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50 ÁBC CULTURA -Congreso de intelectuales y artistas- JUEVES 18- 6- 87 Cornelius Castoriadis: No habrá transición pacífica en Rusia El filósofo griego habló en la mesa Intelectuales e historia Valencia. Julián Meza Comelius Castoriadis vino a Valencia a participar en el Congreso internacional de Intelectuales y Artistas que, vagamente, recuerda aquél otro celebrado aquí mismo en 1937. El cofundador de Socialisme ou Barbarie, que participó brillante y combativamente en la mesa redonda Los intelectuales y la historia ha dedicado buena parte de su vida al análisis del fenómeno burocrático y militar. En un receso del evento, charlamos con él. -Ante la guerra es un libro donde usted ha cambiado- hubo ciento cincuenta liberaanaliza, entre otras cosas, las relaciones enciones, pero sigue habiendo presos- la únitre la economía civil y la economía militar en ca diferencia que hay es la diferencia de vola URSS. Frente a la situación aparentemente cabulario y la diferencia de los órganos de nueva que se presenta hoy en la URSS con Prensa, es decir, el hecho de que se habla, Gorbachov y la perestroika, ¿considera vigende que se rehabilita a Pasternak. Desde el te su análisis? punto de vista de la realidad, no se han tomado medidas. En la última conferencia que- Creo que hay que ver, frente a esta nuedio Gorbachov, dijo: Hay que tratar de estava situación, cuáles son los intentos de interblecer un programa que llegue hasta 1991 pretación que pueden quedar en pie, es depara tratar de introducir poco a poco ciertos cir, que pueden resistir verdaderamente ante cambios los acontecimientos. No hablemos de las interpretaciones estalinistas o trotskistas: el Es- ¿Cuáles podrían ser estas medidas? tado obrero o los festejos trotskistas de una- No se ve cuáles pueden ser las medidas revolución política en Rusia. Tampoco hay que podrían permitir una reforma de la ecoque hablar de las interpretaciones que se exnomía soviética sin que ésta signifique un presan solamente en términos de totalitarisabandono del poder del partido. mo, es decir, que no ven en el totalitarismo- ¿Es concebible este abandono del poder un fenómeno histórico que pueda evoluciodel partido? nar, o como las de Besancon y de Aron, en- No, es inconcebible. Pero lo que yo decía términos de ideocracia. Es evidente que ya es que no se veían las posibilidades objetivas no se pueden sostener este tipo de discursos de reforma. frente a una situación como la que existe ac- ¿Qué es, entonces, lo que se ve? tualmente, en la que se da una relativa libera- Se ve que Gorbachov cambia constantelización de los medios de información. No se mente de personal, que lo desplaza, que despuede dar cuenta de esta nueva situación en tituye y que pone a su gente en algunos términos de totalitarismo clásico o de ideocrapuestos importantes. Pero para cambiar a cia. una sociedad como la rusa no basta con colocar a trescientos burócratas. Todos los- ¿Se puede dar cuenta de esta situación cambios importantes que se han dado en la en los términos que introdujo en Ante la guehistoria se deben por lo menos a una capa rra, tales como la estratocracia? social. En el caso de Rusia serían necesarias- N o hay que olvidar que este análisis parincluso millones de personas que aceptaran tía de una operación que consistía en dar los objetivos de Gorbachov y que quisieran cuenta de los hechos: el partido ya no era callevar a cabo una reforma. Pero yo no pienso paz de reformar la sociedad. Y frente a este que esto exista, porque no se ve. fracaso histórico del partido se producía cada vez más el surgimiento no de un grupo de- ¿Por qué razones no existe? generales, sino de sectores militares e indus- Las razones son evidentes. Los cuadros triales que tomaban la delantera y eran los están ligados a la situación existente y nadie únicos que podían tener perspectivas y fijarse sabe lo que pasaría si la situación cambiara. objetivos. ¿Qué vemos hoy? Vemos un intenLo mismo ocurre con la población. Gorbachov to o, mejor, una proclama de una fracción del no tiene base social y no puede recurrir a partido que trata de modificar el funcionaella, pasando por encima del partido, pues miento de la sociedad no militar. políticamente esto sería un suicidio: inmedia- ¿Cuál es la realidad que hay detrás de tamente sería destituido. Y la población tamesto? poco lo apoya porque en la situación actual- Creo que hay que eliminar la idea de que cada uno se procura su equilibrio con amise trata de un simple juego, de una trampa guismo, conocidos, diversas maneras de endestinada a engañar a los occidentales. Esto gañar al contramaestre y de no aplicar las no es cierto. Hay una fracción, cuyo jefe es normas. Además, hay otra cosa: los países Gorbachov, que quisiera reformar la sociedad satélites. y la economía, es decir, el sector no militar. ¿Puede haber un cambio en sus relacioPero lo que yo decía en Ante la guerra no nes con estos países? era sólo que el partido no quería, sino que- E n la medida en que cualquier reforma aún cuando hubiera querido, no habría podialentase, en casos como los de Checoslovado reformar la sociedad. quia, Polonia y aún Hungría, tendencias a sa- ¿Qué es, entonces, lo que vemos ahora? lirse de la órbita soviética, inmediatamente in- Vemos una retórica, un largo discurso tervendrían los mariscales. No dejarían a un que dice: Refórmense, sean disciplinados, secretario del partido abandonar una parte sean productivos, sean activos Y prácticadel imperio. En resumen, creo que Gorbamente no vemos ninguna medida real. Sin chov será obligado cada vez más a ponerle hablar de la represión, que esencialmente no agua al vino. La posmodernidad, vista y cuestionada por los arquitectos Valencia T. H. D. Marcado por la dualidad aburrimientoexpectación, el día de ayer tuvo en los dos actos programados la mayor asistencia de público desde la inauguración de este Congreso de Intelectuales y Artistas. La mesa dedicada a Del movimiento moderno al posmodernismo reunió a los arquitectos Kenneth Frampton, Giorgio Grassi, Simón Marchan Fiz, Rafael Moneo, Stanley Tigerman y Oriol Bohígas, este último como moderador. Debate plúmbeo, y no porque las intervenciones no fueran, en sí mismas, interesantes, sino por el grado de especialización. Si la tan Itevada y traída posmodemidad es un tema que tiene vida en la calle, los ponentes se refirieron exclusivamente a él desde la arquitectura. Simón Marchan y el norteamericano Stanley Tigerman centraron el debate. El primero habló de la arquitectura en la era de los mass- media. La ruptura- de las corrientes tradicionales de la arquitectura se refiere justamente a la masificación de la cultura, que es un fenómeno contemporáneo. Contestó a una intervención del público en la que se criticaba su concepción del ornamento como delito, diciendo que él no defendía exactamente ese punto de vista. No hago- dijo- -una crítica beata a la frivolidad. Sostuvo que hoy en día vivimos el tiempo del pluralismo formal. Todo es un problema de estrategias: las del posmodernismo son banales, las de la vanguardia europea de este siglo fueron estrategias fatales. Yo defiendo estas últimas. Marchan añadió que la posmodernidad no es un proceso lineal, y que como estilo era inconcluso, además de insatisfecho. La arquitectura posmoderna es banal- d i j o- porque utiliza elementos propios de los mass- media, como son el comic, el cine, la Prensa, etcétera, y la arquitectura está perdiendo tos valores propios de la disciplina o formales por los valores semióticos, retóricos o del lenguaje. La intervención de Tigerman se refirió al concepto arquitectónico contemporáneo, como un hijo de la ironía. Rafael Moneo calificó el urbanismo contemporáneo como expresión del diseño, y apuntó en su carácter interdisciplinar. Observo una tendencia actual parecida a la del eclecticismo crítico del siglo XIX, a la vieja querella de los antiguos y modernos. Hoy lo que se pone en tela de juicio es el problema de los órdenes arquitectónicos, de la estética. Por su parte, Giorgio Grassi dijo que la arquitectura posmoderna tiene que ser útil, y ha de servir de nexo con la vida cotidiana Tiene que ser conmemorativa y no expresionista, que atestigüe y reafirme los contenidos colectivos de la vida. Intervino también en el acto el arquitecto español Ignacio Lizsnsoro, y se refirió al interés que muestra ia sociedad actual por el hecho arquitectónico, aunque denunció una actitud peyorativa del ciudadano por la arquitectura. Según Lizansoro, se debe a que los arquitectos, sin duda, no han podido solucionar los problemas urbanísticos, arquitectónicos y la inevitable destrucción de la ciudad. La arquitectura como producto cultural- concluyó- sólo se manifiesta en algunos aspectos urbanísticos y en el diseño.