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34 C A- RC INTEKMMJIOJXAL Resistencias ai cambio en ia URSS JUEVES 18- 6- 8 Z, Signos de desaliento en la economía y en la calle Moscú. Alberto Sotillo Cuando una vez más se ha visto aplazada la fecha de celebración de un Pleno del Comité. Central del Partido Comunista de la URSS, que debería estar dedicado a la puesta en marcha de nuevas reformas económicas, expertos y políticos s o v i é t i c o s se preguntan por qué no avanzan ni los proyectos ya emprendidos ni el proceso general de reestructuración (Perestroika) anunciado por Mijail Gorbachov y cuyos efectos prácticos aún no se dejan ver en la vida diaria de los soviéticos. Mijail Gorbachov El sentimiento generalizado entre los jefes de empresa y responsables económicos es que hasta que no se vean forzados, prefieren dejar marchar las cosas como hasta ahora afirmó en el diario Izvestia Y Toshenko, vicepresidente de la Asociación de Sociología del Comité Central, ante las conclusiones de una encuesta llevada a cabo entre gestores administrativos y económicos soviéticos. Entre los resultados de esta encuesta hay conclusiones tan desalentadoras como que tan sólo un 16 por 100 de los gestores de la economía soviética consideran necesario tener en cuenta las demandas de la población o de la opinión pública. Dos de cada tres gestores tienen la seguridad de que por muy mal que hagan su trabajo seguirán manteniendo su actual posición. Y casi ninguno de ellos cree que pueda haber alguna relación entre un cumplimiento más eficiente de sus responsabilidades y una mejora de sus perspectivas sociales. Ante esta situación, Toshenko se pronuncia en favor de una profundización de las reformas, que deberían tomar en cuenta algunos ejemplos del capitalismo y otros sistemas para ayudar a aumentar la productividad mediante el estímulo del lucro Sin embargo, las audaces recomendaciones de los expertos, a la hora de ser puestas en práctica, suelen quedar en papel mojado, ante los múltiples recortes impuestos por los sectores ortodoxos. Así lo ha puesto en evidencia, por ejemplo, la ley sobre la empresa estatal progresivamente descafeinada hasta quedar reducida a sombra de lo que en su día fue un audaz proyecto para la autofinanciación empresarial, que permitiría disponer con relativa libertad de los beneficios o cerrar las empresas no rentables. En esta contracorriente en la que se debaten las reformas soviéticas, el miedo también parece estar jugando su papel. Miedo no sólo a la inflación y el paro que podría provocar la lucha por una industria modernizada y competitiva. También emerge un miedo histórico, ligado a las convulsiones que han acompañado tradicionalmente a los cambios en la URSS. Entre profesionales soviéticos existe el temor a comprometerse excesivamente con una política en cuyo triunfo no acaban de estar muy seguros. Horizonte EL (PRESUNTO) SUCESOR DE GORBACHOV Desde hace algún tiempo, se viene hablando en lo que se suele llamar círculos diplomáticos de la oposición que dentro de los santuarios del poder en la URSS está encontrando el secretario general del PCUS Mijail Gorbachov. Con frecuencia, este asunto ha trascendido a la Prensa, y el propio Gorbachov ha admitido que encuentra resistencias para sacar adelante su glasnost y su perestroika apertura y cambio. Pero últimamente se ha precisado más y se da ya el nombre del posible sucesor de Gorbachov, si éste desapareciese o fuese apartado del Poder! Ese sucesor sería, según cuentan, Yegor Ligachev, de sesenta y seis años (diez más que Gorbachov) de catrera ingeniero aeronáutico, miembro de pleno derecho del Politburó y secretario del Comité Central del partido, a cargo de ideología y personal. Es el segundo de los hombres fuertes de la URSS. El tercero es Zaikov. Naturalmente, todos los más o menos implicados en esta historia la niegan. Pero kemlinnólogos de nota están especulando con sutilezas. Así, por ejemplo, se señala que en cuanto Gorbachov anuncia una decisión, o una política correctora de lo que sea, unos días más tarde aparece Ligachev diciendo to mismo, pero con menos hierro. Así, cuando Gorbachov habla de apertura, o de flexibilidad, Ligachev acude afirmando que sí, pero que hay que fortalecer la disciplina; o cuando Gorvachov propone abrir una amplia investigación. histórica sobre la era Stalin, Ligachev afirma que no es bueno remover los huesos de la historia. También se citan ocasiones en las que Ligachev se ha opuesto a recomendaciones de Gorbachov tales como la elección mediante voto secreto de las jerarquías del partido, o señalar un límite de edad para su retiro. Igualmente discrepan ambos líderes en cuando ai robustecimiento de los militares. Dicen bien los que hablan más que de discrepancias entre ambos personajes, de diferencias de grado y matiz. Gorbachov, sería el liberal y Ligachev el duro Dos variantes de la que podríamos llamar escuela Andrppov de la que proceden los dos. En todo caso y si las cosas están así, el papel difícil es el de Gorbachov. En cualquier otro país de vida política más transparente, de una historia como ésa sabríamos mucho más, en seguida, pero en lo tocante a la URSS los dedos se hacen huéspedes, máxime si los dedos pertenecen a los kremlinólogos que son los que han llegado a la conclusión, según vemos, de que no todo es casualidad en las diferentes ópticas de los personajes en cuestión. Según uno de esos destacados kremlinólogos de la CÍA, Ligachev se ha situado ya en la posición que sería muy visible en caso de que faltase Gorbachov. Ese experto, llamado Marc Zlotnik, ha sido citado diciendo en un seminario del Instituto Kennan, en Washington, en abril: Ligachev, ha enviado señales sobre un número de cuestiones en las que adopta una posición mucho más cautelosa que Gorbachov. Mientras Ligachev se ha cuidado de no oponerse activamente a Gorbachov, y ha apoyado básicamente los elementos más importantes en la agenda de aquel, el hecho indiscutible de que ha estado enviando tales señales sugiere que está haciendo saber que si la gente del Comité Central se harta, de Gorbachov, puede, seguir con el cambio pero á un ritmo mucho más lento y moderado. Todo esto puede ser puro sonambulismo, pero no nos olvidemos de que se trata de la URSS, y de que en ella el tema de sucesiones al más alto nivel no tiene reglas, ni reglamentos, ni tradiciones. Tampoco hay una lista de sucesores. Manuel BLANCO TOBIO El vagabundeo, un fenómeno reconocido Moscú. A. S. Buscan una limosna en los trenes, hurgan en los basureros, se pelean por ser contratados para descargar un camión de botellas de vodka y viajan siempre hacia el Sur, en busca de tierras cálidas y días luminosos. Son los vagabundos soviéticos, cuya existencia ha sido reconocida por la Prensa de la URSS, que les viene dedicando varios reportajes. El fuego fue roto por primera vez por el diario Sovietskaia Rossia en el que se hablaba de gente que un buen día abandonaba su trabajo y familia para salir a vivir como los gorriones y mendigar sin necesidad Posteriormente, el semanario Ogonjok La Llama les dedicó un extenso reportaje en el que se describía con detalle la vida de estas gentes. Por último, ha sido el diario Leninskoe Snamia La Bandera de Lenin el que ha vuelto a hacer referencia al tema al hablar de los vagabundos que con el buen tiempo rondan por el gigantesco basurero de Timojovo (600 hectáreas en las que cada día más de mil camiones vierten los desechos de 16 barriadas de Moscú) Equipados de un chuzo y un saco, hurgan entre los montones de desperdicios para después revender la chatarra y el pan duro a dos rublos (400 pesetas) el saco. Todas las publicaciones soviéticas que han tratado el tema han coincidido en exigir de las autoridades que se siga una actuación enérgica para acabar con el fenómeno del vagabundeo, cuyos hábitos no parecen diferir mucho de los descritos por Gorki para algunos de sus personajes de la antigua Rusia.