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20 A B C OPINIÓN ZIGZAG Iitronas en Valladolid Las calles de Valladolid se encuentran desde hace algún tiempo sembradas dé cristales, producto de los cascos de las botellas de cerveza, las populares Iitronas que la juventud hortera ha puesto de moda romper después de consumido el contenido. El hecho constituye un atentado contra el medio ambiente urbano. Sobre todo cuando llegan a convertir en auténticos vertederos, que nadie parece limpiar, los aledaños a los monumentos histórico- artísticos, como ocurre con la monumental parte inacabada de la Catedral de Valladolid. El alcalde de esta ciudad, el socialista Rodríguez Bolaños, debería evitar esta imagen de suciedad: si es imposible controlar a los gamberros, por lo menos mantener limpias las calles. Este descuido desprestigia tanto la imagen de la ciudad corno la de los responsables. LUNES 8- 6- 87 Queridísimos yuppies SECRETO A R I O cortar y coser en un mes tantos trajes como paquetes de letras sin gastos llevaba al descuento. De clientes falsos, naturalmente. Pero hacías la vista gorda. Y vestías, claro, como un figurín. Eran otros tiempos. Todavía recuerdas haber liquidado intereses con las t a b l a s en l a mano antes de que llegaran las calculadoras de molinillo. Y ahora pasan las sábanas del ordenador con la recapitulación diaria como si el milagro informático fuese una legión de japonesitos laboriosos escondidos en los sótanos del centro de proceso de Te temblaban las piernas a! datos. llegar al primer descansillo de Cuando acabaste ¡a carrera la escalera. Eso de que no con una beca del Banco pafuncionen los ascensores fuera saste a la asesoría jurídica. de las horas de caja por motiPero aquello duró poco. Era la vos de seguridad era una época del pluriempieo y prefemoda absurda. Te asaltaron riste visitar clientes por la malos recuerdos cuando llegaste ñana para captar pasivo y teal antedespacho. Habías estaner las tardes libres para asedo allí una vez. Pero había cambiado todo. Los viejos cua- sorar a un f a b r i c a n t e de dros, los sillones raídos, la im- azulejos y llevar un par de contabilidades por las noches. presionante madera barnizada Luego pasaste por el departade las paredes, habían desamento de valores, por inspecparecido. Ahora todo eran lución de sucursales y por la ces indirectas, moquetas de subdirección regional. Llegaste color pastel y mobiliario funcioa saber la vida y milagros de nal. Aquello parecía la consulla mitad de los clientes; conota del dentista y no la torre de ciste les secretos de ías opemarfil del nuevo mandarrias. raciones entre el Banco y las Cuando no eras más que un empresas de! grupo; incluso meritorio en la sección de riesmanejaste la caja B en las gos de aquella agencia urbana Juntas generales, los aguinal- ¡qué barbaridad, va a hacer dos de Navidad y las primas veinte años! -las letras aún de asistencia de los consejese d e s c o n t a b a n a mano. ros. Había pasado una eterniCuando llegaron las Bourrougs dad cuando la secretaria te fue un respiro. A la gente le hizo pasar ai despacho del suhabía dado por firmar letras perjefe. como si la felicidad pudiera- Buenas tardes, Ramírez. pagarse en cómodos plazos Lamento comunicarle que la mensuales. Comisión permanente ha reNadie mejor que tú supo chazado su candidatura. Pasanunca cómo se hicieron algurá usted a encargarse hasta nas fortunas. Y te divertía con- nuevo aviso del departamento tarlo. Era un genio aquel ferrede Asuntos Internos. Yy ahora, tero de la esquina. Giraba pasi me disculpa... pel pelota a su cuñado el En aquel Banco habías revendedor de chatarra y entre aprendido todo menos to que los dos montaron una inmobivale el silencio. Habías contaliaria con la gorra. Llegaba el do demasiadas historias. No sastre cada fin de mes- Tejisabías lo que era, de verdad, dos finos, confección esmerael secreto bancario. Y nunca da -con su paquete de letras comprenderás por qué los de mil pesetas y siempre pabanqueros hasta la atención saba lo mismo: Son de renola prestan con muchísimo inte. vación; la gente paga cuando rés pero han de simular puede. Tú sabías que su ramala memoria. tio de impagados era del 70 por 100 y que jamás podría Luis Ignacio PARADA C RITICABAS todo con la saña unánime de los mediocres. Pero esta vez el nuevo consejero delegado te parecía un talento. A las dos semanas de su incorporación ya tenía sobre su mesa tu curriculum. Y te había citado a media tarde, fuera de las horas de oficina. Seguro que para hablarte de sus planes en el Banco y sondear tu opinión de experto. Antes de la absorción te habían pedido un informe, y estabas seguro que eras la persona más indicada para director de ia oficina principal. quivar, cual si de miuras se tratase, a los vehículos. Las huellas que dejan a su paso los perros propician que las miradas vayan más atentas al suelo que a la contemplación de escaparates. Tampoco ha de olvidarse el peligro siempre cierto de una sorpresiva ducha con que, aprovechando la llegado de los calores, nos puede obsequiar algún componente diurno de los servicios de limpieza no suficientemente atento al paseante. Ducha que unos metros más adelante se repite por gracia de algún regador de macetas a horas prohibidas. Motoristas que decididen tomar el atajo de la acera con su moto. ¿No tiene el peatón, como tal, algún derecho? Eutanasia En el espacio Debate donde Victoria Prego luce sus facultades, se ha discutido sobre la eutanasia. Brilló sobre todos el catedrático de Pediatría Alfonso Delgado, que a menudo puso contra las cuerdas (junto con el doctor La Madrid y Begoña Aza, madre de una niña cuya vida era todo un argumento contra la eutanasia activa a los señores Pániker (pensador que no volaba como el águila, sino, lo más, como la calandria) Humet y Lerma. Echábamos de menos que en un culto, aunque reducido senado, nadie recordase, al referirse al temor a la muerte, que su impresionante realidad y su nombre ha hecho que éste viva- l o dice un filólogo español- en continua suplantación. En latín el horror a la muerte determina vaguedades de tránsito: Destitución en China La destitución del ministro chino de Bosques, Yang Zong, tras el catastrófico incendio acaecido recientemente en el noreste de la República, no deja de ser sorprendente y aleccionadora. Con ella se comprueba que, ni en los regímenes totalitarios, se mantienen en sus puestos los máximos responsables de los departamentos que han sufrido algún revés, y que la rectificación tras el fracaso es moneda corriente en todo el mundo. Indudablemente, en este caso, 191 muertes y la pérdida de 700.000 hectáreas justifican el relevo. Peligros de ciudad Recorrer Madrid se convierte, muchas veces, en arriesgado ejercicio más propio de héroes Irterarios o cinematográficos que de ciudadanos normales. Coches en las aceras, vallas y socavones obligan al viandante a invadir el asfalto, donde hay que es- perire, obire, recedere; o de aliento: spirare; o de término: finís, etcétera. Esta tendencia al disimulo ha pasado al español con abstractos como perecer, defunción o fallecimiento. Nuestro deseo vivo es que los opinantes de Debate vivan muchos años y mueran en paz. El mundo de ía Enseñanza, todos ¡os martes en ABC déla Educación. Las noticias de última hora y los proyectos más inmediatos, en materia de educación.