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VIERNES 19- Ó- 87 CULTURA A B C 43 El enigma amoroso de Saint- John Perse iluminado por unas cartas inéditas Una bella mqjer de origen español, centro de la pasión del poeta París. Juan Pedro Quiñonero Coincidiendo con el centenario de Saint- John Perse, tras la revelación del cuaderno inédito Croisiére au íles Eoliennes Gatlimard acaba de lanzar una revelación mayor: Lettres a l Etrangere las cartas del poeta a una desconocida extranjera, una belleza de origen español con la que sostuvo una hasta hoy oculta historia de amor. Los poemas a etla dedicados han sido siempre objeto dé interminables y peregrinas alusiones. De esa mujer fantasmal se desconocía tragos amorosos: se le conocen más de setodo hasta hoy en que el trabajo definitivo de senta demandas de noviazgo formal entre La Mauricette Berne nos permite descubrir, por Habana y París. vez primera, la revelación de una corresponGiraudoux es el más fogoso y temible de dencia amorosa y un sus enamorados. Por entonces, Lilita frecuencarnet íntimo, inéditos, ta a los Gallimard, a André Gide, a Jacques acompañados de una Riviére, a Alain Fourniere, a Leon- Paul Farpieza históricogue. El único retrato conocido de Lilita nos da sentimental perfecta y una imagen suntuosa de la belleza de una radicalmente desconomujer que provocó pasiones devastadoras. cida hasta hoy; el pri- En 1920, Rosalía Sánchez Abreu se casó mer esbozo biográfico con Albert Sancholle Henraux, que sería más de la Extranjera, el rostarde presidente de la Sociedad de Amigos tro hasta ayer anónimo del Louvre. Doce años más tarde, Rosalía y de Lilita, Rosalía SánAlexis Leger (Saint- John Perse) iniciaban una chez Abreu, cubana de historia de amor que debía prolongarse, en el estirpe española (canasecreto más estricto y total, durante diez ria) años, hasta que el exilio y el destino separó a Rosalía Sánchez un hombre y una mujer que continuaron Abreu, Lilita para los Saint- John Perse amándose en secreto, solitariamente, como íntimos, nació en París, por azar, en el seno ponen de manifiesto las cartas que ahora se de una familia de grandes propietarios cuba- publican por vez primera. Alexis Leger había nos, cuyo origen último data de la emigración sido nombrado secretario general del Quai profesional de un viejo militar canario que d Orsay el 20 de abril de 1925. conseguiría fortuna, gloria y honores en La Salvador de Madariaga ha ofrecido en sus Habana a finales del siglo XVIII y principios memorias la pista de los proyectos diplomátidel XIX. A finales del XIX, la familia de Lilita cos de Leger de mejorar las relaciones entre viajó por vez primera a París con el fin de visitar a un reputado médico de la época, Jo- Francia y España. Proyectos nunca consumaseph Grancher, que acabaría casándose con dos, tras una difícil visita a Madrid de ¡presiRosa Contreras, una de las tías de Rosalía. dente del Consejo francés de la época. FreEl matrimonio se instalaría en París, con pro- cuentando amigos comunes, instalados el uno y el otro en una cierta gloria del espíritu, piedades en Cuba, Málaga y el País Vasco. la diplomacia y el poder del dinero y la inteliDurante algunos años, la residencia de los gencia, Aiexis Leger y Rosalía Sánchez esposos Grancher- Contreras se convirtió en Abreu vivieron diez años de amor intercamsalón frecuentado por franceses y cubanos biando secretos billetes, citas secretas y breinfluyentes. Y, en ese marco, Rosalía Contre- ves mensajes amorosos. ras, la futura madre de Lilita, conocería a su La única pista concreta de esa historia de esposo, Domingo Sánchez Toledo. De ese matrimonio, en París, nacieron cinco hijos: amor entre uno de los grandes poetas de Rene, Rosalía (Lilita, el 11 de octubre de nuestro tiempo y una enigmática y desconocida figura femenina de origen español era el 1896) Reneé, Pierre y Jean. El matrimonio de Rosalía y Domingo duró poema dedicado a la Extranjera que figura en muy poco. Apenas dos años. Y la madre de las obras completas de Saint- John Perse. Se Lilita regresó sola a La Habana. Las relacio- trata de un poema pasional y enigmático, senes entre Lilita y su madre fueron duras y ás- creto y misterioso. La fortuna ha querido que peras con frecuencia. La joven Lilita- Rosalía la oscura divinidad que rige el destino de los recibió una educación de gran familia acomo- papeles perdidos en las bibliotecas haya perdada, y a los veinte años (1906) inicia una mitido recobrar una nota manuscrita de gira por Europa, visitando Italia muy en par- Rosalía- Lilita comentando, llorando emocioticular, recorriendo una parte de España (Má- nada, a uno de sus hermanos, el origen últilaga, Madrid, el País Vasco español y fran- mo de ese poema. cés) para instalarse finalmente en París (rué Beaujon) Los hermanos de Lilita- Rosalía estudiaban en Harvard, donde trabaron amistad con un joven aspirante a diplomático, Jean Giraudoux. De Harvard a París, Giraudoux frecuenta a la familia de sus amigos cubanos y se enamora de la joven Lilita, que, ya por entonces, se ha convertido en una suerte de musa inspiradora del grupo de intelectuales que frecuentan la Nouvelle Revue Francaise (NRF) La joven cubana de origen español causa esLa nota manuscrita de Rosalía descubre un rastro inédito para el estudio del origen de los mecanismos psicológicos íntimos que se ocultaban tras la escritura de Saint- John Perse. Tras ese legado culto y literario, el lector descubrirá en esta correspondencia inédita las huellas insepultas de una historia de amor proscrita, secreta, perdida y desconocida hasta hoy, revelándonos el martirio, la pasión, el exilio, la juventud y el declinar de los sentidos de dos amantes condenados al silencio y la separación final. El mercado británico del libro, entre el auge y la especialización Londres. A. B. Una de las estadísticas que más distingue a la nación británica es que la mitad de los adultos leen libros. Más la mujer que el hombre, con especial dedicación a la literatura romántica. Tanta afición a la taquicardia sentimental impulsa a las británicas a pedir libros prestados. El varón prefiere comprarlos. El Informe anual del libro destaca también que las edades entre los 16 y 34 años son las que proporcionan el número más alto de compradores de libros. Asegura que el hábito a la lectura en Gran Bretaña ha soportado bien el desafío de la televisión. Hay tormentas, sin embargo, en el horizonte: si los eurócratas de Bruselas insisten en agredir al libro con el IVA, la suerte de la industria editorial quedaría amenazada. Hasta ahora, ese producto de la cultura no está gravado con aquel impuesto. Las ventas de libros en el mercado británico el año último ascendieron a 273.000 millones de pesetas. El pronóstico, salvo aquél zarpazo del fisco, es que al fina! de este decenio y con valores relativos, rebasarán los 280.000 millones. Se acepta que en determinados casos, como pensaba Anthony Burgess, poseer un libro equivale a no leerlo... Pero son vendidos. A pesar de la prosperidad del sector, el librero tiene gravas dificultades económicas. En el ejercicio 1985 86, la tercera parte lo cerraron con pérdidas importantes. Hay varias explicaciones. Ei año pasado salieron a! mercado 57.845 títulos. En una década el aumento ha sido del 68 por 100, a pesar del señueSo de la pantalla del televisor. Pero con tanta abundancia naufragan no pocos libreros. La riada de letra impresa a la que se agregan las ediciones de libros agotados, está asfixiando al comerciante del libro. Necesita ahora un establecimiento espacioso como el ce una biblioteca pública, con género tan variado como el confetti de carnaval. Se tiende, así, a la especialización. Según un cálculo aproximado de las existencias que esperan un hueco en las baldas de las librerías, hay 300.000 títulos en espera de estar representados. Ningún otro industrial c comerciante tiene una familia tan variada de géneros para ser ofrecidos al cliente. Otro factor negativo de ese comercio es que el año último escasearon los best- sellers Se ha dicho que estos libros son el ataúd dorado de un talento mediocre. No siempre es así, pero reactivan el negocio del librero. En 1986 hubo tan sólo 102 títulos, en ediciones de bolsillo, que superaron la venta de 100.000 ejemplares. En el ejercicio precedente hubo 125. Si a esos fenómenos se añade la necesidad del librero de operar con dinero de plástico con las tarjetas de crédito, sus beneficios disminuyen por la necesidad de abonar ia comisión del Banco. La norma, sin embargo, es que aumenta sus ventas. Prevalece la tendencia a extender y diversificar los puntos de venta de libros: gasolineras, supermercados, comercios de artículos de deportes, tiendas de piezas de automóviles, farmacias. La omnipotente cadena de almacenes Marks and Spencer vendió libros en 1988 por valor de 3.150 millones de pesetas.