Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
56 A B C SUCESOS VIERNES 19- 6- 87 Los novios de La Coruña decidieron quitarse la vida abrazados y mejilla contra mejilla Utilizaron dos cabos de la misma cuerda para saltar desde el techo de un autobús El profesor José Antonio García Andrade en su libro Raíces de la violencia explica: No en balde uno de los delitos que conmueven más a la sociedad es sin duda el suicidio ampliado, en el que junto a la muerte del suicida éste se acompaña de sus seres queridos, si bien hay que separar completamente el suicidio ampliado del pacto de suicidio, tan frecuente entre parejas de enamorados, y que puede plantear graves problemas forenses, sobre todo En el poblado agrícola de Doña Blanca, cerca de la localidad gaditana de Rota, Juana y Miguel, de diecisiete y veintiún años, respectivamente, son protagonistas de una triste historia, de un Romeo y Julieta moderno, que conmueve al país. Roto su noviazgo, ella decide poner fin a su vida ingiriendo un producto venenoso utilizado para combatir las plagas del campo, y él se quita la vida días más tarde en el interior de su automóvil. En la historia no existen Capuletos ni Mónteseos como en la inmortal obra, sino simplemente la trágica decisión de unos jóvenes. Sus familiares ordenarán que sus cadáveres sean enterrados juntos; que se imprima un solo recordatorio, que se oficie una misa por los dos. Nadie se explica, en un momento en que se tacha a una juventud de pasotismo, que pueda producirse un suceso semejante. Pero la realidad es tangible: la tristeza de una separación en contrapunto a las intensas vivencias de un amor apasionado ha motivado que triunfe la sinrazón. Corría el mes de septiembre de 1985. No se cumplió su última voluntad, escrita en un mensaje, de ser enterrados juntos La Coruña. Ricardo Domínguez, enviado especial cuando en el pacto falla la muerte de uno de los intervinientes. Y es que aquí vuelve a plantearse de nuevo la gran importancia de la inducción, que no se reduce sólo al mundo del vivenciar delirante, sino también al conmovedor pacto de la muerte compartida. Ahora, en el caso de los novios que se quitaron la vida en La Coruña se plantea una serie de preguntas que posiblemente serán difíciles de aclarar por las vagas respuestas de los vivos. quienes han hallado tan estremecedor y macabro espectáculo, observan también que para el ahorcamiento ambos jóvenes han utilizado la misma cuerda. Cada uno de ellos, un cabo al que han realizado un nudo corredizo; que la gruesa y larga maroma ha sido previamente anudada por su parte central a uno de los anclajes de los asientos del pesado vehículo; que luego han dado otra vuelta a la cuerda para asegurarla a una de las barras del techo. que se utilizan para que se agarren los viajeros, y que, finalmente, la maroma ha sido sacada por una ventanilla y subida al techo del vehículo, para luego colocarse cada uno de ellos el lazo corredizo en sus gargantas y arrojarse desde allí al suelo. El tirón es tremendo e, indudablemente, la maniobra de anudar la soga a los hierros del autobús ha permitido el afianzamiento de la misma a la hora de no fallar en la trágica decisión. En una nave Dos años después, madrugada del 12 al 13 de junio, festividad de San Antonio. En el polígono de La Grela, extrarradio de La Coruña, se han levantado un buen número de naves industriales. Es ésta una zona a medio asfaltar, donde no abunda precisamente la vivienda; en la que se trabaja durante el día y se abandona de noche, y en donde sólo puede que se oiga el ladrido de los perros tras el cierre de los imponentes portalones metálicos. De cuando en cuando, alguna de estas naves, como en cualquier otro punto del país, es visitada por los ladrones que, subrepticiamente, entran a robar. Pero en esta ocasión tos extraños visitantes del local número 31 no eran precisamente delincuentes, sino una pareja de enamorados que iban a pasar la noche. Nadie los vio entrar, aunque posiblemente tampoco hubiera extrañado a guarda alguno de la zona la presencia de un muchacho de vestimenta muy moderna, cabello cortado a la moda y rostro picado por la viruela, por tratarse del hijo del propietario de aquel taller- garaje donde se guardan autocares y reparan automóviles... Jacobo Lorenzo López, albañil de profesión y poseedor de un Simca 1200, está impaciente porque le entreguen su coche. Desde hace días, el turismo se encuentra en la citada nave, cuyo dueño simultanea su trabajo rela- cionado con el automóvil con la interpretación de piezas musicales al saxófono, por ser propietario también de la Orquesta Coruña. Pasan de las once de la mañana del sábado. Hace dos horas que los operarios del taller trabajan en el mismo. Jacobo Lorenzo acaba de llegar a Autos Vázquez para ver si le han terminado ya de instalar el motor de su coche: ¡Oye, Lista! ¿Está arreglado el Simca? El señor Lorenzo López no volverá a realizar pregunta alguna sobre el automóvil, pues en un determinado momento clava sus ojos en el autocar pintado de amarillo y azul, matrícula CO- 45872 fuera ya de servicio, exclamando: ¡Lista! ¿No te parece que allá, al fondo, cerca del morro del ómnibus está un hombre colgado? Jacobo Lorenzo y los empleados se quedarán estupefactos instantes después al comprobar que allí no hay un ahorcado, sino dos. Se traía de dos jóvenes, hombre y mujer, y él, sobradamente conocido por quienes allí trabajan. No es otro que José Ramón Vázquez Fernández, de veinte años, cuyo cuello pende de una gruesa cuerda. Abrazado a él, y también ahorcado, se halla el cadáver de una muchacha. Los dos cuerpos se encuentran unidos por la cintura por un saco de dormir marrón, atado con una guita. El saco arrastra en el suelo. Los aterrados ojos de Fundidos en unabrazo Mejilla contra mejilla y fundidos en un abrazo, José Ramón Vázquez encuentra la muerte en unión de su novia, María Isabel Méndez Castiñeira, de veintiún años, pues así se llama la joven... No hay desmayos ni gritos, tan sólo estupefacción. Y se acentúa aún más cuando un operario encuentra en el salpicadero de un Dodge Dart, modelo 3.700, también matriculado en La Coruña, y propiedad del dueño del local industrial, una tira de cuartilla de veintiún centímetros de largo por diez de anchura en la que, con bolígrafo y en letras mayúsculas, puede leerse el siguiente mensaje: Enterradnos juntos, nos amamos. Y bajo esta escueta frase, dos rúbricas ilegibles. La llamada a la Policía se efectúa de inmediato. Los inspectores encargados del caso encuentran durante su inspección ocular el bolso de la muchacha con sus efectos personales en el interior del autobús. También es hallada la cartera del joven, documentos y unas llaves en otro lugar de la nave. El, nacido y residente en La Coruña, había pedido alguna prórroga por estudios, aunque en breve tendría que incorporarse al servicio militar en Cádiz. Realizado el bachillerato en Formación Profesional, pensaba obtener algún dinero en el Ejército como especialista en informática, pues estaba estudiando esta materia en una academia situada en una de las más céntricas calles de La Coruña. Según su hermana, Clara, José Ramón no era una lumbrera, pero sí un buen estudiante que últimamente preparaba un examen. No pague por un coche más de lo que vé. En la subasta pagará el precio real. Venga y compre en Subastauto. Única Empresa en Subastas de Vehículos de Ocasión. Martes y Sábados a las 11 horas. Abierto desde las 9 de la mañana. Infórmese en: Gira: Madrid- Barcelona, Kni.