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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 8 DE JUNIO DE 1987 REDACCIÓN ADMINISTRACIÓN TALLERES- SERRANO, 61 28006- MADRID FUNDADO EN 1905 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA través de la sección de Cartas al director de El Norte de Castilla me llega una de una amable vecina de la comarca zamorana de Las Arribes del Duero rogándome que intervenga y trate de evitar que la zona más deprimida, demográfica, social y culturalmente de Europa sea convertida en basurero nuclear del continente El primer efecto que esta carta me ha producido ha sido de desconcierto; luego, de enternecimiento ante la confianza de esta señora. Ella apela a mi estimación de las zonas rurales que es en verdad muy viva y profunda, pero desgraciadamente esto no me da un ápice de poder. Yo, a pesar de mi amor hacia los pueblos de Castilla, carezco de poder para desviar los planes de la Administración. En el caso de esta comarca, creo que la vía a seguir sería interesar a sus representantes parlamentarios en la Junta de Castilla y León para que este despiadado proyecto no se lleve a efecto. Y, llegado el caso, que apelen al Defensor del Pueblo, intentando hacerle ver que el hecho de ser la zona más pobre de Europa no justifica que se instale en ella un cementerio nuclear. Una cosa así haría bueno el dicho aquel de que afortunadamente todos los muertos eran de tercera El marginado, el desheredado, el habitante de la comarca más deprimida de Europa no necesita radiactividad, sino remedios que le rejuvenezcan y le saquen de su postración. Dividir el país en sectores de primera, segunda y tercera clase supondría instalar en él las bases de toda injusticia. A REDIMIR A UN PUEBLO de trabajo ni perspectivas inmediatas de que se creen. Los hombres y mujeres en edad de trabajar lo hacen en labores ocasionales, emigran o se apuntan al paro. Algunos han encontrado trabajo en Burgos o en las instalaciones fabriles de Quintanilla de Sobresierra. De este modo, la población estable envejece. No hay en la comarca más que uno o dos matrimonios en condiciones de reproducirse. Son pueblos en agonía. Y ¿qué hay en esta comarca que pueda dar pie a una factoría? No lejos, Aguilar de Campoo lleva una vida próspera, pujante, en unas circunstancias topográficas parejas. ¿Más galletas? Tampoco se trata de eso, pero Sedaño producía una fruta- peras, manzanas, ciruelas, nueces, etcéteraexcelentísima que los industriales conserveros se disputaban. ¿Por qué no fabricar en la misma comarca esas conservas? No hay empresarios, no hay decisión. Y ¿para cuándo las cooperativas? ¿Por qué no se induce el sentimiento cooperativo lo mismo que se decide la instalación de un cementerio nuclear? Pues, no señor. Los rumores hablan de residencias de ancianos, pabellones de reposo para profesores, escuelas de no sé qué. Y uno se echa las manos a la cabeza. ¿Más ancianos? ¿Más reposo? ¿Escuelas para quién, si no hay niños, ni jóvenes, en veinte kilómetros a la redonda? Otro caso semejante, de mayor amplitud, es la provincia de Soria. En Soria no quedan sorianos, no tienen sitio. Es decir, sobra espacio físico pero no encuentran dónde ocuparse, cómo sobrevivir. Soria precisaría de un espaldarazo, de un empujón, de un polígono de desarrollo, de un profundo estudio agropecuario de la zona, algo que pueda ponerla en marcha y rejuvenecerla. Y ¿qué se les ha ocurrido a nuestras autoridades regionales? Algo mucho más sencillo y descabellado: instalar una estación de esquí en los Picos de Urbión. Cierto que los pueblos de los alrededores han dado su asentimiento por aquello de que mejor es algo que nada, pero ¿se ha pensado en que las estaciones de esquí son ya suficientes en España y, en general, su vida es poco rentable? ¿Por qué va a serlo más la de Urbión, con unas inmediaciones despobladas y distantes los núcleos de población más densos? Entiendo que Soria- capital y provincia- tiene necesidades más apremiantes, pero su atención no tiene porqué afectar a la Sierra de Urbión, cuyo valor ecológico, paisajístico y cultural está muy por encima de tan pintoresco proyecto. Este proyecto de Las Arribes del Duero me trae a la cabeza otros dos proyectos de redención de Castilla verdaderamente increíbles. El primero, afecta a la comarca de La Lora, en Burgos, concretamente a Sedaño, mi pueblo de adopción, en una situación demográfica límite; y el segundo, a la provincia de Soria, la provincia de Castilla y León más deprimida y depauperada. La vida de los sedaneses tiene hoy su base en los pensionistas. No hay en el pueblo un solo puesto LA MAYOR COLECCIÓN DE ALFOMBRAS Certificado de origen y garantía de cambio. Facilidades de pago, v r 1.2 Pintor Rosales, K í el. 241 90 88 Pues bien, querida corresponsal de Las Arribes del Duero, hace cinco meses que dirigí una carta al presidente de la Comunidad casteilanoleonesa en este sentido y todavía estoy esperando respuesta. ¿Qué puede, entonces, hacer por usted este pobre escritor, cuyas cartas ni siquiera obtienen contestación? El poder del escritor, querida señora, es débil, no va más allá de su pluma y de la emisión de un voto en una urna cada cierto tiempo. Aunque otra cosa se diga, no tiene otro poder. Por eso, hoy, al dar respuesta pública a su petición pública, no se me ocurre otra cosa que solidarizarme con ustedes y repetir otra vez que lo que Castilla necesita son ideas y cosas vivas, fecundas, tonificantes, revitalizadoras, y no asilos de ancianos, pabellones de reposo, escuelas sin alumnos ni cementerios nucleares. Algo que sujete a los jóvenes al lugar donde nacieron, en vez de fantasmas y amenazas que faciliten su dispersión. Miguel DELIBES de la Real Academia Española