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MIÉRCOLES 10- 6- 87 OPINIÓN ZIGZAG ABC 21 Cuaderno de notas- Tradición y modernidad Estrenándose como académico, es decir, inmediatamente después de sentarse por vez primera en su sillón de la calle de Felipe IV, el profesor Francisco Rico acierta a romper una lanza por la tradición. Cree que nuestro tiempo no tiene estética (ni estéticas) a fuerza de transigir con todas y verlas nacer y morir en un pestañeo Pasaron las vanguardias. Olvidadas quedaron las consignas. Permanece el logro de cada obra. Permanece, con él, la aventura del escritor. Y la del lector. Así, pues- c o n cluye Rico- la tradición se nos ofrece como una óptima carta de marear; si difícilmente es posible el entusiasmo de la innovación, que nos sirva de guía la lucidez de la conciencia histórica en el diálogo de tradición y modernidad Tamaña verdad quedaba ya expresada por el nuevo académico al anunciar que la fuerza de la tradición tiene sus mejores testimonios en las vanguardias, cuyo fervor en denostar a los padres rivaliza con su idolatría a los abuelos. Chatarra en la M- 30 La circunvalación de la M- 30 se ha convertido en un emporio de chatarra: esqueletos de neveras, coches, hierros torcidos, bañeras y demás restos se amontonan a orillas de la carretera. Y a la zaga, familias de gitanos que se han adueñado del suelo y de los desperdicios. La estampa es más propia de un país en guerra que de una nación europea. Una vía de la importancia de la M- 30 no puede ofrecer a nativos y turistas imagen tan cochambrosa. Las autoridades municipales han de tomar cartas en el asunto. HORA DE LA VERDAD A sonado la hora de la verdad. Como en la fiesta nacional hay que matar al toro de un grave problema. Ese problema se llama exceso de poder del PSOE. Q u i z á no haya asunto más grave que éste en la vida de una democracia. Porque el tejido más sensible de ella se compone de equilibrios internos, de contrapesos capaces de eliminar prepotencias. La despedida de campaña por parte del PSOE ha sido tremenda. Pocas veces se ha percibido con tanta claridad el anuncio de una vocación cuasi totalitaria. La pretensión de arramblar con todo lo que hay contradice esas quejas hipócritas de algunos ilustres socialistas cuando deploran la inexistencia de una oposición fuerte. Llegada la ocasión, lo que pregonan es el cariño por la idea- e n la práctica, ya que no en la formade un partido único, con una televisión única y, a ser posible, con un periódico único. Es una sensación perceptible. No es una crítica. Cuando una ambición ve expedito el camino de sus plenas satisfacciones, lo normal es que se lance por él. Es la sociedad, no el PSOE ni el Gobierno, quien debe velar por su adecuada representación. Y para conseguir ese objetivo no se ha inventado nada mejor que el voto. Resulta lógico que el PSOE demande las máximas cotas de poder posible. Lo que ya no es tan lógico ni tan cierto es que para que exista cambio real tenga que haber una especie de monopolio del poder político. El PSOE considera que él es el único protagonista de la transformación social. Y eso es una burda inexactitud. Corresponde al ciudadano dejar las cosas en su justo medio. Conviene que no se deje embaucar por los arribistas del cambio irrealizado. Lo que ha vivido el pueblo español en estos últimos cinco años ha sido, salvo casos aislados, una consolidación de lo preexistente, una sustitución de personas por otras menos preparadas y un reemplazamiento de las corrupciones pretéritas por otras peores. H Salvar los osos A pocos días de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, se hace público qué la Junta Autonómica del Principado de Asturias, por no se sabe bien que razones técnicas, va a poner en grave peligro la existencia del oso pardo, especie de la que tan sólo quedan algo más de sesenta ejemplares en los Picos de Europa. Reduciendo las indemnizaciones por los daños producidos por estos animales al ganado y los sembrados de la zona, y exigiendo un mayor papeleo para concederlas, la Junta pone en un aprieto a los habitantes de las zonas donde actúa el oso pardo, que volverán de nuevo a defenderse del animal persiguiéndole hasta su muerte. Sin justificar la acción de los campesinos asturianos, si se entiende que no estén dispuestos a sufrir los daños que los osos provocan en sus ya mermadas economías. Por eso no entendemos la postura de la Junta, que de esta forma olvida la protección contra una especie animal en peligro de extinción. La ecología, habrá que recordale a algunos, no son únicamente discursos. OVIDIO Gadafí El dictador libio ha firmado con la Unión Soviética un programa de cooperación cultural, por dos años, en los campos de la enseñanza superior y secundaria, la investigación científica, la cultura, la televisión y radiodifusión, los intercambios de jóvenes... es decir, en todo aquello que pueda influir en el comportamiento vía intelectual. El sueño dorado de un déspota es la alienación total: Gadafi no parece haberse conformado con doblegar a sus gentes con puño de hierro- aunque no faltan quienes le adoran- también quiere narcotizarlas con la más genuina ortodoxia marxista. Su espíritu de superación no parece tener límites. ATERRIZAJE EN LA PLAZA ROJA: Estábamos allí. ASI COBRA ETA LOS SECUESTROS: 5.000 millones en rescates. EL ENCHUFE DE LA CULTURA SOCIALISTA. COCHES USADOS DEL MERCADO COMÚN: Cómo importar sin trabas. ESPECIAL VACACIONES La ética socialista, en cuyo nombre se abordó una frustrada época nueva, ha brillado por su ausencia. La manipulación televisiva ha alcanzado cotas de superación difícil. Los medros personales han sido insospechados. La capacidad de autocrítica ha brillado por su ausencia. Todo ha consistido en poner la máquina parlamentaria de votar al servicio de metas muy discutibles. En ocasiones, esas metas han sido corregidas al poco tiempo de ser alcanzadas, como ha ocurrido en la reforma penal que llenó las calles de delincuentes. La inseguridad ciudadana apenas se ha tratado o debatido durante la campaña electoral. Y ese es un asunto municipal donde los haya, aparte de que Interior tenga vara alta en su administración. Felipe González, durante la campaña, estuvo remiso a intervenir. Sólo lo hizo cuando los sondeos le advirtieron sobre un retroceso electoral seguro. La increíble instrumentación del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) brilla en ese contexto de encuestas con siniestra luz. El organismo que pagamos todos los españoles se ha convertido en palanca para modificar un estado de opinión. Hoy se consuma todo. Para bien o para mal. El elector debe ser consciente de que estas elecciones distan de parecerse a las anteriores municipales y autonómicas. Son una especie de generales anticipadas. Gran parte de la campaña ha girado en torno a los comportamientos del Gobierno, en detrimento de la atención que demandaban la política local y regional. Queda una esperanza en aras del equilibrio político apetecido. Y es que Felipe González sólo haya conseguido, en sus esfuerzos finales de televisión y mítines, convencer a los que ya estaban convencidos. Cuesta trabajo creer que después de tantos despropósitos políticos, quienes ya se sentían decepcionados hayan podido modificar su estado de ánimo. Lorenzo CONTRERAS