Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
24 ABC OPINIÓN- -Ni guerra ni políticaZIGZAG Guerra Nada mejor para defender los intereses de los trabajadores y no de los capitalistas como ha dicho Alfonso Guerra en Valencia, que tomar un avión Mystére de la Aviación Civil y marcharse a la ciudad del Turia. No es que un reactor público sea el vehículo más apropiado para acudir a una cita con la Historia, sino que el hecho de viajar a reacción para predicar la revolución anticapitalista casi parece un juego de conceptos de esos que al señor vicepresidente del Gobierno gustan tanto. Pero nada le debe complacer más al segundo del partido en el Poder, a lo que se ve, que viajar y moverse a costa del contribuyente. A estas horas no tenemos noticias aún de que el señor Guerra preguntara antes de subir en el Mystére si ese viaje electoral del PSOE corría a cargo de los impuestos que pagan los trabajadores o a cuenta de los que satisfacen los capitalistas. El virrey del queroseno público cuida con desmedido afán, como se ve, las cuentas del partido. Este misterio de Guerra es ya un secreto a voces. MARTES 9- 6- 87 OTRO PENTECOSTÉS P OR encima de algunos fallos técnicos (que los tuvo) y de algunas estrecheces teológicas (que, a mi modo de ver, también se produjeron) creo que hay que decir s i n rodeos que la ceremonia que el pasado sábado t r a n s m i t i ó TVE, con otros cuarenta países, fue bastante más que un formidable espectáculo. Fue, desde luego, una celebración grandiosa: yo no recuerdo, al menos, caso alguno en el que nos ofrecieran sumultáneamente lo que se está produciendo en dieciséis países del mundo, con un engranaje de casi perfecto aparato de relojería. Pero fue, ya digo, bastante más. Para mí, fue una ceremonia que hizo visible, volvió tangible lo que es la Iglesia, lo que debió de ser Pentecostés. En este día- dicen los hechos de los apóstoles- Pedro y Juan, Santiago y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago, perseveraban unánimes en la oración con algunas mujeres y con María, Madre de Jesús Sobre esta comunidad, centrada en María y convocada por los apóstoles, dedicada a la oración, descendería el Espíritu que les empujaría a todos por los caminos del mundo para construir lo que hoy llamamos Iglesia. Esta presencia del Espíritu ha existido siempre. Esta comunidad- Iglesia se registra en cada creyente que ora y cree. Pero nunca se nos había hecho palpable como en la tarde del sábado. Esa televisión de la que tanto maldecimos iba a permitirnos sentir, tocar, experimentar, lo que es la comunidad de creyentes unidos en. Cristo a todo lo ancho del mundo. ¿Unidos, para qué? Para rezar y para amar. ¿Reunidos, en torno a quién? En torno a Cristo a través de María. ¿Convocados, por quién? Por los apóstoles en la figura del supremo pastor, el Papa. ¿Viviendo su oración, cómo? Con alegría. Era, efectivamente, un nuevo Pentecostés. Por encima de la diversidad de lenguas y continentes, dieciocho satélites nos permitían tocar la Iglesia con las manos de nuestros ojos. Una gozada para cualquiera que tenga viva la fe. Pero antes hablé- ¿p u e d o decirlo con sencillez? -de algunas estrecheces teológicas. A mí, por de pronto, me hubiera gustado que fuera más visible la presencia de Cristo. Estuvo allí, ya lo sé. Estuvo en la comunidad reunida; estuvo en las palabras del Ave María que, tercas, hablaban del fruto bendito de tu vientre estuvo en el discurso del Papa que recordó que los cristianos vamos a El por medio de María Pero, si la televisión es el arte de las imágenes, ¿hubiera estado de más que las mismas imágenes recordasen visiblemente que los católicos no vamos a María, sino que vamos a Cristo por María? También tuve la impresión de que al Papa lo dejaron demasiado solo en el altar. Me hubiera gustado ver junto a él- -como dice el libro de los Hechos- a Juan, Santiago, Andrés... Me habría apetecido que las cámaras mostrasen mejor, en cada santuario, que la comunidad estaba allí con su obispo. ¿De qué sirve hablar de colegialidad si, luego, a la hora de los hechos, no mostramos esa vital unión del Papa con los demás sucesores de los apóstoles? Donde está el Papa están los obispos, lo sé. Pero tal vez tengamos que acostumbrarnos más a verlos juntos, presididos por él, pero juntos, si no queremos que luego nos acusen de papolatría. Pero, dejando de lado estas apreciaciones, tal vez personales, lo cierto es que el sábado pudimos sentirnos más Iglesia; vimos latir como nunca la unidad de los creyentes; descubrimos que la oración sigue siendo algo muy vivo en el mundo; comprobamos que el cariño a María es parte sustancial de nuestro corazón. Para mí, la pantalla del televisor quedó bendita para varios meses. Y me reconcilié con tos medios de comunicación que permiten tanta maravilla. J. L. MARTIN DESCALZO aquéllas que desean integrar unidades combatientes. Se trata de un punto más arduo y discutible que no es cosa de abordar aquí. Con todo, habrá que considerar una realidad insoslayable: la guerra se ha tecnificado y elfo ofrece posibilidades antes inexistentes de que la mujer pertenezca a unidades de combate. Facultad política La situación de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense es preocupante. Apología de ETA y movimientos afines; invasiones de punks toxicómanos y otras especies ajenas a la vida académica; sensación de temor reconocido por algunos profesores... Y, sobre todo, la desesperación de aquellos que siguen creyendo en una Universidad de estudiantes y enseñantes, no de políticos y agitadores. Aunque sea en la Facultad de Ciencias Políticas. Unánimes todos Subir arriba, bajar abajo, son pleonasmos muy usados, como tantos otros; o lo que es igual, vocablos innecesarios para captar el recto sentido de lo que se dice. Los diccionarios añaden que esos vocablos le dan a la expresión vigor o bien gracia. Ahora está de moda decir, por ejemplo, acuerdo unánime de todos o se acordó por unanimidad de todos ios concurrentes Resulta ocioso el comentario: unánime supone precisamente e s t a r de a c u e r d o en un parecer, deseo o sentimiento. Unánimemente es de manera unánime. El empleo, en radio y televisión sobre todo, de la frase acuerdo unánime de todos tenemos por cierto que no ocurre por deliberado propósito de añadir vigor ni gracia a lo que se dice, sino por lamentable y rotunda ignorancia. La mujer y el Ejército El artículo 14 de la Constitución prohibe cualquier discriminación por razón de sexo. A pesar de ello, se ha negado más de una vez la pretensión formulada por algunas jóvenes de aspirar al ingreso en academias de las Fuerzas Armadas. El propósito del Gobierno de aprobar un proyecto de ley para que las mujeres accedan a Cuerpos militares como el Jurídico o el Médico, el de Intendencia o Intervención, tiene lógica coherencia con el hecho de que algunos de esos servicios los prestan ya las mujeres en los hospitales. Por otro lado, las hay formando parte de la Policía. Quedan insatisfechas DISTRIBUIDOR DÉ: azulejos, pavimentos cerajri ¡eos; y. Vgres; t 0 Luís Velezde Gueváráí 7 Tels 23904 21 227- 7 a 95 Tgis; 228 62: 26.228 41 C l á r a l e! Re 54 i ¡Mj ¿i 6 S W A: Ctra Fuérilabrááa irto Krn? r 7.400 fc: Perar s n. -Tei. 6900? 23