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MARTES 9- 6- 87 A B C DE LA EDUCACIÓN ABC 75 para enfrentarse al SIDA una revista italiana: que el cuidado de un enfermo del SIDA es, a sabiendas de las dos partes, un cuidado para la muerte... y muchas veces a solas, pues con frecuencia huyen de su lado hasta la familia y los amigos. Informaciones como la del Centro para el Control de Enfermedades de Atlanta, del contagio por contacto con la sangre de los enfermos, explican- aunque no justifiquen- posturas de retirada de algunos profesionales sanitarios. Hay una falta de preparación profesional contra la que ha protestado enérgicamente la religiosa enfermera berlinesa Hedwing Bónsch en su escrito- confesión. Sociólogos yeducadores exigen una respuesta de ámbito mundial Desafío mundial La respuesta al desafío mundial del SIDA es variada en métodos y contenidos. Uno de los primeros países en lanzar un plan nacional de acción ha sido Uganda. también el primero en número de casos registrados en África: plan de información y de educación. Otras son las miras del programa de Sri Lanka, que persigue restringir la admisión de turistas menores de edad y expulsar a los visitantes homosexuales, aspectos meramente te la. intolerable segregación en las clases y se financie ta información complementaria del profesorado en servicio activo. En Francia y en los Estados Unidos es probablemente en donde con más encono se enfrentan los partidarios de dos líneas de actuación, aunque todos mado partido por la posición de Bennett, recomendando que se hable menos de recursos prácticos y más de continencia sexual, subrayando que la educación que se quiera dar en las escuelas sobre esta materia esté de acuerdo con los criterios morales de los padres. Programas de orientación En el decenio próximo, Sos científicos sólo esperan obtener una vacuna, y en fase experimental El niño afectado por el SIDA sólo es un disminuido no un enfermo contagioso sanitarios que corresponden al ambiente peculiar de la isla. Campañas a través del sistema educativo han comenzado en el Japón, con folletos profusamente divulgados y comités locales anti- SIDA; en varios Estados de Australia, con explicaciones didácticas, criticadas por demasiado atrevidas; en Bélgica, cuyo Ministerio de Sanidad coordina lacampaña iniciada por la televisión, pero que se va a extender a las escuelas; en la República Federal Alemana, cuya conferen cia de Ministros de Educación, como las asociaciones de profesores, ha insistido en que se evicoinciden en su necesidad. Sanidad y Educación discrepan. El Surgeon General y algún miembro de la Academia de Ciencias en Norteamérica, lo mismo que la doctora Barzach, ministra de Sanidad francesa, proponen una información muy clara y de gran alcance que llega a la recomendación directa de instrumentos profilácticos. En el otro bando, tanto el secretario de Educación americano, Bennett, como la responsable de la educación en las escuelas francesas, Michéle Alliot- Marie, adoptan enfoques más prudentes y respetuosos. El presidente norteamericano ha to- Esto no ha impedido que en el 70 por 100 de los centros de enseñanza estadounidenses se estén impartiendo programas de orientación y que tanto las casas comerciales como entidades, sin ánimo de lucro, haya producido abundantes medios didácticos o simplemente de divulgación: cintas de vídeo, programas escolares, guías para el profesorado, etcétera. También es ésta la intención de las autoridades británicas en medio de una amplia polémica. Responsables de las iglesias, desde obispos concretos hasta los secretarios de los Episcopados Europeos, que acaban de reunirse en Santiago, vienen aportando sus puntos de vista con orientaciones serias de orden moral y pastoral. Por lo que hace al personal, en Francia se ha llegado a proponer que se expulse del trabajo a los profesores y a otros profesionales afectados por el SIDA. En España, lo primero y más urgente es que los padres, sus asociaciones y sus representantes en los Consejos escolares conozcan la realidad del problema y lo que de verdad es un alumno con SIDA, sin caer en la despreocupación ni en la psicosis alarmista. Se pide que nuestros órganos nacionales aunen su empeño con el de otros entes sociales, colegios de médicos, asociaciones del profesorado y otros para organizar un sistema propio de información y formación sin esperar a encontrarse el terreno ocupado en monopolio por la acción de los poderes públicos. Se acaba de dar, por el Gobierno, un importante empujón a la Comisión Nacional de Coordinación y Seguimiento de Programas de Prevención del SIDA, en la que participa el Ministerio de Educación. El profesor Julio Rodríguez Villanueva se ha dirigido públicamente al ministro de Sanidad reclamando eficacia. Nadie espera que primen en ésta los criterios morales sobre los sanitarios. Por eso, cobra importanta la actuación familiar y eclesial. Nadie quiere que se intenten resolver los problemas por medio puramente coactivos, como en el caso reciente del colegio de Durango, donde se ha amenazado con retirar la subvención al centro, o difundiendo criterios supuestamente éticos para defender el safe sex como un dogma. Manuel UTANDE