Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DOMINGO 7- 6- 87 A BC 47 Solo cuatro formaciones parecen tener posibilidades en la campaña electoral Barranco, Alvarez del Manzano y Sahagún luchan por la Alcaldía Madrid. C. de N. Si hay quince candidaturas que aspiran teóricamente a lograr la alcaidía de Madrid, solo cuatro formaciones tienen posibilidades de lograr concejales. Izquierda Unida parece destinada a ocupar unos cuantos bancos en el extremo izquierdo del Salón de Plenos sin que su escaso número le permita aspirar a una parte del poder. La lucha por la Alcaldía se centra en tres candidatos: Barranco, Alvarez del Manzano y Rodríguez Sahagún. Del resto de las candidaturas sólo dos aspiran seriamente a lograr alguna concejalía. Pero sus posibilidades son tan escasas que el hecho de que Adolfo Pastor, por Unidad Comunista o González Estéfani por el PDP consiguieran ser concejales constituiría un éxito imprevisto. El favorito, antes de comenzar las elecciones era Juan Barranco. Se hablaba, y todavía se habla de la posibilidad de que logre una mayoría absoluta. La tacada de inauguraciones puede suponer un peso decisivo, a pesar de las acusaciones de permitir el crecimiento de la venta ambulante, la prostitución, la venta de droga y la inseguridad, aunque, teóricamente, el Ayuntamiento no tenga competencias policiales en esta materia. José María Alvarez del Manzano es el candidato de Alianza Popular. Hay que recordar Juan Barranco ha llegado a la batalla cansado de luchar en su propio partido. Aunque aparentemente ha estado alejado de las decisiones de la cúpula socialista en el nombramiento de candidatos, él ha librado su particular escaramuza contando con los hombres que le han sido afectos dentro del Ayuntamiento, Espelosín mismamente. La muerte de Tierno partió la rosa socialista municipal en dos y algunos han visto en Barranco un uso abusivo del áurea de don Enrique, a raíz de la desaparición del profesor, seguido de un intento de olvido galopante de la imagen que no podía deshancar y le perseguía, como la sombra de Rebeca, con un alto listón carismático imposible de saltar. Barranco no obstante tiene sus méritos personales como hombre que se ha hecho a sí mismo. Y llegó desde la Banca, vía sindicalismo y militancia, a ocupar cargos políticos internos importantes en el PSOE hasta alcanzar el sillón de la Alcaldía, ai que ha tomado un cierto aprecio. José María Alvarez del Manzano, para comenzar la batalla, ha tenido que despojarse de su nombre y quedarse en su apellido para aparecer en los carteles; los nombres ¡argos son poco pegadizos y tienen menos contundencia. También dice que le precedió a su nombramiento como candidato, una guerrita dentro que este partido obtuvo muy buenos resultados frente a Tierno Galván con un candidato tan débil como fue Jorge Verstrynge. Se piensa que un aspirante preparado, como es Alvarez del Manzano, podría llegar a ganar frente a un Barranco con menor talla humana que el Viejo Profesor, aunque vaya con un gran escaparate de obras terminadas en su campaña electoral. El tercero en discordia es Agustín Rodríguez Sahagún. Al comenzar la campaña parecía claro que obtendría unos cuantos votos, no demasiados; pero que podrían ser decisivos dada la posible igualdad de los dos principales contendientes. De este modo, tendría en su mano la fuerza del partido bisagra. Es decir, su voto podría dar la alcaldía a uno u otro. Su frase, repetida una y otra vez con nuestros votos no será alcalde ni Barranco ni Los candidatos PSOE: Juan Barranco Gallardo. AP: José María Alvarez del Manzano. CDS: Agustín Rodríguez Sahagún. IU: Ramón Tamames. PDP: Javier González Estéfani. UC: Adolfo Pastor de Prado. C. VERDES: Manuel Ramos Sánchez. FE- JONS: Santiago Fernández Olivares. JJ EE: Juan Avelino Oliveros Méndez. LOC: Juan Carnes Chacón. POSI: José Miguel Villa Antoñana. PORE: Víctor García González. PH: María Begoña Corral Rincón. UPR: Juan Félix Olaso Bilbao. VERDES: Jorge Martín Neira. Alvarez del Manzano parece indicar que, para formar una coalición, pondría como precio la alcaldía. De otro modo podría abstenerse y permitir que gobernara la mayoría minoritaria y trabajar en la oposición con la fuerza para decidir, cuando le apeteciera, una moción de censura contra el alcalde que resultara. La campaña electoral no ha aclarado mucho más las cosas. Acusaciones, promesas de luchar contra la inseguridad, el para y el tráfico de estupefacientes y afirmaciones de que a todos nos irá mejor si se nos ocurre votarles. Serán los electores los que decidan el próximo miércoles. La Villa, en busca del corregidor Juan Barranco del aparato de su partido. Pero Fraga le nombró con total convencimiento y tas bases de AP le recibieron con los brazos abiertos. Los recelos de algunos mandos aliancistas se disiparon y hasta Miguel Herrero le dio el abrazo de Miñón. Hay que reconocer que Alvarez del Manzano lo ha sabido hacer y mantuvo a los tres grupos de la coalición unidos en el Ayuntamiento hasta el final. Sus detractores le achacan que no es muy popular, él la sonrisa del centro derecha, y que es demasiado honesto para ser político. Su arribada a la política ha sido diferente a la del actual alcalde. Ha pasado primero por la Facultad de Derecho y las Alvarez del Manzano oposiciones a inspector financiero y tributario y los cargos técnicos en la Hacienda municipal y del estado. Agustín Rodríguez Sahagún concurre con la idea de ser el arbitro de la situación, aunque su experiencia municipal sea nula y, con sacar los votos necesarios para jugar al pacto, siempre con la Alcaldía por delante, ya que es lo que de veras le ilusiona, con el PSOE, AP o quien haga falta. En los debates con los candidatos de los otros partidos ha preferido hablar de política que de Madrid ya que domina más la primera materia por sus cargos políticos anteriores. Sueña con ser el nuevo Tierno y ha Rodríguez Sahagún prometido porque dice que lo puede prometer evitar que el alcalde sea Barranco o Alvarez del Manzano. Como en las competiciones deportivas hay que decir en buena lid que gane el mejor y añadir además que el que nos salga más barato. Los madrileños quieren buenos servicios y ya que son a su costa, que los fondos estén bien administrados. La ciudad necesita de un buen corregidor que corrija, entienda, encauce y enmiende tanto problema como Madrid tiene planteado en cuanto Villa y en cuanto Corte. María González- Vegas