pretensiones y, una vez más, se romque sería nombrado presidente de la Junta pieron los acuerdos; en enero de 1492, con de Letrados que debía examinar el proyecto; todo perdido, Colón abandona Santa Fe. fray Diego de Deza, elegido en 1486, maestro del Príncipe Don Juan; y también los araInterviene, entonces, cerca de la Reina otro goneses del equipo político de don Fernando, personaje del Estado, el escribano de ración Coloma, Cabrero, Santangel. Se ha criticado mucho- e injustamente- la pretendida esca- del Rey, Luis de Santangel, que trasladó el sez de sabiduría de los componentes de la asunto al plano en que él se desenvolvía preJunta y la lentitud con que los Monarcas aco- fectamente: el económico y financiero: lo que metieron la decisión final. Respecto a esto úl- solicitaba Colón resultaba exiguo para las fatimo no puede olvidarse que el Estado en es- bulosas ganancias que el cumplimiento del tos años estaba empeñado en la conquista proyecto puede suponer. Un alguacil de Corte alcanza a Colón ya cerca de Granada y le hace regresar a Santa Fe. En el plano en que Santangel ha situado la cuestión, puede afirmase que la decisión está tomada. Y, en efecto, el 17 de abril de 1492 se firman las Capitulaciones e, inmediatamente se provee el presupuesto. Santangel, junto con Francisco Pinelo, prestó un millón cuatrocientos mil maravedís, tomando este monto de lo recaudado por la Santa Hermandad, cuyas rentas habían arrendado desde 1490 por cinco Utilice la Sección años. Colón quiso aportar una octava parte, de Anuncios por Palabras que, según Las Casas, le prestaron los hermanos Pinzón, aunque no puede excluirse, quizá posibles préstamos de banqueros genoveses- que ya no tuvieron inconveniente habiéndose firmado las capitulaciones- -como Berardi, Centurione, Doria, Spínola, Cattaneo, Di Negro, etc. Con gran rapidez, el 30 de abril de 1492, ¡os Reyes expedían cuatro provisiones, que atendían a la procura de los medios técnicos, materiales y humanos necesarios para llevar a cabo la empresa. Ahora ya Colón podía llevar a cabo su proyecto. ¿TIENE ALGO QUE VENDER? de