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MIÉRCOLES 10- 6- 87 INTERNACIONAL Elecciones en Europa A B C 35 Los máximos rivales en Roma son Bettino Craxi, ex primer ministro, y Ciríaco de Mitta, líder de la DC El voto del centro será el que decida en Portugal la lucha entre socialdemócratas y socialistas elecciones no cambiarán casi nada. Como es tradicional en Italia, se esperan diferencias de voto mínimas en los partidos de la anterior coalición, mientras que los comunistas seguirán bajando. Única novedad en este panorama, la presencia de los verdes que podrian conseguir un 2 por 100 de los votos. Incierta la futura alianza de Gobierno. La que más probabilidades tiene es el pentapartido o una fórmula parecida. La alternativa de izquierda, con socialistas y comunistas en un mismo Gobierno, parece inviable si se cumplen las previsiones de un voto estable. Esta es la razón por la que las negociaciones para el futuro Gabinete serán difíciles. Los democristianos, que para recuperar la presidencia del Consejo de Ministros hicieron caer a Craxi, insisten en que ésta debe seguir en manos de la DC. La actitud del Partido Socialista será determinante, y en ella influirá la continuidad o no de De Mitta al frente de la Democracia Cristiana. rado, sin triunfalismos, pero con optimismo. Cavaco tiene carisma, colaboradores eficaces, ministros que son sus marionetas y una base de apoyo interclasista. Los socialistas representan ideas e intereses más contradictorios. Al colocar en sus listas a Lurdes Pintasilgo dieron un paso para conquistar el voto útil de la izquierda y, en el futuro, ganar de ese lado el mismo espacio que ganaron los socialdemócratas en la derecha. Pero Víctor Constancio, líder socialista, también sabe que estas elecciones se van a decidir en el centro, donde Cavaco y Soares enarbolan sus banderas y cohabitan. En los carteles de la campaña socialista aparecerá una fotografía de Constancio y Soares en un abrazo fraterno. Los socialdemócratas no descuidan, de forma más sutil, unir también a su partido la figura del presidente. Las expresiones lanzadas en un comido en Oporto: Los portugueses nos conocen y juntos lo vamos a conseguir Once partidos portugueses Lisboa. Antonio Romero Once partidos y una coalición se presentan a las elecciones. Los socialistas y los socialdemócratas son los principales actores que entran en escena. Ambos son conscientes de la importancia del electorado central que es el que hace ganar o perder las elecciones. Los socialdemócratas orientarán su campaña procurando quitarle la carga partidista y centrarse en la acción de Cavaco Silva y su Gobierno, apuesta en el debate de las cuestiones políticas fundamentales, en tono mode- sus rivales Víctor Constancio, técnico en economía del Grupo Socialista Lisboa. A. R. Víctor Manuel Ribeiro Constancio nació el 12 de octubre de 1943. Se licenció en Economía en ei Instituto Superior de Economía de Lisboa en 1965, donde ejerció funciones docentes hasta 1973. Realizó estudios de posgraduado en la Universidad británica de Bristol. En 1974 fue nombrado secretario de Estado del Plano, cargo que mantuvo hasta el tercer Gobierno prov i s i o n a l (de Vasco Gongalves) Se afilió al Partido Socialista en 1975. Fue director del Servicio de estadística y Estudios Víctor Constancio Económicos del Banco de Portugal. Elegido diputado en 1976, presidió las comisiones de Economía y Hacienda y para las negociaciones con la CEE. Dejó el Parlamento en 1977 para ocupar el lugar de vicegobernador del Banco de Portugal, y en el año siguiente fue nombrado ministro de Hacienda y del Plano del segundo Gobierno constitucional (de Mario Soares) En 1979 regresó al Banco de Portugal e ingresó en el secretariado nacional del Partido Socialista. Fue diputado de nuevo en 1980. En unio de í 986 fue elegido secretario general del Partido Socialista. Bettino Craxi, cuatro años seguidos en el palacio Chigi Roma. M. C. El sueño dorado de Bettino Craxi es que la DC pierda votos- n o muchos- en las elecciones. Porque esto abriría la veda contra De Mita, su enemigo mortal. Craxi no le perdona que haya hecho caer su Gobierno y le ha jurado odio eterno. Este enfrentamiento personal ha pesado sobre la campaña política y hará muy difíciles las negociaciones posteriores. Craxi es un político milanés dinámico, pero algo gitano que ha basado su éxito en dar una imagen de eficacia y estabilidad al Gobierno y a Italia. A pesar Bettino Craxi de los continuos cambios de Gabinete, en este país ha habido siempre una situación de fondo estable. Aunque en principio pudiera parecer lo contrario, en realidad, en los últimos cuarenta años ha gobernado siempre el mismo partido, y si bien con distintas coaliciones, el país ha sido administrado con una cierta eficacia gracias sobre todo a los técnicos de la Administración del Estado. Con los cuatro años que ha permanecido Bettino Craxi en el palacio Chigi, sede del primer ministro italiano, el líder socialista ha conseguido vender una imagen de algo que ya era una realidad. Neil Kínnock, universitario tras mil generaciones Londres. A. B. Neil Kinnock, jefe del Laborismo, es hijo de minero y de enfermera, nacido en Gales. Se licenció en Relaciones Laborales e Historia por la Universidad de Cardiff. Dice que en mil generaciones es el primero que llegó a la enseñanza superior. Así su árbol genealógico tiene la raíz en el año 28000 antes de Cristo, con un jardinero de Mesopotamia llamado Adán Kinnock. Ingresa en los comunes en 1970. Procede de la izquierda laborista y se presenta como un dirigente moderado, muy retórico, sin muNeil Kinnock cha s e g u r i d a d al tratar temas de Estado. Es un excelente actor ante la televisión. Fue elegido jefe del Laborismo en 1983, tras el descalabro electoral del partido a las órdenes de Michael Foot. Su esposa Glenys, con evidentes encantos personales, es profesora de enseñanza media, con tendencias radicales y gran poder sobre su esposo. Tienen un hijo y una hija. Al jefe de la oposición le gusta cantar en coro y el rugby. Presenta con habilidad un socialismo aguado enriquecido con las vitaminas de la compasión para los desheredados de la fortuna. Carece de experiencia ministerial.