Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
IV ABC ABC ínerarío 13 junio- 1987 N 1972, Carmen pretendientes una Martín Gaite mica ciegas, una mica dedicó un susordas y una mica tongestivo estudio a las tas Martín Gaite lleva costumbres eróticas del a cabo un cuidadoso Carmen Martín Gaite setecientos: Usos amoexamen del noviazgo, rosos del dieciocho en Anagrama, Barcelona, 1987. 219 páginas. 1.380 pesetas su preparación, su pleEspaña. Ahora se ha nitud, sus ritos, sus inaproximado de nuevo al mismo tema, pero en miento del estraperto, la prostitución y los ne- hibiciones... Aunque se centra en el estudio un período infinitamente más cercano: la posgocios sucios Austeridad económica, pero del comportamiento femenino, no olvida tocar guerra. La inmediatez de la época elegida se las repercusiones de aquél en la conducta también sexual. En su centro mismo, la mujer proyecta, como es lógico, sobre la obra de masculina, incluido el fomento de la prostituespañola convertida en depositaría y transmi 1987: la autora conjuga el punto de vista de sora de la tradición y a quien, en consecuen- ción. la testigo y protagonista, en cierta medida, cia, se exigía mucho más que al hombre. La conclusión fundamental es que tal códidel tiempo analizado con la perspectiva de la go de relaciones trajo consecuencias muy neinvestigadora. No cabe reprochárselo; hacer gativas sobre las parejas. La represión otra cosa hubiera sido un falseamiento. Insexual pudo estar en la base de muchas cluirse en el texto es uno de los aciertos de desventuras matrimoniales, piensa la autora, Martín Gaite. Lo es, sobre todo, por el modo aunque cree que ésta es una cuestión de la narrativo que ha adoptado. Hay mucho de reque se ha hablado demasiado, de forma inlato, de crónica, en estos Usos amorosos, cluso algo abusiva Mucho más grave le pacrónica sentimental, sin duda, por emplear la rece otro fenómeno más desatendido y sufórmula que popularizó hace ya años Manuel byacente al primero: el de la represión de la Vázquez Montalbán. sinceridad entre los hombres y mujeres a lo largo de los años de trato que jalonaban su Los capítulos de este relato llevan títulos permanencia en aquella escuela del noviazautosuficientes: Bendito atraso En busca go tan decantada Esa insinceridad bloqueó de cobijo El legado de José Antonio La las posibilidades reales de amor y conociotra cara de la moneda Entre santa y sanmiento mutuo. to, pared de cal y canto El arreglo a hurtadillas Nubes de color de rosa El tira y Martín Gaite ha trazado un documento vivo afloja Cada cosa a su tiempo Ni que dede un período vivo de la historia cotidiana de cir tiene que el protagonismo del libro reside España que ya es puro pasado para los esen ia mujer, de forma especial en la pertenepañoles con menos de treinta años. Señalaciente a una cierta clase media, y la fábula das ya sus calidades, es necesario hacer alconsiste en mostrar su desenvolvimiento difígunas consideraciones. La primera es la sicil, problemático, en el decenio del cuarenta, guiente: durante la elapa estudiada se hasta el filo mismo de la década siguiente. potenció una moral tradicional que no era de origen franquista, claro es, aunque el franLas fuentes principales manejadas han sido quismo la utilizara a su favor. Esa moral, sulas revistas, sobre todo las femeninas. La auperviviente de una mentalidad barroca y ligatora va devanando los diversos temas al hilo da a formas agrarias de producción, tenía raíde las alegaciones textuales, muy sabrosas, En este punto el libro despliega un varioque son, en buena medida, los puntos de pinto muestrario de pequeños horrores: la ces hondas en nuestra sociedad. Véase la apoyo de su análisis: bien seleccionadas; glomujer debía sonreír y marchar con actitud opinión de dos historiadores poco sospechosos, Raymond Carr y Juan Pablo Fusi: El sadas con pulcritud, le confieren al libro una alegre por la vida Lo único que los hombres régimen de Franco representó una restauraindiscutible amenidad. A esto debe añadirse no toleran es el aburrimiento se aconseja ción de valores tradicionales sobre la educala andadura narrativa utilizada y la presencia en un consultorio sentimental) el casamiento viva de la narradora- testigo, que otorgan al y el hogar son la clave de la vida femenina ción, la familia, lá religión y el orden social, texto un fuerte acento persuasivo. Martín Gai Me encanta la carrera, pero me encanta que estaban bastante más arraigados en la te. ha eludido siempre el tono doctrinal, la más casarme. La mujer no tiene más misión sociedad española de lo que creyeron los reapostilla rotunda o ese estar au- dessus de que el matrimonio. ¡Estaría bonito! dirá, formistas liberales de los años treinta... (Esla mélée que ha frustrado algunas obras de contundente, la abogado madrileña María Te- paña, de la dictadura a la democracia, Barcelona, 1979, página 179. No podemos convereste tipo o similares. Hay además una escriresa Segura) y en todo ha de someterse a la tura funcional y cálida, que resulta decisiva superior voluntad masculina, según era el tir al franquismo en el chivo expiatorio de en la impresión de conjunto que e! ensayo criterio de José Antonio Primo de Rivera y, todas las desgracias nacionales, ni entender la historia de este país desde la perspectiva deja: de historia agridulce habla el editor, y naturalmente, de su hermana Pilar Que voluntarista de la que nos hubiera gustado el calificativo es justo. La autora ha tenido el éste es el papel de la mujer en la vida. El arbuen criterio de no extremar la nota: la proximonizar voluntades y el dejarse guiar por la que fuera y no délo que fue. midad conceptual del franquismo habría hevoluntad más fuerte y la sabiduría del homNi chivo expiatorio ni tampoco evasiones cho posible el deslizamiento al alegato polítibre de la realidad: lejos de mí, en el tiempo de co, un medio bastante tópico de alancear al Sobre tal entramado conceptual, explorado los mass media el defender el compromiso moro muerto. Aunque el libro diste de ser inoen sucesivos asedios, se teje el análisis de del escritor. Pero una cosa es esto y otra huir cente o neutral. Martín Gaite. Ante el lector desfilan las prende nuestro presente. Y la verdad es que desInaugura Usos amorosos la relación entre das femeninas y su valoración- e l famoso de hace unos años esa voluntad de fuga rePío XII y el general Franco, los dos pivotes pololo- los desvíos de la alta burguesía sulta una evidencia. Casi nadie dice una padecisivos de la nueva mentalidad: el nacionalrespecto al modelo de la mujer falangista- l a labra sobre los problemas de la actual sociecatolicismo. Los textos manejados son inequíchica topolino- la célebre Mariquita Pérez, dad española, misión que se ha dejado, al vocos, pero quizá el más llamativo sea el del un símbolo del incipiente consumismo, las parecer, a los columnistas políticos. Parece cardenal Eijo Garay: Nunca he incensado modas- d e las melenas al traje de bodas- como si estuviéramos en el mejor de los con tanta satisfacción como lo hago con Su las novelas rosa y su función ideológica, al mundos. En este estado de opinión, el franExcelencia (20 de mayo de 1939) Esa menservicio de la establecida representación de quismo funciona como un exotismo, con el talidad modeló, según Martín Gaite, los hábila mujer, y, en fin, los límites precisos que se que evadirse del presente y justificarlo todo tos amorosos de la mujer española, tras la lile concedían a ésta. Valgan dos textos sobre en nombre del antifranquismo. Por eso, a beralización del período republicano y la flexiel particular: En las mujeres el conocimiento contrapelo seguramente de las intencionas de bilidad que, por la propia naturaleza de las analítico puede perturbar las finas arterias de Martín Gaite (véase el prólogo) este libro tiecosas, impuso el desarrollo de la guerra civil, su feminidad decía la revista Medina (15 de ne algo de manual de progres que, a mi en la vida cotidiana. Un concepto clave: el de noviembre de 1942) y otro mucho más con- juicio, no lo beneficia. austeridad, aunque ésta pudiera entrar en tundente, también del mismo órgano: ...decontradicción con el escandaloso florecíbéis ser ante las travesuras de los novios o Miguel GARCÍA- POSADA E USOS AIRIISOS DE LA POSTGUEKRfl ESPAÑOLA