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72 ABC ABC LUNES 8- 6- 87 Clqi- -oo uo gran inseguridad en los propios funcionarios. Por otra parte, las contestaciones vinculantes (de Hacienda a los contribuyentes) poco tienen que ver muchas veces con el propio reglamento que se aplica en la inspección y eso da la sensación de una gran dispersión de criterios. Además, la Constitución española, que es de aplicación directa, tiene un artículo de tutela efectiva, de manera que cada vez que un juez da más importancia a la equidad que a la norma, desorienta y crea un sentimiento de desigualdad importante porque el que recurrió y logró la sentencia favorable confía en todo el sistema jurídico, pero el que no recurrió porque su liquidación era firme tiene el sentimiento de perdedor y de inseguridad jurídica. ABC. Entonces, ¿el que paga es porque no tiene más remedio? C. Albiñana. Existe, en efecto, el sentimiento, y eso está dando lugar a una especie de enfrentamiento de clases sociales que no se produciría si todos tuvieran las mismas posibilidades a la hora de las retenciones o el fraude. F. Quintana. La reforma de la administración tributaria era tan importante y tan a plazo medio, cuando yo estaba en el Gobierno, que hubiera exigido la constitución de un equipo especial. No ha habido equipos redactores de disposiciones; no hay un equipo de relaciones públicas de la reforma fiscal, y así hemos reformado la ley con grandes disposiciones y nos hemos encontrado con que la administración no existía; ha tratado mal a su gente, con incompatibilidades, con retrasos en la convocatoria de oposiciones. ¿Y qué ha pasado? Pues que ha habido muchos ilustres funcionarios que se han cansado de ser servidores del Estado y se han pasado al sector privado, porque la capitalización del conocimiento fiscal es enormemente provechosa. Se ha producido una descapitalización de la Administración en sus cuadros directivos y eso ha provocado que hoy estemos improvisando un conjunto de soluciones. Faltan juristas; no hay una normatividad buena y llega un momento en el cual los contribuyentes ven que no funcionan los medios cohercitivos de la Administración. Yo digo que nadie es con- La verdadera reforma fiscal está en el fortalecimiento de la administración tributaria hemos llegado otra vez al miedo al castigo de la Hacienda? E. Albi. La base técnica y teórica de la fiscalidad en Europa estaba basada en ideas fiscales de los años sesenta y también en alguna medida, en el informe Cárter. Gracias al profesor Fuentes Quintana y al Instituto de Estudios Fiscales, en su época estaba preparado el producto que era, además, políticamente necesario y coherente. Con algunos defectos ha tenido un buen éxito. Pero ha cambiado radicalmente la situación económica en el mundo occidental y también los criterios fiscales. C. Albiñana. Si de la reforma fiscal tomamos tres partes, la de 1977, como preludio, y las dos de 1978, en septiembre y diciembre, de renta y sociedades, indudablemente las del 78 están bien planteadas. Y yo creo que la prueba es que a pesar de todas las dificultades han dado su rendimiento. La de 1977 a mí me parece que fue demasiado tímida. El delito fiscal es como si no se hubiera incluido, porque según la legislación, era imposible cometerlo. Luego, la ley de 1985 sobre plusvalías y minusvalías fue nefasta, aunque los abusos cometidos la justificaran en su momento, pero hay que decir que esa ley no es de recibo. a la inflación desde el año mil novecientos ochenta y uno. ABC- ¿Y qué reforma debería acometerse para evitar todas estas distorsiones? F. Quintana. -Hoy rigen tres finalidades en la imposición: simplificación, eficiencia y equidad. Hoy no se discute la imposición indirecta, sino la estructura de la imposición directa, y simplificar es una de las exigencias porque la complejidad es muy costosa para el contribuyente y para la Administración. Ninguna tarifa escarpada. En España siempre que se han bajado los tipos se ha recaudado más. La suma que hoy tenemos de deducciones más una tarifa complicada es de vergüenza. ABC. -Se ha hablado de un tipo único del veinticuatro por ciento... F. Quintana. -Yo soy partidario de ello, aunque se enfade mucha gente que se llama progresista. Naturalmente, su implantación le iba a obligar al ministro de Hacienda a embarcarse en una importante campaña antifraude (aquí surge una pequeña polémica con César Albiñana) En definitiva, simplificar el IRPF, integrarlo mejor con el impuesto de sociedades. Simplificar en favor de una política comprometida con el fraude. G. Añoveros. -Lo básico es la reforma de la Administración tributaria, con la adpatación de la tarifa a los niveles de inflación. Eso es importante. Y una simplificación. Lo que hace intolerable el sistema es la aplicación desigual. Albiñana. -Antes de reformar, primero concluir la reforma. Cuál va a ser el impuesto sobre el patrimonio y el de sucesiones. E. Albi. -La estructura del sistema está bien. Pero habría que reformar el iRPF y el de sociedades para tener en cuenta los estímulos económicos a los agentes económicos teniendo en cuenta que los tipos marginales no pueden ser altos; simplificación muy fuerte de la tarifas, dejándolas en un tipo único o en tres tramos con tres tipos, acompa- Simplificación, eficiencia, equidad F. Quintana. Yo lo que debo decir es que nadie ha conseguido poner de acuerdo a derecha, izquierda y centro en este país, salvo en los Pactos de la Moncloa. En esos Pactos está firmado el acuerdo tributario que hoy tenemos. Yo creo que no nos equivocamos. El IRPF sigue siendo el impuesto básico de todos los sistemas tributarios. Que luego la aplicación de la ley se haya hecho con más o menos fortuna ha sido un problema de administración como decíamos antes. G. Añoveros. Yo creo que los impuestos estaban bien concebidos. ABC. Ustedes que fueron los mentores de aquella legislación, ¿volverían a hacer lo mismo? G. Añoveros. Volvería a hacer lo mismo en un sentido. Pero aquello fue un pacto con la oposición y con el resto del Gobierno. Es lo que se pudo hacer. ABC. Sin embargo, existe la impresión de que aquella reforma ha penalizado el ahorro y la inversión... G. Añoveros. -Eso es absolutamente falso. El ahorro se lo ha cargado la crisis, no la reforma fiscal. ¿Qué ahorro se ha cargado la reforma? ¿Pero es que hemos mirado las cifras? Las cifras de ahorro personal este año son de récord. El problema fundamental son las posibilidades de inversión, que es distinto. Pero el ahorro no se lo ha cargado. Oiga usted, ¿no dice que no gana? Pues usted no paga. Otra cosa es que con una economía boyante el impuesto castigue de tal manera que el ahorro sea menor, contando con que usted no evada nada. Y además el impuesto sobre la renta está muy disfigurado en su progresividad por la no adaptación de la tarifa Hay que ir a un sistema fiscal más simple, más justo y que impida el fraude Las contestaciones vinculantes tienen poco que ver con el reglamento aplicado Los impuestos empresariales en España son superiores a la media de la OCDE tribuyente por contricción perfecta porque nadie ama al Estado. Lo es por atricción imperfecta; es decir, por la existencia de un infierno tributario que le obliga a pagar. El 77 por 100 de los españoles siente que estamos en un alto nivel fiscal El IRPF como tributo general y de masas ha aumentado la sensibilidad fiscal De 1973 a 1985 la presión de los impuestos aumentó en más de diez puntos nado de alguna poda en los beneficios fiscales de forma neutral. ABC. -Entonces, el impuesto ha dejado de ser instrumento de política económica... F. Quintana. -En absoluto. Hagamos el impuesto lo menos dañino posible. Ya es bueno si es neutral. G. Añoveros. -Cuando yo hablo de evitar el fraude no estoy pensando en medidas represivas. No se trata de publicar listas de contribuyentes. Eso es absolutamente negativo en mi opinión. Fallos de la reforma ABC. ¿Qué ha fallado en la reforma tributaria de hace diez años que fue aceptada socialmente como necesaria y descubrió en cierto modo una nueva moral fiscal si ahora