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AL LORO Tratado de Las Buenas Maneras. Lección 5 LOS TAXIS NO SE PILLAN E N nii no lefami primavera tuve una no iü Tcbüsanie de virtudes. hra pujpa. divLrtid. i. eomplacientt, lisia. inLeligcnle. iiherjl, imiorosa. Iierna. onortuna. esltrica, l raciosa, profunda, v ademas estaba muv buena, flra una de e s muiercs arnjomosus v hri lame- i que le dejan i cualquiera sin re pi ai: ion mienlr ¿i piens; i píira us adenliiTs: -lista nunca va a ser fi- minisla, -Pero lema un delecio. ¡i mi patecei. jíravismio. que fue la cau d de mi unikiler- il rupiuia con etU Que- piilaha- laxK, Sucedió dui; in e umi lormenl o w tarde de un mes de umo El Cielo se puso feo v empezó a tronar de imptovisn Con lo truenos, seros ¡il prmcipio caja una inconmensurable canlidad de agua que cjilaba nuesiros enamoíiidos cuerjxis F or aquel (lemp no eslüKi nial visto sopvTrlar la ineomf iLdad de la llu via loirencial para demostrar la evidencia del j m o r Enbzados por la cintura dieiendo las lonterias de siempre, caminábamos nuesLra dicha cuando ella. de improviso, pronuncio la leriible frase; -A n i o r mío. si no pillamos un 1; OLI amos a pillar un resfriado Aquello fue el l i n de n u e s t r o c o m p a r t i d o amor. Asi eomo suena Ya en la sokdad de ini anEusiia mediif y. ibre lo sucedido E m p a q u e t e sus r e p u l o muv especialmenie el rocano ¿tieu Historias del más acá TAMBIÉN LOS PRECIOS DESORBITADOS TIENEN SUS VENTAJAS N O w dónÜL futv pevo líimbicn ii mi me L- unlüpiüron la t l t p i c i i ú n Oui i lutfTJ un Ufl itlrcTu púhlico. donde f cogín i inus cnícrmfdadesi qui fue en un h o l c l donde pói ¿una nocht; í o n und dcsconocidü, pcru el cas (i es L UC un di ü e t de t t IH. T Pcinas de vivjr. I- jpicdiTLfril e üL Cidí üiciduimc. Me era i m p o s i b l e s u p o r i a r pur m j s lienipLk mi soledad, mi i ohre 7 a. mi ineuslM, mi tallii de esperanza y fui d eomprjrmc uii. i f i i í l o b Vu whiü que la enles lny elegantes Mertipfe suiciddn dc un hermov Uro en la ML- n o ffn la bíKa. Asi mueren HI millones en l jardines de los Cdainos en los vei tíbulos de los hmeles de cuvircntLi i iUell 3 S. Yu no qui e ser menos fui ü un armena V o no tenia la menor ide ¿i d e l p r e c i o de las p i s t o l a s iCuyndo lo supe me qu de aleTí. ido ienían un preciu mn supiTjor a mis posibilidades eOínóírncas. Vo no tenía dmero íuficíenre para paí; arnie esos lujos A M que tk CiiH matarmu de ciirj manera. Fui a una cord y liaría, Confieso que mi economía lo I era ladimenie el cosle de una cuerda de unos cualTO m c l r o s sufieitnie- -sccun me di o el am ih k vendedor- para ahorCLirme I en un árbol no demasiado silto. I Sin emharjin, me irnU i el p i t- cjo del c o r d e l aunque e r a como digo, moderado, poique vo sabia que a pesar de iodo é r j un p r e c i o abusivo Me ofendía que alguien i; a; i,i se dinero con íi pi j n seno y deceníe como m i defunción. El vendedor, impasible, se nei? o a hacerme nmguna reb. iia Ki siquiera el I V A Así que tamhiéri abandont- la idea de col iirme por el Lruelln ¡Lo venenos e idbnn también p r las nube- Pero LTOIHO ts pitsible que una dosis de arsénico o de eslnclina cueste esa lortuna? OU HI I O ricos disponpan de medioí sutieienies para tsos dispendios per i- i p -iote. dejide luego, n o T j n i b i e n deseché el veneno pura consoLn ml suírirnienios Scjiut buscando un sislenid L; t iiliomico para librarme de i i d a pero lodo estaba m j las nubes. Ademas estaba lo del eniierro. ¿Como ptHJri. i) o cargar el ei rslo de mi del une ion L mi pobre m idrc viuda NJ ella ni v leni. mios dmero uficicnle P ÍT, I una caía di na) un nidio adecuado a nii sensibilidad mt lalcnio, Así que he deeidtdo no suieidarnic Sh: moTirí de jbumm i e n t í f de d e s e s p e r ü c i o n i. -uiirido Dio- lo Jisi htnga, m m o mueren las pcr onas pobres, pero deeeniei. Esa es lamhicn una Iiirma honrad. i v bar. u. i le suicidar e CHUMY CHUMEZ de su madre, v con una doliirnle ciitlü de de edula se li- fs devolví Era una mu er maravillosa, incomparable v abjeria a Toda íspcran a Peto no K di, i er ILI rnadje de mis hiio l i niadii? de mis hiurs. rni Í U I U Í I c o n v u í c podía acumular humana I moer lecciones, pen nunta la oe pdljr lavis o resfriaiío- l L madre de tni hqos- l e decía en mi earla definitiv a- no pilla laMS. lo cojc; no p i l l j resfriados. e acaiíirra o constipa. V solo le esrá ptrmilido. SI oomeie la Lorpe ¿a o de pisií de de ar IÜ mano en d recorrido clausural de una puerta, odiarse los dedos. iJsledes pensarán nuc %o un iiilrünsiEenic. amén de tiianiatico. Nada mas lejos de h realidad, P t i o Ja convivencia t o n una muTer líue pilla taxis v rev fnadns puede llejiar a ser insoportable. pOí el SASIO hecho de l i Ordm. irieí de la Ira e Una mujer asi puede ermmsU pillándole desprevenido u k i que c peor aun, piJL indo e en un; i buena Una mujer asi es eapii de esconderse jupuelona tras IdS corLinas s pej irle a uno un susto de muerte al puto de iTi: pill ¿iLo único que una persona normal puede pillarse es los dedos, i que pilla lA is y se pilla resinados aaiba por degenerar. Pillándose a si mismo, por horlera A l f o n s o US 5I A V, 3 S